Ingredientes 400 grs de papas troceadas en porciones gruesas 60 grs de manteca 1 cebolla grande en rodajas finas 250 grs de repollo en tiras sal y pimienta, a gusto 1/2 taza de queso cheddar rallado Preparación Precalentar el horno a 180 grados. Engrasar una fuente para horno de 25 cm de diámetro con aceite. Colocar las papas en una cacerola y cubrirlas con agua fría. Llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar hervir destapado hasta que estén tiernas. Retirar la cacerola del fuego, escurrir las papas, refrescarlas con agua fría y volver a escurrir. Deben estar cocidas, pero no desarmadas. Poner las papas en un bol y aplastarlas groseramente con un tenedero. Reservar. Derretir la manteca en una sartén, rehogar la cebolla a fuego lento por 10 minutos. Agregar el repollo y remover 5 minutos más, o hasta que pierda su rigidez. Añadir las papas, la sal y la pimienta. Retirar del fuego y espolvorear con 2 cucharadas de queso. Pasar el preparado a la fuente y espolvorear con el queso restante. Hornear 20 minutos en horno fuerte.