
1 minuto de lectura'
Si el plan es ir a cenar sushi, lo último que pensás es que vas a sacar los ojos de las exquisitas tablas para ver la ambientación del lugar (el que se duerme, ¡pierde piezas valiosas!). Pero en Wasabi’s no perdí tiempo (ni bocaditos del mejor sushi que comí en mi vida). Llegué y lo primero que noté fue el techo:

Muchas veces vi paredes pintadas de negro para simular pizarrones, pero nunca había visto un cielorraso intervenido de esa forma. Lo primero que te dispara el negro en el techo es que se te viene abajo y que achica los espacios, es un color demasiado intenso para un ambiente. Pero en este restaurante el recurso es acertado: sobre la pintura negra, sus dueños usaron tizas de colores mojadas para pintar frases optimistas, dibujos y figuras con onda. Así de simple, pintura negra y tizas de colores mojadas. Lo mejor es que las pintadas ya casi cumplen un año y siguen igual que el primer día, se conservan perfectamente. No digo que pintemos todos los techos con ese color, pero puede ser una buena idea para separar visualmente, por ejemplo, el living del comedor.

Si a alguien le gustó la idea pero no quiere o puede embarcarse en la tarea de pintar techo o pared por sí mismo, puede chequear este dato. La diseñadora de interiores Dulce Cattaneo propone el servicio de pintar la pared que el cliente quiera, e intervenirla con ilustraciones ad hoc de Mariano Kreser. En este post hay más información, y su mail de contacto es éste: dulcecattaneo@gmail.com


¿Qué maestro ciruela dando vueltas tendría un pizarrón en casa? ¿Alguien que ya lo tiene quiere compartir fotos? Dejen su link en este post y… ¡muy buena semana!





