
Mariela, docente de 50 años, dejó Argentina y se instaló en Italia: “Acá un sueldo bajo empieza en 1200 euros y va hasta los 1600 euros”
Después de que sus hijos se mudaron al país europeo, ella los siguió sin dudarlo; con su experiencia reconoció que empezar desde cero a su edad tiene dificultades
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Italia es uno de los países de preferencia por los argentinos para residir en el exterior, en particular por la cantidad de descendientes que cuentan con el reconocimiento de la ciudadanía. Entre las diferentes historias que circulan en las redes sociales se encuentra la de Mariela, una mujer de 50 años que dejó su trabajo estable como maestra y se mudó definitivamente a un pueblo itálico.
En una entrevista que ofreció Mariela para el canal de YouTube Camino ideal, la ahondó en cuestiones que a muchos aspirantes a inmigrar les generan curiosidad, desde las oportunidades laborales, los sueldos y la dificultad de poder asentarse en un sitio extranjero a una edad adulta.

En el caso de la mujer, ella siguió a sus hijos, quienes antes que ella buscaron en Italia un futuro más seguro y de mejor calidad de vida que en nuestro país. Al percibir la distancia y la imposibilidad de verlos de forma cotidiana, decidió animarse también a emprender un nuevo rumbo en el viejo continente.
Cuando viajó por primera vez para reunirse con sus tres hijos, sintió un fuerte llamado emocional por la historia migratoria de sus antepasados y eso es lo que la convenció de “cerrar el círculo” y revalorizar el esfuerzo que ellos tuvieron al irse en el pasado. “No quería ser esa mamá que no vio crecer a sus hijos”, reconoció Mariela mientras explicaba que pidió licencia en la escuela donde se desempeñaba como maestra de grado, hace más de seis meses, para probar suerte a miles de kilómetros de su Córdoba natal.
Si bien ella continúa como asesora en pedagogía para el Ministerio de Educación de su provincia, aseguró que para conseguir un trabajo estable en Italia es necesario tener los papeles al día. Luego, el idioma es fundamental para poder hallar un puesto considerable y con un pago que permita afrontar los gastos diarios.
Mariela vivió en el norte de Italia (en Ravena) y actualmente se encuentra en el sur, en San Lucido. “En el norte, un sueldo bajo es de 1200 a 1300 euros y, como máximo, 1650”, dijo la mujer respecto a la diferencia de salarios que existe con el sur. Asimismo, indicó que el valor de los alquileres también varía. Dependen de la temporada y de si es una zona de industria o no, pero van desde los 600 a 1000 euros. En el sur se gana menos, pero el costo de vida también lo es”, y comparó: “En el supermercado, lo que yo gastaba para una semana en Ravena eran 100 euros; acá gastás 30 euros”.
Pese a su vínculo laboral con la Argentina, Mariela consiguió por el “boca en boca” un trabajo en un consultorio médico, casualmente porque antes de ser maestra estudió la carrera de odontología hasta casi finalizarla. “Cuando volví al sur, en tres días conseguí un trabajo. Me siento cómoda, si no me sale el italiano, no pasa nada, para ellos vale la intención”. Y advirtió: “Con el sueldo no me voy a hacer millonaria, pero me alcanza para vivir. Trabajo a la mañana y a la tarde voy a tomar mate a la playa”.
Sobre los trabajos que se consiguen con mayor facilidad en el sur de Italia, la argentina explicó que, en la mayoría, se vinculan al área gastronómica y de turismo, por fuera de lo que se considera cualificado. “Generalmente son en la cocina, como mozos de limpieza con jerarquías, porque es muy valorado. Los argentinos somos valorados porque nos adaptamos a cualquier situación”, describió.
Al cierre de la entrevista, la cordobesa reflexionó sobre emigrar a los 50 años: “Desde lo emocional y espiritual, es muy interesante en cuestión de evolución. De la parte económica hay que mirarlo desde una manera flexible. Recién ahora puedo decir que en este momento es un medio para, porque mientras estoy homologando los títulos. Yo tengo claro lo que quiero y entendí que hay que adaptarse a lo que te provee el espacio”.



