
Migrañas: el rompecabezas
En la Argentina, unos cinco millones de personas sufren este mal. ¿Cómo influye la alimentación en el desencade-namiento del dolor? Aquí, algunas de las respuestas que hoy ofrece la ciencia
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Algunos científicos creen que los alimentos que desencadenan una migraña contienen sustancias químicas que estrechan las arterias, y otros piensan que esas sustancias químicas provocan una reacción alérgica.
Sea cual fuere el mecanismo activador, una migraña de origen alimentario usualmente se presenta poco después de haber comido. Para evitar el dolor, explica el artículo, usted necesita conocer –y evitar– los alimentos que lo causan. Para descubrir cuáles son sus agresores, lleve un diario que consigne cuándo se producen sus dolores de cabeza, la intensidad de éstos, los síntomas agregados, lo que comió, sus horas de sueño, sus ciclos menstruales y cualquier otro factor pertinente, incluidos sus antojos de comida.
Los estudios demuestran que si usted se "muere" por comer un pancho, una banana, un yogur o golosinas, eso es una señal de que sufrirá un dolor de cabeza en menos de 72 horas.
No obstante, los alimentos no necesariamente provocan dolores de cabeza en todas las personas. Por eso es importante llevar un registro de supresión de ciertos alimentos que se sospeche que pueden producir ataques.
Los especialistas de la National Headache Foundation de Estados Unidos recomiendan: "Sea usted su propio experto: mantenga un registro de los alimentos que ha consumido antes de un ataque de migraña y observe si al excluir éstos de su dieta se reducen o eliminan los dolores de cabeza".
Síntomas
En la Argentina, como en todas partes del mundo, médicos y pacientes describen muy bien los síntomas: dolores punzantes en distintas zonas de la cabeza, sensibilidad extrema ante la luz, intolerancia frente a los ruidos. Quien padece migraña sólo desea refugiarse en la soledad y aguardar a que los síntomas pasen lo antes posible. Numerosos pacientes viven esta necesidad de aislamiento con mucha culpa. De este modo, el dolor emocional se suma al padecimiento físico y el cuadro resulta más difícil de sobrellevar. No son pocos los adultos que sufren en forma crónica esta enfermedad: cerca de 5 millones de personas en la Argentina. Por otra parte, se calcula que tres de cada cuatro pacientes son mujeres.
El principal síntoma es el dolor de cabeza, que suele manifestarse de manera palpitante. En algunos casos, la crisis jaquecosa puede predecirse. Es frecuente que dos o tres días antes del ataque el paciente tenga una percepción aumentada de la luz y el sonido. Una o dos horas antes, algunas personas ven "flashes de luz", fenómeno conocido como aura. A continuación viene el dolor en su fase aguda. Puede durar más de 24 horas y estar acompañado por náuseas.
Las causas
Aunque todavía se investiga su origen, se trata de una enfermedad neurovascular. Los dolores de cabeza migrañosos están asociados con anomalías en el flujo de sangre a través del cerebro: al principio de la migraña, los vasos sanguíneos de ciertas áreas del cerebro se contraen provocando € distorsión de la visión, dificultad para hablar, debilidad. Después de unos minutos, los vasos se dilatan, provocan un aumento en el flujo sanguíneo y, como consecuencia, un fuerte dolor de cabeza.
Además de estos factores, existen algunos elementos externos capaces de desencadenar una migraña.
Por ejemplo, momentos de gran tensión psíquica o estrés. También, el consumo de bebidas alcohólicas, chocolate, quesos añejados u otros alimentos que provocan los efectos químicos antes detallados.
¿Cómo tratarla?
En la actualidad no existe una cura definitiva. De todos modos, es posible recurrir a diversos tipos de terapias farmacológicas.
Su aplicación depende en gran medida de las necesidades de cada paciente. "En el caso de dolores de cabeza leves o moderados recomendamos el uso de antiinflamatorios comunes, como la aspirina –indica la neuróloga Bibiana Saravia–. Cuando los dolores son más intensos, indicamos fármacos que previenen o reducen la frecuencia de las crisis."
También ayudan los tratamientos alternativos para disminuir el estrés, como las técnicas de relajación. En todos los casos, lo más importante es que la persona que sufre de migraña no minimice el impacto de esta enfermedad y solicite ayuda a un profesional.
Grupos de autoayuda
"Son una opción que le permite al paciente compartir su dolor y contrastar sus experiencias con las de aquellos que padecen una sintomatología similar", comenta la Dra. Saravia. Este tipo de grupos cuenta con el apoyo interdisciplinario de neurólogos, psicólogos, psiquiatras y terapeutas físicos.
En cada encuentro, los participantes reflexionan, dialogan y ponen en práctica ejercicios que ayudan a reducir el malestar físico.
Por The New York Times y Diana Fernández Irusta
Para saber más
www.cefaleas.org.ar
www.headaches.org
Medidas preventivas
- Practique técnicas de relajación
- No esté muchas horas sin comer
- Evite las alteraciones del sueño
- Lleve medicación cuando tenga que viajar
Durante la crisis
- Repose en un ambiente tranquilo
- Evite el ruido y la luz excesivos
- Aplique compresas frías sobre la cabeza
- Tome la medicación acordada con el médico
- Permanezca en quietud hasta que disminuya la sintomatología
Alimentos en conflicto
Al llevar un registro diario de sus dolores de cabeza, usted puede descubrir que un alimento de alguna de las siguientes categorías podría ser una de las causas subyacentes del agravamiento de los síntomas. Consulte con su médico cuáles y en qué medida le conviene comer:
- Aditivos/especias: glutamato monosódico, sales especiadas, salsa de soja.
- Bebidas: cualquiera que contenga alcohol, chocolate, cacao.
- Panes: cualquier masa con levadura, panes o galletas con queso, pizza, productos que contienen chocolate o nueces.
- Lacteos: crema ácida; quesos azul, brie, camembert, gruyère, mozzarella, parmesano, provolone, roquefort, stilton y suizo; cualquier plato preparado con estos quesos –lasagna, pastas con queso, pizza, por ejemplo.
- Postres: todos los que contienen chocolate, frutas secas, levadura o alguno de los quesos de la lista anterior.
- Frutas: palta, higo, banana madura, papaya, lima, pasas y ciruela roja.
- Carnes, pescados y aves: cualquier producto conserva-do, enlatado o procesado que contenga nitratos, nitritos y/o tia-minas, tales como la anchoa, el caviar, el hígado de pollo, carnes de caza, jamón, salchichas de Viena, patés, arenque en vinagre, salame, pescado seco, sardina.
- Hortalizas y legumbres: garbanzos, habas, verduras de hoja, aceitunas, cebollas, ajo crudo, chucrut, pickles, arvejas.
The New York Times/LA NACION
(Traducción: Mirta Rosenberg)






