
Un listado de algunos One Hit Wonder que nos dejaron los últimos años. Mirá el top 5 y contanos cuáles agregarías vos
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Creyeron tener en sus voces la llave del paraíso eterno, sin embargo, fueron amor de un verano, o mejor escrito, de una sola canción. Carreras artísticas planeadas para conquistar el mundo, que se derrumbaron con su segundo corte de difusión. No hay una explicación lógica de por qué estos cinco cantantes naufragaron en la nada, aunque al menos dejaron un tema que no solo los trascendió, sino que aún hoy, se escucha en alguna radio pop retro. En esta antipática nota, un Top Five, con los artistas que soñaron ser Ricky Martin o Shakira y terminaron haciendo, vaya uno a saber qué cosa.
<b>Fey – <i> Azúcar amargo </i></b>
Protagonista de uno de los temas más exitosos de los 90, Fey arrasó con todo el mercado de habla hispana con una voracidad inédita. No existía fiesta donde su canción no sonara al son de su coreografía. Si "Macarena" fue el himno español, "Azúcar amargo" lo fue de México. Record de venta en tierras aztecas, conquistó al monstruo de Viña del Mar con su larga cabellera, infinita sonrisa y pañuelo en la muñeca. Pero su carrera no fue escrita por Walt Disney y la vida de esta princesa que en cada show irradiaba felicidad, se apagó. No hubo ningún villano, sino el síndrome de no superar un ilógico e inesperado éxito. Tierna la noche quedó en la gloria como "el disco pop mexicano" y la bella María Fernanda Blázquez Gil en un constante resurgir, por el momento, sin suerte.
<b>Chris Durán – <i> Te perdí </i></b>
Tenía todo para ganar. Pinta de galán de telenovela, carisma y un acento francés que enloquecía a las mujeres. Era el año 1998 y Chris Durán se posicionaba como el cantante con más futuro del continente. Su tema Te perdí, hurgaba en los más profundo de los corazones latinos y todo daba a pensar que el reinado de Luis Miguel se terminaba de un momento a otro. Pero fueron las fallidas Si ella viniera y Baila, baila, que echaron todo a perder. Su impronta melancólica le impidió conquistar las pistas de baile y quedó ahí, estancado en la lágrima de su interminable "Te perdí y hoy estoy desesperado, te perdí y no sé nada de ti". Años más tarde sufrió un accidente automovilístico en plena gira y su retiro fue definitivo. Hoy promueve la palabra de Dios en su España adoptiva y graba discos de música góspel cantados completamente en francés.
<b>Obie Bermúdez – <i> Antes </i></b>
Irrumpió la escena musical con su hit Antes y todos creímos estar frente al boricua más exitoso del mundo. Cada vez que sonaba su estribillo "Antes de olvidar, quisiera llorarte una vez más y soñarte, Chayanne y Luis Fonsi lloraban por sus fans perdidos. Es que su segundo disco de estudio titulado Confesiones, picó en punta en todos los charts y rápidamente se convirtió en Oro, en la época donde, sin Youtube, la gente compraba los álbumes por un solo tema. El 2004 latía al pulso del puertorriqueño Obie Bermúdez y las discográficas se peleaban por tenerlo en sus filas. A tal éxito, le siguió una colección de discos y canciones intrascendentes, entre pop, salsa y rap, que le devolvieron el anonimato. Dicen que está por regresar… pero el tren, al parecer, ya le pasó.
<b>María Bestar - <i> Pensando en ti </i></b>
Antes de que los reality shows fabricaran cantantes descartables en serie, había un mundo idílico donde a la cima llegaban los artistas talentosos. Y María Bestar reunía todas las características necesarias para convertirse en ídolo pop. Bella, joven, talentosa y cantautora de las baladas más conmovedoras, le mostraba al mundo hispano que con su dulce susurro, la gente aún podía enamorarse. Así, Sony Music en el 2001 editó su homónimo disco con el hit Pensando en ti y todos hablaban de la nueva voz española. A semejante furor, le siguieron los temas Miradas y Lárgate y su efervescente carrera se diluyó por completo. Recién tres años después, reapareció con el disco Sonámbula, ya con otra discográfica, para confirmar que su estrella en el universo de la música, había sido fugaz.
<b>Patricia Manterola – <i> Que el ritmo no pare </i></b>
La historia cuenta que en el 2002, no existía radio en la que no sonara su épica canción Que el ritmo no pare. Compuesta bajo los códigos de banda de sonido de un campeonato mundial de fútbol, su rima era el momento cumbre de toda discoteca. Así conquistó a su México natal, al público español, a la intratable platea de Viña del Mar y a toda Sudamérica, incluida Argentina. Un poco más de medio millón de discos vendidos, con su enardecido tema como principal y única vedette. Porque fue tal el suceso, que ya ni se recuerda su segundo corte de difusión, seguramente una balada que ni su representante habrá escuchado. Hoy, esta reconocida actriz azteca, está en las filas de PETA, luchando por los derechos de los animales. ¿La música? Un grato recuerdo.



