
¿Quién no bailó sobre un parlante? Un repaso por algunas de las pistas memorables de nuestra adolescencia. Sumá tu recuerdo.
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La larga cola para entrar, los odiosos patovicas, el pulóver en el cuello, los pasitos en el parlante, los hitasos, la barra de amigos, y claro, la chica que esperábamos conocer cada sábado. Esos son algunos de los recuerdos que muchos compartimos de cuando íbamos a los boliches durante nuestra adolescencia. Todo empezó en la matinee, continuó en las "maratones" para terminar (ya con pelos en la barba) con la noche después de la previa.
Buenos Aires ofrecía distintos lugares para divertirse cada fin de semana. Desde los boliches más "chetos" en zona norte hasta los antros perdidos en el centro. Cada barrio tenía propuesta. Aquí, un recorrido por algunas de las pistas famosas de nuestra adolescencia.
<b> La Embajada. </b>
La France. En el centro, detrás del Complejo La Plaza, aparecía La France. Animado en una época por el locutor Cristian Palacios, este boliche reunía a chicas y chicos de toda la Capital y a los que venían de zona sur. Eran inolvidables las filas en la entrada detrás de una horrible y finita baranda, y las escaleras de entrada que parecían que llevaban a la pista. Años después esta disco se convirtió en un boliche gay.
<b> Caix. </b>
Los Cabos. Para muchos, este lugar en Belgrano fue una cuna de grandes. Su matinee fue una de las más populares de los ´90. Ahí se juntaban grupos de amigos de los clubes de rugby y de fútbol, y todos los colegios de la zona. Su decorado tropical y sus parlantes para bailar eran imperdibles. La noche explotaba cada sábado cuando el dj hacía sonar La isla del sol.
<b> La Reina. </b>
¿A qué boliches ibas vos? Contanos.
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