
Massacre indie
Con 14 años a cuestas, estrenan sello propio mientras el domingo, en Cemento, presentan su primera producción independiente: Singles+covers+rarities
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Hay matrimonios que se conocieron en los shows de Massacre. Increíble, hemos formado parejas", dicen entre risas Wallas y Paco. Ellos saben que es inevitable repasar la trayectoria de la banda, desde los días en que se llamaban Massacre Palestina hasta este presente con sello propio recién estrenado y flamante disco, Singles+covers+rarities . Porque el show de este domingo, en Cemento, sólo es una anécdota. Casi todo es anecdótico para una banda que viajó de los años 80 a los 90 siempre en el vagón del under, con el cartel de banda de culto en la mano y la ilusión de vivir de la música desvaneciéndose año tras año.
Hoy Wallas (voz) es la cara detrás de La Lupita, una disquería de la galería Bond Street (Santa Fe 1670, local 24); Paco es un técnico en ecología y manager de pequeñas bandas; Pablo M. (guitarra) es psiquiatra. El resto, es decir, Fede (guitarra acústica), Luciano (bajo; reemplazante hace dos años de un histórico , el Topo) y Sebastián (teclados), hace lo que puede. En el medio está Massacre y la esperanza detrás de Laika Records.
"Conocimos todo el abanico de la industria discográfica -apunta Paco-, desde las indies Tommy Gun y Discos Milagrosos hasta un subsello de una multinacional, como Iguana, de BMG y, finalmente, Sum, que está a mitad de camino entre las multi y las indies . Ellos editaron nuestro anterior disco, Aerial y ya nos pedían grabar otro, hasta que nos decidimos a cortarnos solos."
La decisión terminó por caer de maduro a partir de la experiencia. "Teníamos todo menos un pequeño detalle: plata -bromea Wallas-. Lo que nos venían dando las discográficas lo podíamos hacer nosotros, salvo la distribución, que la va a hacer el sello indie Ultrapop (de El Club)." Pero el sueño del sello propio no muere en la edición de material Massacre. En el verano grabarán nuevo disco y después de su edición, empezarán a dar lugar a otras bandas: producirlas, editarlas, tenderles una mano. "Queremos crear un rincón para la divulgación cultural, editar libros, video homes, darles cabida a otras expresiones artísticas y no estar atados a los tiempos standards."
Del demo de 1987, Massacre Palestina , pasando por Sol lucet omnibus (1992), Galería desesperanza (94), L´alma occulta (ep; 95), Juguetes para olvidar (1996) y Aerial (1998), la banda desfiló por el hardcore, el punk melódico californiano y las experimentaciones más diversas. ¿Y ahora, cómo definirlos? "A estas alturas ninguna calificación dice algo -sostiene Wallas-, todo es forma. El hardcore era una música fuerte pero con una ideología bien marcada. Hoy a los chicos no les interesa mucho el contenido, son más de consumo, aunque la cosa formal de los guettos se mantiene. Nosotros estuvimos en el hardcore y el surf-punk californiano, pero, por suerte, evolucionamos en el mensaje y en la lírica y damos lugar a libres interpretaciones."
Cuando empezaron no hacían más que jugar a que tenían una banda. Era en 1986, el mismo que vio nacer a Los Auténticos Decadentes, Los Pericos y Fabulosos Cadillacs, tres emblemas de la industria discográfica local. "Jugábamos a ser los skaters-punk de acá. Las letras eran sociales, estábamos en contra de la guerra de Beirut, de la despersonalización del individuo. La democracia todavía estaba naciendo y todo era salir a vivir el destape español sucursal Buenos Aires, la pornografía, los recitales, la droga. Y a través de la revista de skate empezamos a tomar contacto con la música. Ahí vimos por primera vez fotos de The Clash, Ramones, Sex Pistols. Seguíamos el estilo de vida skater, transplantado de California."
Pero para que la cultura skater fuera completa faltaba algo: los discos. Y el padre diplomático de un amigo del grupo solucionó ese punto. "El estaba en Washington y nos mandaba las novedades por valija diplomática apenas salían. Le pedíamos ruedas para los skates, revistas, y así nos formamos."
La era de la inocencia llegó a su fin recién en 1992, cuando grabaron su primer disco en serio , Sol lucet omnibus . "Fue cuando nos agarró un productor (Alejandro Taranto) y nos dijo: De aquí en más traten de olvidarse del amateurismo . Tuvimos que empezar a tocar seguido, ensayar más, dar entrevistas y organizarnos mejor. El fue quien nos recomendó que nos llamáramos Massacre a secas. Fue la época de la bomba a la Embajada de Israel y era un poco fuerte llevar ese nombre."
De los años 80 a la década del 90, viajando siempre en clase under, parando en algunos hitos como la grabación, en Londres, de Juguetes ... Pero el under es así, aunque algunas cosas cambiaron. "Ahora hay más bandas y el acceso a cualquier vertiente musical es inmenso -comenta Paco-. Pero son menos creíbles. Antes había menos grupos, pero con mucha personalidad."
"En los años 80 todo tenía un carácter más artístico -agrega Wallas-. Ibas al Parakultural a ver a Urdapilleta, a Sumo, a Todos tus Muertos. Ahora todo pasa por el cinturón que usás y lo que llevás encima."
Massacre. El domingo, a las 22, en Cemento, Estados Unidos 1238. Invitados: Cucsifae y No Mundo. Anticipadas: La Lupita, Santa Fe 1670, galería Bond Street.






