
Para un hall de distribución, la entrada de la casa o en un comedor. Un mueble que ayuda a enmarcar espacios en 10 versiones inspiradoras
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Una simple mesa de pino puede cobrar mucha personalidad si se la interviene con color. El detalle: los tiradores de los cajones con un diseño llamativo. | Foto:

Una mesa flotante permite marcar un área dentro de un ambiente, sin convertirse en una recarga visual. | Foto:

En madera maciza, un modelo simple pero protagónico por su tamaño y gracias a los elementos que lo acompañan (los espejos y las lámparas). | Foto:
Carrierandcompany.

Un diseño rústico en ratán para un pasillo al costado de una escalera. | Foto:

Extrafina y delicada, la mesa sirve de contenedora para los antiguos vinilos y soporte para las antiguas cámaras, objetos cuasi escultóricos. | Foto:
Jenesaiquoi.

Las mesas de arrime pueden funcionar como contrapunto para la espalda de un sofá cuando éste no puede ubicarse contra una pared. | Foto:

Según cómo se la combine, una propuesta clásica en negro puede funcionar en todo tipo de ambientes: desde un living con estilo antiguo, pasando por un pasillo clásico hasta un monoambiente de tinte moderno. | Foto:

Una antiquísima tabla de planchar intervenida para transformarse en mesa de arrime. Interesante propuesta, ¿no creen? | Foto:

Un baúl de madera coloreada sirve para generar un rincón original y atractivo en un ambiente | Foto:
Decor8blog.

La solemnidad del mármol en un modelo atractivo y muy personal. | Foto: Mhjinteriors.





