
Matt Damon: el actor más rentable de Hollywood
A los 37 años, actuó en varias de las más premiadas y taquilleras películas de Hollywood de los últimos tiempos. Casado con una argentina, el protagonista de El talentoso Mr. Ripley y Los infiltrados cuenta que se mudó de Los Angeles por temor y, modesto, reconoce que consiguió grandes papeles cuando otros actores los rechazaban
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LOS ANGELES.– El personaje Jason Bourne ha perdido la memoria. Lleva, con la recientemente estrenada película Bourne: el ultimátum, una rentable trilogía en busca de sus recuerdos. Matt Damon, el actor que da vida a este agente secreto y máquina de matar amnésica, no ha perdido nada. Lo recuerda todo y sabe perfectamente quién es él.
Es, para algunos, y según la revista Forbes, el astro más rentable de Hollywood: por cada dólar de su salario genera 29 dólares en ingresos. Pero para quienes tienen ocasión de charlar con él en una amplia habitación del Hotel Four Seasons de esta ciudad, Damon es un sujeto amable: un estadounidense de 37 años, de alma sensible, con estudios de literatura en Harvard, ganador de un Oscar por su guión de En busca del destino, en 1997. Un hombre sencillo que no ha tenido empacho en admitir que ha logrado “grandes papeles porque otros actores los han rechazado”. Un ejemplo: DiCaprio se salió a última hora del rodaje de El buen pastor, dirigida por Robert De Niro (una de las mejores películas de este año), y ahí estaba el risueño de Damon para tomar el papel. “Es la manera en que funciona el negocio”, ha reconocido con natural actitud.
Así es él, un tipo normal. Con camisa, corte de pelo partido al lado, como cualquier ciudadano anónimo, Damon casi no ha cambiado desde que encontró el éxito con En busca del destino junto con su amigo Ben Affleck. Y eso que siempre le ha ido bien: hasta ahora ha trabajado con la crème de la crème, como los directores Francis Ford Coppola (El poder de la justicia), Martin Scorsese (Los infiltrados), Steven Spielberg (Rescatando al soldado Ryan).
–¿Regresaría a escribir o a dirigir, como su amigo Ben Affleck?
–Me encantaría. Por cierto, ya he visto la película que Ben acaba de dirigir (Desapareció una noche, que se estrenó el jueves último en la Argentina). Es espectacular, tiene actuaciones fenomenales. Que Ben esté dirigiendo cambia la dinámica de nuestra sociedad. Nos da muchas más opciones como equipo.
–Han pasado diez años desde que ganó el Oscar con su amigo. ¿Existe algo que cambiaría de su vida, algo que usted hubiera hecho de manera diferente?
–No, la verdad es que he ganado mucho en estos 10 años –incluso con las películas que no resultaron como esperaba, he aprendido mucho– sobre qué hacer y qué no hacer en el futuro. No cambiaría nada.
–¿Y podríamos decir que usted siente la misma pasión?
–Sí, yo siento lo mismo, aunque el que ha cambiado es el mundo. Por ejemplo, jamás me imaginé que mi país llegaría a esta pésima situación. Y eso da miedo. En 1997 nadie pensaba que esto fuera posible.
Damon puede estar inscripto en el mundo frívolo de Hollywood, pero, al igual que su amigo George Clooney –con quien es parte de la lucrativa trilogía de La gran estafa, junto a Brad Pitt–, tiene ideas políticas muy claras. Y no las deja de lado cuando tiene que hablar de Jason Bourne: un agente de la CIA en busca de su identidad en la tercera parte, Bourne: el ultimátum, que se siente muy real y actual, con agentes del gobierno americano manipulando la información ante la opinión pública.
“Sí, es cierto, esto es ficción, pero se siente muy real –opina Damon–. Estamos en una época en que la mayoría de los estadounidenses se ha dado cuenta de que fueron engañados con falsas pretensiones. El presidente Bush abusó de las agencias de inteligencia y seleccionó información a su acomodo a fin de crear argumentos para ir a la guerra, a la cual quería ir de todas formas por razones diferentes. Y la película refleja eso.”
–Después de esta trilogía, ¿piensa que la historia da para una cuarta parte?
–Creo que definitivamente la búsqueda de Bourne por su identidad ya termina. Aunque una continuación podría centrarse en cómo Bourne pierde las llaves de su auto (risas). Yo sé que el estudio se pone nervioso cuando digo que éste definitivamente es el final. De hacerla, tendrían que pensarlo, inventarlo todo de nuevo.
–¿Y qué sigue en su carrera? ¿Alguna comedia, por ejemplo?, porque jamás lo hemos visto en una comedia romántica...
–Es que, sabes, no puedo recordar una buena en los últimos seis o siete años. Y cuando escojo los papeles respondo al guión, no al género. Pero si otro Jerry McGuire u otra película como Cuando Harry conoció a Sally aparecieran por allí, yo saltaría de inmediato para hacerlas.
Damon y el amor
Fue durante la excéntrica película Pegado a ti, de los hermanos Peter y Bobby Farrelly (en la que interpretó al hermano, siamés, del actor Greg Kinnear), que Damon conoció a su esposa: la argentina Luciana Barroso, con quien se casó en 2005. Ambos tienen una hija, Isabella Damon, de un año y cuatro meses.
Súmese la hija de seis años de Luciana, que el actor cuida como propia, y está claro que su vida actual se mueve entre el glamour del Rat Pack, con Clooney y Pitt, y el cambio de pañales y el orden casero. Entre los dos mundos, su elección es clara: “Vivimos en Miami para tener tranquilidad: sólo estamos Shakira y yo. A menos que alguno de los dos haga algo escandaloso, nadie va a ir hasta allá con una cámara. Y principalmente estoy en Miami porque el papá de mi hijastra vive allí, así que tratamos de mantener a la familia unida”.
Es que no tiene los mejores recuerdos de Los Angeles, California: “Hace un par de años iba con mi esposa y mi hijastra en el auto en Los Angeles y dos fotógrafos empezaron a perseguirnos. Terminamos en Sunset Boulevard (avenida que cruza Los Angeles). ¡Y estos tipos estaban andando en sentido contrario por la calzada opuesta! Recuerdo que le dije a mi esposa que era muy peligroso, así que decidí reducir la velocidad, puse las luces de estacionar e hice señales con las manos. Mejor dicho, les estaba avisando: «Ahora voy para la izquierda». Cuando salimos a una autopista más rápida, terminaron estrellándose. Uno de los momentos más felices de mi vida fue ver por el retrovisor cómo peleaban entre ellos”.
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Fotos: Reuters y Warner Bros
Para saber más: www.imdb.com
En pantalla grande
“Mystic Pizza” (1988). Su debut fue en esta comedia, con Julia Roberts.
“Valor bajo fuego” (1996). Encarnó a un soldado heroinómano, para el que bajó 20 kilos.
“En busca del destino” (1997). El gran salto: ganó el Oscar por el guión, junto con su amigo Ben Affleck. También fue nominado como mejor actor.
“Rescatando al soldado Ryan” (1998). Era justamente el soldado al que había que rescatar, en este impactante film que ganó 5 Oscars.
“El talentoso Mr. Ripley” (1999). Por su malévolo Tom Ripley fue nominado al Globo de Oro.
“La gran estafa” (2001). Con George Clooney y Brad Pitt, el Rat Pack moderno, en esta película sobre estafadores. Está también en las dos secuelas.
“Identidad desconocida” (2002). Su papel de Bourne, un James Bond con amnesia, lo eleva como héroe de acción y rey de la taquilla. Pasará lo mismo con las dos secuelas.
“Los infiltrados” (2006). Protagoniza, junto a Leonardo DiCaprio, el film que le valió el ansiado Oscar a Martin Scorsese.






