Los 50 de Rania. La historia de la reina que modernizó Medio Oriente

Llegó a Amán con 21 años para trabajar. Y un año después se casó con el príncipe Abdalá, hijo mayor del entonces rey Hussein. Hoy es la mujer más influyente de Jordania, su país y, según la revista Forbes, una de las cien más poderosas del mundo
Llegó a Amán con 21 años para trabajar. Y un año después se casó con el príncipe Abdalá, hijo mayor del entonces rey Hussein. Hoy es la mujer más influyente de Jordania, su país y, según la revista Forbes, una de las cien más poderosas del mundo Fuente: HOLA
Gabriela Grosso
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4 de septiembre de 2020  

Rania al Yassin -ahora Rania de Jordania- tenía 21 años cuando llegó a Amán, capital del reino hachemita, para trabajar en una multinacional. Entonces no podía imaginar lo que le depararía el destino en aquella ciudad exótica y desconocida en el corazón de Oriente Medio, en la que se enamoraría del príncipe Abdalá -hijo del rey Hussein I y su segunda esposa, la británica Muna-al Hussein- y, tras una boda de ensueño, se convertiría en la reina más joven del mundo, a los 28 años, en la mujer más influyente de Jordania, en "reina de estilo" copiada por mujeres de todo el mundo, y en un ícono de modernidad en el mundo árabe.

La futura reina sonríe al recibir su título de la Universidad Americana de El Cairo, en 1991
La futura reina sonríe al recibir su título de la Universidad Americana de El Cairo, en 1991 Fuente: AFP

Una fotografía tomada del anuario del New English School de 1987 muestra a Rania a los 17 sobre la leyenda "Todo juego, nada de trabajo", una broma de sus colegas
Una fotografía tomada del anuario del New English School de 1987 muestra a Rania a los 17 sobre la leyenda "Todo juego, nada de trabajo", una broma de sus colegas Fuente: AFP

En un retrato blanco y negro con su padre, Faisal Sedki Al-Yassin y su hermano Majid
En un retrato blanco y negro con su padre, Faisal Sedki Al-Yassin y su hermano Majid Fuente: HOLA

Mi príncipe azul

Hija de la diáspora palestina (su padre era un médico originario de Tulkarem, en el norte de Cisjordania bajo la ocupación israelí, y los suyos conocieron en carne propia lo que significaba ser "refugiados"), nació en Kuwait el 31 de agosto de 1970 Estudió en la Universidad Americana de El Cairo -su familia se trasladó a Egipto tras la invasión de Irak-, donde se graduó en Ciencias Empresariales, y una vez en Amán trabajó en el Citibank y en Apple. Pocos meses después de su llegada a la capital jordana, en el verano de 1992, Rania conoció en una comida al príncipe Abdalá bin Al Hussein, hijo del entonces Rey, y ya nada fue igual. "Tenía una sonrisa tan grande y una energía tan contagiosa que nos llevamos muy bien -contó ella en una entrevista en el año 2016-. Y ya sabemos lo que sucedió después", agregó. El príncipe, que no estaba destinado a ocupar el trono, quedó fascinado con Rania y, tras un breve noviazgo, se casaron el 10 de junio de 1993 y empezaron a escribir este cuento de hadas moderno. Ella tenía 22 años; él 31.

La mágica boda, a la que asistieron miembros de todas las casas reales del mundo, se celebró en el Palacio de Zahran, en Amán. Bellísima, la novia impactó con un imponente y voluminoso vestido creado por Bruce Oldfield y un largo velo de seda que combinó con una diadema de cristal (y no con una tiara prestada, como es costumbre royal).

Al momento de intercambiar votos, ni Rania ni el príncipe Abdalá sabían que poco tiempo después serían los reyes de Jordania. De hecho, durante los primeros tres años tuvieron una vida normal en el departamento que el rey Hussein les obsequió como regalo de bodas, hasta que el 7 de febrero de 1999 recibieron una sorpresiva noticia: quince días antes de morir, el rey Hussein designó al príncipe Abdalá como su sucesor al trono, en una maniobra política destinada a quitar del medio a su propio hermano Hasan, a quien él mismo había nombrado heredero en 1965 en perjuicio de su primogénito. Pero recién el 9 de junio se celebró oficialmente la coronación y el marido de Rania se transformó en rey Abdalá II.

Para entones, el matrimonio tenía dos hijos: Hussein, nacido el 28 de junio de 1994 y heredero del trono, e Iman, nacida el 27 de septiembre de 1996. Otros dos nacieron después: Salma, el 26 de septiembre de 2000, y Hashem, el 39 de enero de 2005. El año pasado, en una entrevista con Hello!, la Reina confesó: "Después de tantos años de matrimonio siento que lo conozco y aprecio más hoy que nunca. Su apoyo, amistad y consejo me han ayudado a superar tiempos difíciles y me han impulsado a perseguir mis objetivos sin falta".

El 10 de junio de 1993, la plebeya nacida en Kuwait se casó con el futuro rey Abdalá en una ceremonia celebrada en el Palacio de Zahran, en Amán, y su espectacular vestido de novia fue un diseño de Bruce Oldfield. Veintisiete años después, ella es una figura central en el reino hachemita.
El 10 de junio de 1993, la plebeya nacida en Kuwait se casó con el futuro rey Abdalá en una ceremonia celebrada en el Palacio de Zahran, en Amán, y su espectacular vestido de novia fue un diseño de Bruce Oldfield. Veintisiete años después, ella es una figura central en el reino hachemita. Fuente: HOLA - Crédito: Royal Hashemite Court

La reina hachemita posa así de espectacular en una sesión especial de fotos con motivo de su cumpleaños, que celebró el 31 de agosto
La reina hachemita posa así de espectacular en una sesión especial de fotos con motivo de su cumpleaños, que celebró el 31 de agosto Fuente: HOLA

VIDA DE REINA

El 22 de marzo de ese año 1999, el rey Abdalá II proclamó Reina a su mujer. Un gesto muy significativo porque sin esa decisión, Rania sólo tendría el título de princesa consorte. En 2004, en otra demostración de lo importante que es ella dentro del reino hachemita, Su Majestad le otorgó el rango honorario de coronel de las Fuerzas Armadas. Pero nadie era más consciente de su rol clave para la corona que la propia Rania: el día de la investidura, la flamante Reina, que hasta esa fecha siempre se había mostrado como una clásica mujer de su país, dejó en evidencia un cambio revelador de lo que sería su estilo a partir de entonces cuando apareció ataviada con un impresionate vestido dorado con delicadas cuentas firmado por el libanés Elie Saab y con un maquillaje mucho más natural.

Para la coronación, que tuvo lugar el 9 de junio de 1993, Rania lució un vestido dorado de Elie Saab. Junto a su marido, el flamante rey Abdalá II, recibieron el cariño del pueblo jordano que se volcó entusiasta a las calles de la capital.
Para la coronación, que tuvo lugar el 9 de junio de 1993, Rania lució un vestido dorado de Elie Saab. Junto a su marido, el flamante rey Abdalá II, recibieron el cariño del pueblo jordano que se volcó entusiasta a las calles de la capital. Fuente: AFP

Su llegada al trono jordano fue una verdadera revolución. Economista, moderna, comprometida con los problemas de la mujer y de la infancia, la Reina ya tenía un sólido prestigio que después supo consolidar desde su posición de privilegio hasta convertirse en la mejor embajadora de las mujeres del mundo árabe (según la revista Forbes, es una de las cien mujeres más poderosas del mundo). Con inteligencia y sensibilidad, Rania ha llevado a los foros internacionales varios de los temas que son tabú en Medio Oriente, como la explotación infantil, y es una de las pocas líderes mujeres que participan en el Foro Económico Mundial de Davos donde suele abordar, entre otras cuestiones, el tema de la igualdad.

Embajadora de Unicef desde 2007, presidenta Mundial Honoraria de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas, también apoya la labor de instituciones como la Jordan Cancer Society y preside organizaciones benéficas como la Jordan River Foundation (fundada por ella en 1995 para ayudar a los más desfavorecidos de su país). Además, trabaja mucho en pos de la tolerancia y de la construcción de puentes entre las diferentes religiones -un tema de tensión permanente en la región-, porque sabe que cada una de sus actuaciones, discursos o apariciones públicas atraen a los medios y millones de ojos se posan en ella. Incansable y solidaria, su tarea fue reconocida en repetidas ocasiones por varios líderes mundiales, en especial su labor de promoción y ayuda humanitaria y sus esfuerzos por llamar la atención sobre la difícil situación de los refugiados del mundo, mejorar el acceso a la educación y promover la aceptación entre todas las culturas.

En junio de 1994 los entonces príncipes le dan la bienvenida a su primogénito, Hussein
En junio de 1994 los entonces príncipes le dan la bienvenida a su primogénito, Hussein Fuente: AFP

Posado familiar junto al rey Abdalá II y sus cuatro hijos, los príncipes Hussein (el heredero del trono) y Hashem y las princesas Iman y Salma.
Posado familiar junto al rey Abdalá II y sus cuatro hijos, los príncipes Hussein (el heredero del trono) y Hashem y las princesas Iman y Salma. Fuente: HOLA - Crédito: Royal Hashemite Court

REINA EN LAS REDES

Acaso bien asesorada o movida por su propia intuición, Rania fue pionera en el uso de redes sociales y nuevas plataformas para dar visibilidad a sus mensajes y proyectos y ahora tiene una legión de "súbditos" virtuales: más de 10 millones de seguidores en Twitter, más de 6 millones en Instagram y decenas de miles en Facebook y Youtube. Otro dato que ayuda a dimensionar la visión y el compromiso de la reina de Jordania.

La misma que, contra los estereotipos sobre Oriente, nunca usa velo salvo para visitar una mezquita. "En Occidente la gente cree que el velo es un símbolo de opresión. No es verdad, siempre que la mujer lo vista por convicción", dijo. La que pide que a las mujeres árabes se las juzgue por lo que tienen dentro de la cabeza y no sobre ella. La que seguramente mientras sopla las velas de su torta de cumpleaños pedirá tres deseos que no serán para ella sino para los refugiados y los huérfanos que viven en zonas de guerra, para los jóvenes que no tienen acceso a la educación y para las mujeres que viven a diario situaciones de violencia. "Algunas personas toman el logro de una meta o alcanzar un hito como una señal de que pueden reducir la velocidad", dijo Rania el año pasado. "Pero para mí es una motivación para volver a correr los postes del arco un poco más lejos y poner mi mirada en hacer más".

Un retrato oficial del año 2000, la Reina luce la famosa tiara de diamantes de Cartier de la reina Alia. Confeccionada por la famosa joyería francesa, fue un regalo del rey Hussein a su tercera esposa, la reina Alia, quien murió en 1977.
Un retrato oficial del año 2000, la Reina luce la famosa tiara de diamantes de Cartier de la reina Alia. Confeccionada por la famosa joyería francesa, fue un regalo del rey Hussein a su tercera esposa, la reina Alia, quien murió en 1977. Fuente: HOLA - Crédito: Getty Images

En junio de 2010, para la boda de Victoria de Suecia, la soberana eligió la exquisita tiara Boucheron que cuenta con dos filas de diamantes y una inscripción en árabe (es tan versátil que se puede usar como diadema o como brazalete).
En junio de 2010, para la boda de Victoria de Suecia, la soberana eligió la exquisita tiara Boucheron que cuenta con dos filas de diamantes y una inscripción en árabe (es tan versátil que se puede usar como diadema o como brazalete). Fuente: HOLA - Crédito: Getty Images

En 2001, la Reina deslumbró con esta tiara de diamantes de diseño moderno en varios eventos, y también la usó para un retrato oficial. Probablemente era prestada, porque no se la ha vuelto a ver desde entonces.
En 2001, la Reina deslumbró con esta tiara de diamantes de diseño moderno en varios eventos, y también la usó para un retrato oficial. Probablemente era prestada, porque no se la ha vuelto a ver desde entonces. Fuente: HOLA - Crédito: Getty Images

Creada por Fred, esta tiara con motivo de escritura árabe es una de las favoritas de la Reina, quien la llevó por primera vez en el banquete oficial ofrecido durante la visita de Estado de los reyes jordanos a los Países Bajos, también en 2001.
Creada por Fred, esta tiara con motivo de escritura árabe es una de las favoritas de la Reina, quien la llevó por primera vez en el banquete oficial ofrecido durante la visita de Estado de los reyes jordanos a los Países Bajos, también en 2001. Fuente: AP

Rania es la mujer con dos tronos: el de Jordania y el de la elegancia. Considerada una de las royals mejor vestidas, su estilo es inspiración para muchas mujeres en todo el mundo
Rania es la mujer con dos tronos: el de Jordania y el de la elegancia. Considerada una de las royals mejor vestidas, su estilo es inspiración para muchas mujeres en todo el mundo Fuente: HOLA - Crédito: Royal Hashemite Court

La tapa de la revista ¡Hola! Argentina de esta semana
La tapa de la revista ¡Hola! Argentina de esta semana Fuente: HOLA

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