
Mi drama en trece canciones
Tori Amos cuenta la historia de trece mujeres, por medio de canciones compuestas por hombres. El disco marca el regreso de una cantante que sufrió de más
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MADRID (El País).- Algunas personas cantan para ganarse la vida. Tori Amos una vez cantó para seguir viva. Cuando la violaron a los 23 años. Sin embargo, en su nuevo álbum, Strange Little Girls , Amos, que ahora tiene 38, canta, en parte, para su hija de un año, Natashya. Y aquel viaje, que comienza al ser víctima de una violación -llena de odio hacia sí misma, la sexualidad, los hombres, las mujeres, Dios, el amor y la vida- y termina al tener una hija con un hombre al que adora, simboliza la evolución de Tori durante 16 años.
Tori Amos nació en Carolina del Norte, Estados Unidos, y se recuerda "a los cinco años tumbada con una manta por encima sin saber qué era aquel sentimiento apasionado, pero sintiendo que le faltaba algo. A partir de entonces -dice-, lo puse todo en la música". No está exagerando. A aquella edad empezó a estudiar piano en Baltimore y descubrió a grupos como The Beatles y The Doors. "Recuerdo que agité una copia del Sgt. Pepper´s É ante la cara de mi padre y le dije: "¡Esto es lo que yo voy a hacer!"". Pero Tori nunca le contó a su abuela -una puritana monolítica a la que ella "odiaba"- lo que quería hacer con el cantante de Led Zeppelin.
"No podía entender toda aquella charla de que las mujeres éramos "del diablo" y que sólo las "malas" entregaban su virginidad antes del matrimonio -explica Amos-. Simplemente si pensabas en hacerlo ya estabas "fuera del Reino de Dios". Pero cuando tenía 10 años escuché a Robert Plant y -¡a pesar de la abuelita!- quise entregarle mi virginidad. ¡Creía que sería como compartir la mantequilla de cacahuete con mermelada y hacer manitas!".
Tori sonríe tristemente ante el recuerdo de su inocencia perdida y luego continúa: "Pero esperé mucho tiempo antes de entregar mi virginidad, por ese sentimiento de culpa de "¿cómo puedo ser una chica buena y respetable y querer hacer eso?". Y el deseo que tenía -y que tengo- de que los hombres me respetaran y me aceptaran probablemente provenga de lo mucho que necesitaba a mi padre. Sin embargo, él nunca entendió bien a la niña mala que había en mí". A aquella edad Tori sentía que Jesucristo era una presencia en su vida. Pero también creía "que si Jesús era, como afirmaba, un hombre completo, tenía que haber mantenido relaciones sexuales con María Magdalena" y así en sus "fantasías más íntimas", Amos veía a Jesús como "el novio" que anhelaba.
Cuchillo que me hiciste mal
Tori cree que las facetas físicas y espirituales de su propia naturaleza fueron salvajemente separadas la noche en que fue violada a punta de cuchillo. En una canción posterior dijo que el arma era una pistola, pero no fue así. Amos, que era "animadora como Michelle Pfeiffer en The Baker Boys", pensó que no tenía sentido denunciar la violación a la policía, en parte por el vestido que llevaba que en esa canción describe como la "provocativa cosa roja".
"Estábamos la pistola y yo y un hombre a mi espalda / Yo canté santo, santo mientras él se desabotonaba los pantalones / Yo, la pistola, y un hombre a mi espalda / Pero no he visto Barbados / Así que tengo que salir de ésta / Sí, yo llevaba una provocativa cosa roja para ti / ¿Significa eso que tengo que abrirme para ti, para tu padre y tus amigos, Mr. Ed?" Tori escribió este tema cinco años después de sufrir el abuso sexual, impresionada por una de las escenas de la película Thelma y Louise . Cuando Louise dispara y mata al hombre que intenta violar a Thelma, volvió a recordar su propia violación, sintió un arrebato de rabia y la liberó escribiendo la canción. " Me and a Gun habla de perdonarme a mí misma -dice Tori-. Cuando la estaba escribiendo me di cuenta de que mi mayor error después de la agresión fue no pedir ayuda. Me limité a borrar la experiencia, sin saber que al hacer eso estaba permitiendo que me controlara por dentro".
¿Cómo puede, entonces, una mujer violada volver a relacionarse con su cuerpo y no asociar el sexo a la violencia? "ƒse es el problema esencial -afirma-. "Yo no pude. Arruiné la relación que había estado manteniendo durante dos años con un hombre, despotricando y desvariando acerca de hasta qué punto no le quería en mi vida. Y aquel odio me ahogó. Quería castigar a los hombres, así que una parte de mí se convirtió en una prostituta. Como sentía que la noche en que me violaron me había rebajado debido a mi vulnerabilidad, tenía que decirme a mí misma que yo tenía el control, sentir que los hombres me estaban pagando. Una parte de mí hervía de ganas de venganza. Durante años no fui capaz de amar hasta el punto de querer tener hijos con un hombre".
Sí, así era Tori en 1994. Después de eso, tocó fondo. "Me sentía incapaz de tener otra vez intimidad con un hombre sin sentir náuseas físicas. Cuando mi novio me dejó, me arrastré, me afligí por la mujer perdida. Fue como caminar sobre piedras ardientes". Una especie de "rito de iniciación" que le llevó a reconciliarse con los hombres, no sin antes hacerlo consigo misma. "En parte porque ahora veo a Magdalena como el anteproyecto de la mujer, la Gran Sacerdotisa, la novia sagrada de Cristo, con la que evidentemente tuvo relaciones sexuales e hijos. Pero eso se nos robó a las mujeres. Y parte de mi curación ha sido aprender a valorarme como mujer, no a partir de mi reflejo en los ojos de los hombres, sino a partir de mí misma".
Historias de mujeres
En 1998, Tori conoció al ingeniero de sonido Mark Hawley y se casó con él ese mismo año. "Un día miré hacia arriba, con la cara llena de lágrimas, y dije: "Puedo hacerlo". Y él me ayudó. Fue un momento sagrado". Fruto de esa unión, después de tres abortos espontáneos, nació una niña. "Tras aquello estaba triste, deprimida, pensé que no estaba escrito que yo fuera madre y decidí no esperar más".
Y volviendo al cuento del "paseo sobre las piedras ardientes", ¿están por fin integradas la metodista, la Magdalena, la músico, etcétera? "¡Estoy en ello!", contesta riendo. "En el nuevo álbum cuento las historias de 13 mujeres por medio de las canciones de cantantes masculinos como Eminem, Neil Young, Lennon, McCartney y Joe Jackson. Canciones como Bonnie and Clyde , Heart of Gold, Happiness Is a Warm Gun y Real Men . Se trata de un álbum sobre la violencia y la identidad. Así que en cierto modo sigo trabajando en mi proceso de integración íntima".
¿Está Strange Little Girls dedicado a Natashya? "Es gracioso que lo digas -contesta-, porque al escuchar algunas de las cosas malintencionadas que se dicen en esas canciones acerca de las mujeres la miré y le dije: "En 1968, cuando amanecía la nueva era, yo no hubiera podido esperar que las cosas fueran a ser así en 2001". Como dijo Joe Jackson: "Las cosas están mejorando / Pero nadie está seguro de verdad". Así que la miré y pensé: "Bienvenida a la Nueva Era, Tash". Lo que quería decirle es que en este álbum su mamá acepta el reto de la canción y va más allá al defender que en el futuro "tiene que haber integración, no segregación" en el más amplio sentido".
Perfil del personaje
- Hija de un pastor norteamericano, comenzó a estudiar piano a los cinco años. Poco después descubrió a The Beatles y The Doors y se enamoró de ellos.
- A los 23 años fue violada y su vida social y sexual cambió para siempre. También sus canciones.
- Ahora, con 38 años, acaba de editar un disco de covers, Strange Little Girls , en el que se pone en la piel de todas las mujeres del mundo, dedicado a su pequeña hija Natashya.






