
Los Auténticos Decadentes: "Caminando por los costados de la vida"
Cuando ellos comienzan a tocar, o escuchando sus discos, se advierte, clarita, la genuina presencia de la cancha de fútbol, de la murga carnavalesca, de la pizzería de la esquina, del club
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Todos esos blasones de identidad están presentes en sus ritmos pegadizos y sus letras sencillas y graciosas e, innegablemente en su figura, su vestuario, su estilo y sus cabellos platinados. En nombre de todos los auténticos decadentes, dialogaron con la Revista la voz principal del grupo (y virtual vocero) Ezequiel Cucho Parisi, el guitarrista y baterista Gustavo Nito Montecchia y el percusionista Gastón Francés Bernardou. El encuentro se realizó una noche de diciembre en la oficina comercial del conjunto, antes de un recital, para una conocida firma inmobiliaria (cuya importancia y poder económico ellos, por supuesto, desconocían), en medio de gaseosas y pizzas, que convidaron los anfitriones.
-¿Cómo les gusta que los llamen? ¿Grupo, banda, orquesta?
Cucho: -Nos llaman grupo o banda, pero aunque suene un poco antiguo, en realidad, somos una orquesta parecida a aquellas con muchos músicos y que acompañaban a un cantante.
-Es cierto. Ustedes tienen algo de lo que se denominaba orquestas características, que manejaban un repertorio variado y popular. ¿De qué dirían ustedes que está hecha la música que hacen?
Nito: -En eso hay muchas influencias. Hacemos de todo, incluso algunos géneros que pueden parecer grasas, y que nosotros preferimos decirles atípicos. Algunos dicen que nos fuimos para el lado kitsch, porque entienden que agarramos una música y la satirizamos, le pusimos chiste. Pero, por ejemplo, nosotros tocamos con enorme gusto la música tropical, y ¿sabés por qué?, porque la escuchamos desde chicos.
N.: -Claro, cuando empezamos nos devorábamos todo lo que sonaba en la época: ska, reggae, Bob Marley, Madness, Sumo era una influencia definitiva y no me niegues que Luca (Prodan) era medio cómico.
C.: -Pero cuando vimos sobre un escenario a Los Twist y a Los (Fabulosos) Cadillacs saltando y tocando las timbaleras afirmamos nuestro espíritu festivo. No te olvides que nosotros nos armamos arriba del escenario, más que venir de los conservatorios.
N.: -Tenemos muchas otras influencias: el costumbrismo y el humorismo argentinos. Todo eso lo traemos desde chicos.
C.: -El otro día un comentario en Página 12 decía que el video de nuestro tema La guitarra tenía influencias de (Luis) Sandrini, Minguito (Juan Carlos Altavista) y Aníbal, el personaje de Juan Carlos Calabró. Yo creo que se nos mezcla la murga y el candombe, Cacho Castaña y el folklore argentino, al que siempre se desvalorizó como música barata. No se bien por qué, pero cuando canto Los piratas, me sale como Alberto Castillo.
-Cuando empezaron, ¿qué conceptos era para ustedes ser decadente y qué es ahora?
C.: -Ser decadente era una forma de vida: reírse de lo que pasaba, aunque no tuvieras laburo o una chica te dejaba por que estabas mal vestido. Vivíamos la rebeldía punk de la época y ahora todo cobró un cariz más gracioso, más ridículo. Hace poco fuí a una playa de Punta del Este con un termo, como si fuera a Santa Teresita. Un amigo nuestro nos dice que no llegamos a fashion, somos fasion nada más.
(Se ríen) Gastón: -La decadencia tal vez consista en ir por un camino diferente al del resto, rechazar un poco lo que está de moda.
N.: -No hacer lo que es políticamente correcto o lo que hay que hacer. Siempre vamos por el costado. El otro día me puse una chaqueta antigua o cuando nos teñimos nos queda color naranja en lugar de rubio. Sin quererlo, siempre estamos al borde de lo absurdo.
-¿Le dan algún significado especial a teñirse el pelo?
C.: -Es que la decadencia está en todos lados. Compramos un coche, y le salían chispitas. Compramos una computadora y hace ruidos misteriosos como los que estás escuchando de ésta.
N.: -Yo lo teñí a Cucho en Miami, fuí a un supermercado y descubrí un producto que promocionaba Brad Pitt o alguien parecido. Pero, pobre, siempre hay problemitas.
C.: -Quedé como un canario. La cosa empezó con la ropa para los shows: telas brillantes, fuera de lo común.
G.: -Nos gusta el bardo, el brillo repistero. Todo empezó así, después seguimos con el pelo.
(Se ríen )
-¿Qué les dicen los jóvenes ? ¿Les creen, los siguen? N.: -No provocamos , todavía, el efecto de que nos sigan masivamente y con los ojos cerrados.Me parece que no tenemos una vida fascinante. Diría que, al menos la mía, es una vida normal.
C.: -Todavía, los chicos nos faltan el respeto.
G.: -No somos tan populares, eso de llenar ocho Gran Rex seguidos no fue algo que hicimos. Nos vamos haciendo más conocidos, de a poco.
-¿Se les acercaron políticos?
N.: -Siempre nos invitan para que toquemos en cierres de campañas, pero nosotros tomamos la decisión de no hacerlo.
-¿Por qué?
N.: -Tampoco se puede generalizar, pero es difícil creerles, somos bastante apolíticos.
C.: -Se ha generalizado la idea de que todos los políticos afanan y son unos chantas. Seguramente no es así, pero la idea está.
-Del mundo de la difusión del disco, ¿ qué es lo que más les gusta y lo que más odian?
C.: -A mí, hacer entrevistas me encanta, del grupo soy el que más hace. A mis compañeros les molesta hacer notas, por eso nos hacemos cargo dos o tres de la tarea.
N.: -A mí me gusta mucho la etapa de componer los temas, el trabajo de tocar y armar en la sala de ensayo.
G.: -A mí me vuelve loco el momento del recital. Antes de subir son increíbles los nervios, debe ser parecido a un jugador de fútbol. El mejor momento es cuando decimos ahí vamos y salimos, con todo, hasta sentir una liberación.
C.: -El primer tema es el peor momento. En el segundo, ya vas conociendo a la gente. Después se van armando los climas...
G.: -Y con el último, explota todo...
N.: -Sí, pum...es la catarsis...
G.: -En nuestros recitales la gente participa mucho bailando, explotando su energía y su afectividad.
N.: -Son tan fuertes esos momentos que te pasa por la cabeza hasta las ganas de romper los instrumentos.
-¿Alguna vez los rompieron?
C.: -No, porque pensás en que estás rompiendo 500 pesos. (Se ríen.) G.: -Sean festivales regrosos o reuniones intimistas, igual te sube la adrenalina. Y ni hablar de cuando nos toca en un lugar del interior en el que nunca estuvimos, salís a matar. El otro día tocamos en un pueblo de Neuquén, al que nunca había ido una banda.
-¿Hay algún lugar de la Argentina que no conozcan?
N.: -Fuimos a todas las provincias, pero nuestro gran anhelo es ir a la Antártida.
C.: -Sería buenísimo. Siempre hay alguien que se nos acerca y nos dice que tiene contactos con la base militar y que podrían llevarnos en el Hércules. Pero por el momento es un sueño.
-¿A qué llaman ustedes murga sinfónica?
(Hacen silencio y se miran, asombrados por la pregunta.) -Eso lo dijeron ustedes. O, al menos, se los atribuyeron.
C.: -¿Nosotros dijimos eso...? Puede ser, una murga afinada, con arreglos y con muchos instrumentos. Lo que sí me acuerdo haber dicho es lo del "anarco tropicalismo". Escuchamos cumbia, y toda otra clase de música tropical desde siempre, pero cuando empezamos a actuar lo que mandaba era el punk, era una influencia que nos llevaba a no creer en nada, a la anarquía.
-Después de haber recorrido toda la Argentina, ¿en qué sitios residen los argentinos con más oído musical?
N. y C.: -Tal vez Córdoba, también en Rosario...
G: -En todos lados cantan. Hinchadas de fútbol de todo el país se apropiaron de temas nuestros como Vení Raquel, Loco tu forma de ser, Ya me da igual, Entregá el marrón, Siga el baile, El murguero, Los piratas, y muchos, muchos temas más.
-También estuvieron por América Latina.¿ En que lugares escucharon cantar más entonados a la gente?
C.: -En Chile cantan bien, en Perú también.
-¿Con qué intérpretes extranjeros se engancharon?
N.: -Tenemos muy buena onda con Los Jaivas y Jorge González, de Chile; con Aterciopelados, de Colombia, con Los Rabanes, de Panamá, con Andrea Echeverri, con La Lupita y Café Tacuba, de México. Y en los Estados Unidos, después de ver el video de El murguero, el que flasheó fue David Byrne.
C. ( se ríe mucho): -Al loco le debe haber parecido que éramos de la India, en el video pusimos en escena un carnaval con dos pesos.
-En relación a la cantidad que son en el grupo me preguntaba cómo se llevan. Si es difícil andar en buenas relaciones de a dos, lo que debe ser para ustedes que son doce. ¿Es difícil?
N.: -Al revés. Nosotros sentimos que somos como una familia de muchos hermanos. Por suerte no hay ninguno que tenga un ego demasiado grande, no entramos en competencia, no hay estrellas. La única dificultad de ser tantos es que a veces no nos podemos dar el lujo de parar tres meses para pensar, componer y ensayar. Con lo que cobramos en un show y con lo que se reparte, necesitamos estar tocando todo el tiempo. Nunca tenemos plata de más.
-Está el caso muy conocido de Les Luthiers que en un momento apelaron a un terapeuta especializado en grupos. ¿Ustedes necesitaron de un analista?
C.: -A Vulnerables todavía no llegamos. Todas las cosas las charlamos entre nosotros.
N.: -Lo nuestro no es tan importante.Enseguida nos ponemos de acuerdo.
G.: -Las preguntas son: ¿hacemos dos shows o uno? ¿Vamos o no vamos? ¿Queremos tocar el fin de semana? ¿cuánto cobramos? ¿Se acreditó la seña?.
C.: -No somos un grupo de esos que cuando cuentan su vida todo tiembla. Lo nuestro es muy normal. Si te cuento mi vida, creo que te aburrís.
N.: -Desde el punto de vista económico, no somos hippies pero tampoco unos terribles materialistas.
-¿Cómo dirían que es su momento actual?
G.: -Estamos contentos porque cada vez nos hacen mejores notas. De a poco, los periodistas fueron entendiendo a la banda. Ya no nos preguntan si somos o nos hacemos. Ya aceptaron que somos. Y que en eso nos conseguimos una posición, un lugar. Ya nadie cree de nosotros que somos un grupo en joda.
Números, nombres, sobrenombres y temas
500 mil
Los discos vendidos hasta ahora. "Un poco más, tal vez ", reconocen.
6 discos
El milagro argentino , 1990,aunque grabado en 1989; a ese le siguieron
Supersónico (1991);
El nuevo milagro (1992);
Fiesta monstruo (1993);
Mi vida loca (1995)
y Cualquiera puede cantar (1997).
Los hits
- Cualquiera puede cantar
- Vení Raquel ("Mató en las discos, antes que en las radios")
- Loco (tu forma de ser)
- Siga el Baile (con Alberto Castillo)
- Los Piratas
- Entregá el marrón
- El gran Señor
- La guitarra
- Ya me da igual
- Corazón
- Cómo me voy a olvidar
12 integrantes
Los integrantes del grupo. Los que dialogaron con la Revista fueron Ezequiel, Cucho Parisi (cantante y tecladista, especie de vocero del grupo), Gustavo Nito Montecchia (guitarrista y manager) y Gastón El Francés Bernardou (percusionista y prensa), pero además están Jorge Perro Viejo Serrano (guitarrista, letrista y cantante de los temas lentos ), Diego Cebolla Demarco (guitarrista y cantante), Eduardo Animal Trípodi (percusionista y corista), Pablo Fortunato Armesto (bajista y director de los video clips), Daniel Ternura Zimbello (trombonista), Guillermo Capanga Eijo (trompetista), Martín La Mosca Lorenzo (percusionista), Pablo Rodríguez (saxofonista) y Mariano Franceschelli (baterista). Otros cinco integrantes, con distintas funciones técnicas y operativas, respaldan los movimientos del grupo.
1986
Cinco alumnos jodones y quilomberos del Colegio Nacional San Martín, de Quito y Quintino Bocayuva, se reúnen por primera vez para armar una banda divertida.
Ese es el origen de Los Decadentes. Con el tiempo aquel grupo creció y tienen, incluso, estudio propio cerca de la cancha de Huracán.
Sueños son
Cuando ven por televisión las películas protagonizadas por Palito Ortega o algún otro cantante popular, se les renueva la ilusión de hacer algo similar. "Haríamos una película en clave norrealista, o naïf ,apta para todo público, con personajes graciosos y populares y cuyo protagonista podría ser el Facha Martel y nosotros, como lo que somos", apunta Gastón. El otro sueño, permanentemente conversado en los últimos tres años ,es el de hacer radio. "Este año tal vez hagamos en la FM Nostalgie.
El gran riesgo es que nos metamos y no podamos darle continuidad por las giras y los recitales que a veces son diarios. Nos encantaría para poder pasar música rara que nos gusta mucho y no se escucha", dice Gastón y sus amigos lo secundan: "Estilo tropical viejo y, cada tanto, algo con onda actual", revela Cucho su gusto, y se sincera Nito: " No puede ser que para escuchar Katunga, Roberto Carlos o música rara de los 60 y 70 me tenga que ir a Miami".
Dando con el caño
Ahora hace un poco más de un mes que no aparece, pero Los Auténticos Decadentes tienen una publicación propia, "simpática, oportuna, humorística", titulada El Caño y que maneja y coordina el percusionista y encargado de prensa Gastón Bernardou.
"Ahora tuve unos problemitas con la computadora, pero aparecerá en el momento menos esperado", explica Gastón, hacedor de más de once ediciones del singular fanzine, de circulación más interna que otra cosa. En la publicación hay información, notas de interés general, un corresponsal de guerra que despacha todo en verso, un par de historietas y la reproducción de los mensajes que los fans del grupo le envían a su página en Internet. "En todo lo que hacemos tratamos de desarrollar nuestro sentido del humor, nos burlamos de lo trucho, mentiroso y decadente de la vida. Por ejemplo, el recomendado del último mes es que les sugerimos a los amigos decadentes que hagan gimnasia, pero los primeros que no hacemos somos nosotros. Y nos reventamos comiendo pizza, como ahora. Che, ¿no quieren una porción más? ", ofrece Gastón. Y Cucho agrega: " Por eso, en los recitales, nunca falta el que nos grita: ¡Gordos, hagan gimnasia! " "Sí, eso, siempre halagos", remata Nito.






