
Parte de la culpa la tiene Mad Men
Séptimo regimiento. Destornillador. Sex on the Beach. Piel de iguana. Hasta hace no muchos años, pedir una carta de tragos en Buenos Aires implicaba exponerse a un catálogo de elixires cuya mayor virtud era la coherencia: un gusto tan insípido como sus nombres prometían.
Por alguna razón, la época oscurantista de la bebida argentina -y de los cursos de bartender más concentrados en los malabares que en la pericia y la creatividad aplicadas a la confección de un trago- dio paso a un auge de la coctelería local, con más sabor a renacimiento que a moda pasajera. Por mi parte, sostengo que parte de la culpa la tiene Mad Men, la serie que más ganas de beber inspira entre los televidentes permeables a la influencia catódica, como yo.
En paralelo a este período letárgico, algunos reductos luchaban contra la espesa corriente del Esperma de Pitufo. "Vos seguro que llevás a todas tus citas a 878", arriesgaba mi novia antes de serlo, no sin razón. En mi defensa tengo para decir que no había muchos lugares con la mística, la atención y los brebajes del 8, que recibe desde hace una década a sus invitados detrás de su fachada sin cartel y se convirtió en uno de los representantes más emblemáticos de este movimiento (ahora, metido de lleno en la reivindicación de la hora del vermú).
Entre mis favoritos en la lista de bares modelo de la nueva ola está Florería Atlántico, cuya carta propone un viaje alrededor del globo a través de varias decenas de tragos de autor, con énfasis en el rescate de la coctelería tradicional argentina. Una cruzada similar lleva adelante Verne, que encontró en mí un nuevo adepto a su campaña por salvar al Clarito, el trago porteño más tradicional. Verne mira al pasado y hacia adelante al mismo tiempo y te lo informa desde su atmósfera retro-futurista, bajo la cual desfilan el Opium Fashioned, versión ahumada del trago preferido de Don Draper, y el Phileas Fogg Martini. Pero el alma del bar es Fede Cuco. El bartender no oculta su pasión por La Guerra de las Galaxias y en febrero invitó a cinco colegas a celebrar la primera edición de las Steam Wars, donde cada uno aportó un trago a la lucha entre Jedis y Siths; por nombrar apenas dos, El Lado Oscuro, a base de absenta, Cynar y espumante, y el Soy tu papi, con whisky, vermú rosso, amaretto, Fernet y bitter. Hola para siempre.
El autor conduce Expresión Metro los sábados y domingos de 13 a 18 en Metro 95.1.





