
Para nombres, los del rock
República Churrasco. Jaime sin Tierra. Cadáveres de Niños. Ned Flander. Los nombres de las bandas de rock son, aparte de marcas, indicios claros de los intereses de una época y de una generación. Además, algunos de los nombres de grupos argentinos surgieron de historias atractivas y hasta inconfesables, como en el caso de la banda Dios
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Una regla del marketing es que el nombre anticipe de qué se trata el producto, que contenga información básica. Los grupos de metal o derivados son los campeones del nombre directo y sin sutilezas, como su música. Horcas, Lethal o Saurón , no dejan dudas. Tampoco suelen dejar dudas los grupos de blues, que son muy explícitos: Memphis La Blusera , Betty Blues Band o La Mississippi Blues Band , por caso. En realidad, casi todos los nombres dejan entrever, al menos, de qué va la cosa, aunque hay algunos impenetrables, como Bersuit Vergarabat , Soltando Franga o Iwanido. ¿Y si los Beatles se hubiesen llamado Los del Totoral ? ¿Eh? No se sabe. En marketing, el nombre es importante, pero tampoco suele ser decisivo. Carlos Malisani, licenciado en marketing, explica que primero se genera la demanda del producto y luego se impone la marca. Pero a veces el nombre sí puede ser decisivo; y el ejemplo que da es el de Kesitas , las galletitas que no se vendían hasta que Malisani les puso ese nombre y fueron un éxito.
Lucha Animal
La marca importa, también para los que se proclaman en la orilla del sistema. Animal , por ejemplo, era una banda que se disolvió. El cantante armó otro grupo y lo llamó A.N.I.M.A.L., que significa Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar . "Defendemos los derechos de los discriminados, de los marginados", dice Marcelo Corvalán, bajista, en tono ingenuo, pero esto no quita que el nombre parezca fruto de un ardid para conservar la marca.
El nombre es tan importante que sin él no se existe. Para que las cosas sean hay que nombrarlas. Un caso simpático es el de Prince , que cambió su nombre por un símbolo. Se lo pasó a llamar, entonces, con otro nombre, largo y engorroso: El Artista que Antes se Llamaba Prince . El músico norteamericano tenía la pretensión ridícula de que no se lo nombrara, algo imposible. Es curioso, pero desde que pasó a ser Simbolito su carrera es lánguida.
El periodista Alfredo Rosso, especialista en rock, cree que el nombre tiene que ser una puerta para entrar en el universo del grupo. "Los grupos clásicos tenían eso. The Rolling Stones es perfecto para una banda que está todo el tiempo de gira. También es perfecto The Doors, que es por Las puertas de la percepción , el libro de Huxley que habla de la mezcalina."
Otra condición que Rosso cree necesaria para un nombre es la maleabilidad, "que permita un juego de cintura, de tal modo que pueda variar la música del grupo, pero que siga representando lo que hace".
Como ocurre con todo producto humano, los nombres de los grupos permiten hacer una lectura de época. Un nombre emblemático de los años 60, para Rosso, es el de Los Gatos, la banda de Litto Nebbia. "Representa ese espíritu inocente y a la vez nocturno, y esa cintura para sortear los obstáculos. Además, da idea de música pop, simple."
No es casual que en los años 70, todavía con los resabios místicos de los 60, surgieran varios grupos con nombres religiosos, como Vox Dei, Pastoral, Crucis o Espíritu . Rosso pone en la lista de nombres místicos inigualados a La Cofradía de la Flor Solar y Los Abuelos de la Nada . "Son todos nombres que dan una idea de trascendencia", dice.
Bronca y rocanrol
Según Rosso, uno de los nombres que sintetizan los años 70 es Pescado Rabioso , la banda de Spinetta. "Tiene la idea de bronca y rocanrol, de mar, Cristo y la multiplicación de los peces. Sintetiza mucho los años 70, al igual que Color Humano y Aquelarre. Tres nombres que salieron de Almendra , otro gran nombre."
"Yo creo que fue con los Redondidos de Ricota , en los 70, que se iniciaron los nombres con más humor y desparpajo", opina Rosso. "Ya en los años 80 los nombres de los grupos reflejaban eso, propio de la new wave. Estaba Punch , que pretendía cambiar un poco el concepto musical de la Argentina y, hasta cierto punto, lo hizo. Virus , que era la idea de tirar un virus que enfermara o despertara; Soda Stereo , de gran connotación plástica, evoca una fuente de soda, un lugar con paredes color pastel, una estética de hamburguesería. Los de los años 80 son nombres cortos y mucho más concretos."
La década del 90 admite de todo: el humor, la parodia, el juego verbal, la postura política, cierto surrealismo. Las aspiraciones ya no son tanto de trascendencia, sino, más bien, de supervivencia. Para Rosso, un nombre que define los años 90 podría ser Divididos , porque "es una época en la que la gente, de alguna manera, está desconcertada y dividida. También podría ser Los Auténticos Decadentes , que refleja esa cosa murguera de estos años".
El nombre del pimpollo
A continuación, una lista de bandas actuales; en cada caso, sus integrantes explican las razones del nombre elegido.
Ned Flander : así, sin la ese final en Flander, porque los miembros del grupo temían un problema de marcas. Ned Flanders, conservador y muy religioso, es el vecino de Bart Simpson. "Es nuestro guía espiritual -dice Javier Sanchorena, cantante y guitarrista-. Es todo lo contrario de lo que somos nosotros." Sanchorena explica que, según mostró un capítulo, Flanders fue un chico rebelde y tenía problemas con sus padres. "Hasta que un cura le dio azotes y lo cambió. A nosotros todavía no nos agarró el cura." El grupo se formó en 1996 y hace música experimental. ¿Son unos muchachos rebeldes? "Sí, pero podemos serlo porque nos mantienen nuestras mamás. Ellas nos compran discos de Sonic Youc."
Carne para Cerdos : el grupo, que en realidad es un solista con tres invitados en vivo, funciona desde 1994, y se dedica a la música electrónica. Habla Matías Krits: "Carne es la gente que hace cosas y tiene objetivos, y cerdos son esos que se la pasan criticando y no hacen nada y no proponen nada".
Picón de Mulo : los integrantes de la banda no ven una razón muy clara para tener ese nombre. "Creo que salió de una poesía que hicimos relacionada con dientes de caballos y mulas." ¿Qué? "El picón es el diente incisivo del mulo", responde Fernando Noel, cantante de este grupo de psicotronia pop formado en 1994. "Picón de Mulo también es una estrella aún no descubierta, y es la que nos da poder para hacer canciones." Viceral : "Queríamos un nombre que reflejara la música que hacemos, que es algo que nos sale bien de adentro -dice el Tano Romano, de 36 años, guitarrista-. Por lo tanto, Viceral nos pareció perfecto".
Poseídos del Alba : es el nombre de un tema dePescado Rabioso, y de ahí lo tomó este grupo. Además, las letras -según cuenta Fernando Pena, de 22 años, baterista- tratan sobre amaneceres. "El compositor es un poseído del alba", remata Pena.
República Churrasco : ¿Cuál es la imagen de nuestro país en el mundo? Esta es la pregunta que se hacía Quiche, cantante y guitarrista, junto con un amigo. "Del país de la vaca pasamos al churrasco y de ahí a República Churrasco", dice. Quiche sostiene que el nombre de esta banda -formada en 1996 y cultora del pop venenoso - también se vincula con un capítulo del Súper Agente 86, en el que a Maxswell Smarts le hacen creer que está en la Argentina y él, con presunta entonación orillera, dice: "Qué ganas de comer un churrasco".
A Tirador Láser : de chicos, los integrantes del grupo coleccionaban cosas de GI Joe. "Comprábamos unos brasileños, baratos, y había uno llamado A Tirador Láser. Y nos gustó. Suena futurista y no sabemos qué corno quiere decir", afirma Lucas Martí, de 20 años.
Dios : quizá no sea uno de los grandes enigmas de la humanidad, pero no deja de ser un enigma: ¿Por qué este grupo se llama Dios? "Es por cosas que pasaron hace seis años. Prefiero no contarlas -dice Tomás Nochtes, y habla en serio-. En todo caso, sea grave o no el misterio, es obvio que, como elección, no se anda con chiquitas. "Es un nombre corto, poderoso y perturbador."
Las Manos de Fillipi : Fillipi es un integrante de la barra brava del club Nueva Chicago. "Es amigo nuestro; es un laburante, un tipo de la calle, con manos de trabajador -explica Hernán Penner, cantante y guitarrista-. Y justo en la época que buscábamos un nombre había ocurrido el robo de las manos de Perón; jugando con eso, llegamos a Las Manos de Fillipi. Penner dice que se trata de un homenaje a la gente simple, aunque a Fillipi no le agrada: "Mucho no le gustó que usáramos su apellido", confía Penner.
Los Látigos : en la portada de un libro de la banda norteamericana Velbet Underground hay, entre otros objetos, un látigo. En ese objeto se inspiraron para nombrar a este grupo que existe desde 1993, según informa Marcelo Lopilatto, de 28 años, encargado de canto y programación. "También nos gustó el sonido de la palabra -agrega-. Tiene punch."
Menos que Cero : así se llama una canción del norteamericano Elvis Costelo. "Me gustó cómo sonaba -relata Mariano Esain, guitarrista y cantante, de 28 años-. Además, me pareció que tenía que ver con lo que quiero expresar, con cierta idea de algo no feliz, con la soledad y con la rutina."
90 Sapos Didjedidoo : los integrantes del grupo querían un nombre con números. Además, se enteraron de que en México el sapo es un animal de la suerte. Ahí surgió 90 Sapos, explica Néstor Mastrángelo, de 28 años. Luego, se fusionaron con el grupo Didjedidoo y sólo fue cuestión de anexar.
Nito Dalesio y El Infame Señor Galveston : se trata de dos personajes de las Crónicas del ángel gris , de Alejandro Dolina. "Nos interesó que fueran personajes antagónicos", dice Tomás Astelara, tecladista de este grupo fundado en 1993.
Histeria Perruna : hace unos tres años, los integrantes de un grupo de hardcore estaban buscando nombre. Llegaron un día a la sala de ensayo y, en la vereda, había dos señoras con sus perros chiquitos y nerviosos que estaban insoportables, y volvían insoportables a las señoras. "Uno de los chicos dijo: "Tienen un ataque de histeria perruna." Y quedó el nombre", explica Iván Checaloff, bajista, de 24 años.
Jaime sin Tierra : el nombre tiene que ver con la historia del guitarrista, Sebastián Jaime -aclaración: en la secundaria pasó a llamarse Jaime, de por vida-. Nació en Bélgica, de padres argentinos, y entonces no era ni belga ni argentino. Encima, según cuenta Nicolás Kramer, cantante y guitarrista, "cuando sacó el pasaporte, a los 18 años, ahí le estamparon una palabra que quiere decir sin tierra ".
Los nombres de bandas, como se ve, tienen orígenes de lo más variados, pero algo los une: surgen de la coincidencia, del acuerdo entre un grupo de personas que cree haber hallado el mote que lo identifica. Sin embargo, dos nombres de bandas argentinas importantes surgieron, según la leyenda, de la discordia y de la respuesta envenenada.
Cuando murió Luca Prodan, Sumo dejó de tocar. Parte de sus integrantes interpretaron que la banda se había dividido, y llamaron Divididos al grupo que armaron. La otra parte de Sumo interpretó que no, que no se habían dividido, que Sumo había terminado simplemente a causa de la muerte de su líder. Y le replicaron, desde el nombre, a sus ex compañeros: ¿divi didos? Las Pelotas .
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