
Para deleitarse sin restricciones
Restaurantes de precio único: una tentación para los comensales predispuesto a un variado ritual gastronómico
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La posibilidad de disfrutar de un banquete pantagruélico, sin preocuparse por el importe de la cuenta, es uno de los principales encantos de los tenedores libres o, como algunos prefieren llamarse, restaurantes de precio único.
Estos lugares ofrecen diversas propuestas gastronómicas con la modalidad de autoservicio, siempre a precio fijo. Para muchos porteños, la idea de servirse a piacere, sin depender demasiado del servicio de mesa, es otro motivo de atracción.
Cuenta la leyenda que los miembros de la colectividad china fueron, a principios de la década del 80, los pioneros en la materia. Los buenos resultados obtenidos animaron a los inversores locales a seguir el ejemplo. Así, es posible encontrar hoy en la ciudad cadenas dedicadas al métier -Lexintong, Grant´s- que tientan con sus ofertas.
En general, se trata de amplios locales dotados de generosas vidrieras que permiten husmear la comida ofrecida. Largas mesas exhiben generosas sus platos fríos, ensaladas y comidas características de la gastronomía porteña, como milanesas, distintas versiones de pollo y fiambres. Los sectores de juegos infantiles o la elaboración de pastas y pescados a la vista de los comensales constituyen algunos de los atractivos extras de la propuesta.
Los hay familiares o dotados de un perfil más gourmet -como en el caso de Cocina &Co, donde sirven especialidades de la cocina idishe y sefardí-, pero todos apuestan a cautivar a comensales ansiosos de saciarse con porciones abundantes. Una buena alternativa a la hora de planear una salida con amigos o un festejo en familia.
Toda la data
Don Zenón. Luis María Drago 99; 4856-9864. De martes a domingos, de 20 a 1.30; sábados y domingos, también al mediodía.
Es un tenedor libre exclusivo de parrilla y carnes. La diferencia es que no hay que levantarse a servirse. El mozo trae una entrada de berenjenas en escabeche, mayonesa de ave o lengua a la vinagreta, según el día, y una empanada. Luego ofrecen las achuras (molleja, chinchulín, chorizo, riñón, morcilla) servidas en cada plato, con canastitas de papas y batatas fritas y ensalada. Tienen gran variedad de cortes de carnes; además de los clásicos asado, vacío o matambrito, preparan muy bien las pamplonas de lomo, cerdo o pollo y las brochettes. Todo se puede repetir cuantas veces se quiera. El cubierto cuesta $ 12 e incluye una bebida sin alcohol y un postre (helado, mousse, don Pedro, zapallos en almíbar, ensalada de frutas o limón al champagne). Si no se quiere esperar, conviene llegar antes de las 21, el lugar alberga 100 comensales, se llena muy rápido y no aceptan reservas. Lexinton. Arenales 3443; 4826-1449. Todos los días, mediodía y noche.
Ubicado a una cuadra de Alto Palermo, el local abrió en 1997. Tiene una capacidad para 300 personas, en dos plantas. Durante el mediodía es frecuentado por oficinistas, empresarios y comerciantes de la zona. Por la noche el público es más variado y en el primer piso se observan largas mesas para festejos y reuniones. Para José Moyal, dueño del local, "el nivel de calidad, en este tipo de restaurante de precio fijo, se obtiene con un buen manejo de la cocina, mercadería de buena calidad, pautas de trabajo y conociendo la cantidad de público diario". De lunes a viernes, al mediodía, cuesta $ 6; de lunes a jueves y domingos, de noche $ 10; viernes, sábados y feriados, por la noche $ 12. El cubierto incluye una gran mesa fría de ensaladas, mariscos, fiambres y quesos y platos calientes elaborados. La parrilla y las pastas caseras se cocinan a la vista, y los postres están incluidos (mousses, brownies, flanes, budines, manzanas, helados y panqueques). Hay vinos desde $ 5; gaseosas, $ 2,50, y el café, $ 1,50. De miércoles a viernes, de noche, y los sábados y domingos, al mediodía, funciona un gran pelotero en el primer piso. También están preparados para los que prefieren comer en su casa; venden bandejas por $ 1,50 cada cien gramos.
La Esquina de Roca. Av. Maipú 1199, esq. Roca, Vicente López; 4796-1079. Todos los días, de 12 a 16 y de 19 a 1. Aceptan reservas.
Abrió en 1989 y es uno de los primeros restaurantes que comenzaron con esta modalidad. Ofrece ensaladas, platos calientes, pastas y parrilla. Está ambientado como una pulpería y la atención es buena. Cobran un cubierto de $ 1 y el precio del tenedor libre es de $ 5, todos los días. Los postres están incluidos sólo al mediodía y el cubierto no contempla la bebida.
La Esquina de Roca. Av. Maipú 1199, esq. Roca, Vicente López; 4796-1079. Todos los días, de 12 a 16 y de 19 a 1. Aceptan reservas.
Abrió en 1989 y es uno de los primeros restaurantes que comenzaron con esta modalidad. Ofrece ensaladas, platos calientes, pastas y parrilla. Está ambientado como una pulpería y la atención es buena. Cobran un cubierto de $ 1 y el precio del tenedor libre es de $ 5, todos los días. Los postres están incluidos sólo al mediodía y el cubierto no contempla la bebida.
Spettus. Av. Alicia Moreau de Justo 876, Puerto Madero; 4334-4126. Todos los días, horario corrido desde las 12. Estacionamiento sin cargo.
Un piano de cola y música en vivo dan la bienvenida a los clientes. Las mesas vestidas con mantelería y copas transparentes y los ventanales que dan hacia el río producen un ambiente tranquilo y relajado, ideal para almuerzos de negocios. Durante la noche, el local se llena; los fines de semana conviene hacer reservas. Ofrecen el sistema brasileño de espeto corrido. Cuenta con un bufete de quesos y fiambres, ensaladas, mariscos y algunos platos calientes como la feijoada. Enseguida los mozos acercan a la mesa carritos y espadas con una selección de veinte cortes de carne de novillo, cordero, cerdo, pollo, lechón, salmón y abadejo para elegir libremente. De lunes a domingos, el menú cuesta $ 13,90, y los viernes y sábados, de noche, $ 19,90. Cobran $ 1 de cubierto por persona y los postres y las bebidas son aparte. The Grant«s Restaurant. Scalabrini Ortiz 3170; 4807-2673. Todos los días, de 12 a 15.30 y de 20 a 0.30.
El salón es muy grande y el ambiente familiar, distendido y bullicioso. Además de las típicas mesas de entradas y platos calientes, cuentan con distintos sectores de parrilla, pastas, comidas orientales, postres, pescados y panqueques. Los chef cocinan en el salón el plato que el cliente quiera comer. No cobran cubierto y los precios varían según los días y horarios: de lunes a viernes, al mediodía, $ 6; , de lunes a jueves y domingos, por la noche, $ 10; sábados al mediodía, $ 8, y $ 12, el menú especial de los viernes y sábados por la noche, y domingos al mediodía. La bebida no está incluida. Los festejos de cumpleaños son un clásico del lugar: con un mínimo de cinco personas, el homenajeado no paga y le regalan una torta y champagne para brindar. Se puede comprar bandejas para llevar ($ 3, chica; $ 5, grande).
Comer. Av. Corrientes 1335; 4371-8470. Todos los días, mediodía y noche.
Al entrar impresiona la gran tabla de fiambre y quesos, junto con las ensaladas y los platos fríos. Más adelante, una gran batea de veinte platos calientes, entre los que se puede degustar cazuela de mariscos, pulpo, carne de cerdo y pizzas.
Una parrilla acoge a una cola de comensales ávidos de degustar achuras, carnes, pamplonas y pollos. También, el infaltable espectáculo de los panqueques, preparados en el momento, y una mesa de postres y helados. El almuerzo cuesta $ 7, todos los días. Las cenas de lunes y domingos $ 7; de martes, miércoles y jueves $ 8; y de viernes, sábados y feriados $ 10. No incluye bebida. Los niños menores de siete años pagan la mitad.
Cocina&Co. Av. Santa Fe 2461; 4823-4431. Todos los días, mediodía y noche. Estacionamiento en Azcuénaga 1082.
Con una capacidad para 200 personas, ofrece algunas comidas distintas del resto de los restaurantes con esta modalidad. Cuentan con especialidades en comidas idishe y sefaradí, y la oferta de platos típicos aumenta por las noches, junto con la oferta de langostinos, jamones y otras delikatessen. Al lado de los platos calientes se encuentran las tres grandes ollas negras de hierro, que contienen locro, mondongo y sopa de verduras. Los dueños y los camarereros atienden personalmente y cuidan todos los detalles del negocio. Alrededor de 80 platos y un cartel que pregona: "coma todo lo que quiera, pero no desperdicie", junto con una parrilla y mesas de postres y panqueques. De lunes a viernes, al mediodía $ 6; de lunes a jueves, por la noche $ 10; viernes y sábados, $ 12.





