
Martina Elisa transforma personas en obras de arte
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"Todo puede ser transformado en una obra de arte, nosotros mismos somos una obra de arte", suele decir Martina Elisa, de 25 años, que desde 2017 se dedica a hacer "arte viviente": pinta sobre personas y objetos, para luego fotografiarlos con el fin de inmortalizar la obra.
Su proceso creativo comienza con un momento de total soledad en el que imagina la idea y pinta el mural o la instalación –piso, pared y objetos– en su taller. La etapa que sigue es de total comunicación y requiere de una gran entrega de quienes participan en la obra. El cuerpo de otra persona se hace lienzo y la artista lo pinta, confundiéndolo con el fondo y conformando un todo efímero en sí mismo que será luego perpetuado a través de una fotografía al resultado de su trabajo.
Trabaja con distintas marcas y artistas, como Emilia Attias. Cuando le toca pintar en vivo, traslada la instalación previamente preparada en su taller al lugar de la exposición, en donde pinta a la persona. Al mismo tiempo, está terminando su primer libro, en el que mostrará su trabajo de estos últimos tres años, a través de una secuencia con las fotografías de sus obras y algún texto.
"Lo que más disfruto de la técnica es que las personas puedan sumergirse en un universo fantasioso. Me encanta que atraviesen mi arte por completo y formen parte. Que sea una obra conjunta y funcione en tanto y en cuanto haya un otro para poder experimentarla –dice Elisa a LA NACION–. De la misma manera, disfruto de las instalaciones de otros artistas donde me puedo sumergir".
Define a este arte como "rupturista" y lo relaciona con el pop-art, por los colores saturados y los trazos bien marcados, y con el opt-art, por la confusión que genera entre realidad y obra a través de un juego de ilusión óptica. Como referentes internacionales que han hecho performances con personas pintadas, destacó a Yayoi Kusama, Natalie Fletcher, Alexa Meade, Emma Hack y Liu Bolin, entre otros.
Una experiencia en el taller
Coni Dietrich (36), fotógrafa, estaba embarazada, a diez días de la fecha del parto, cuando participó de una obra de arte de Martina Elisa: "Si tuviera que nombrar tres momentos especiales durante el embarazo de India, seguramente diría que uno de ellos fue cuando Martu me pintó. Fue un momento completamente mágico", recuerda.
Según contó, empezaron temprano en la mañana en el taller de Martina, con música y la luz del día que entraba por la ventana. Primero los brazos, luego la cara, el pelo, el jean y por último la panza. En ese momento, mientras la artista le pasaba el pincel, instantáneamente India se empezó a mover por primera vez desde que la artista había comenzado a pintar. "Fue de esos momentos que creo que ninguna de la dos nos vamos a olvidar. En la foto final te convertís en un cuadro. El fondo y vos, pasan a ser una sola cosa".

Martina Elisa se sigue formando en arte y se dedica por completo a esto. Tiene un taller donde crea su arte y da clases de arte para niños, jóvenes y adultos. Además de ser artista, estudió counceling. Con la técnica del arte viviente integra lo que más le gusta: las personas y la pintura.





Redes sociales
- Instagram de Martina Elisa: @martinaelisa_
- Instagram del taller de Martina Elisa: @tallermotiarte_
- Instagram de Coni Dietrich: @conidietrich





