YouTube tiene más de 5,2 millones de videos de gente comiendo, susurrando, triturando o aplastando cosas.
Los sonidos que producen al hacerlo pueden desatar una "respuesta sensorial meridiana autónoma" (ASMR, por sus siglas en inglés).
Esta reacción también se conoce como "orgasmo cerebral" (que no tiene nada que ver con el que producen las relaciones sexuales) y viene seguida de un estado de relajación.
Desde hace un tiempo ha venido creciendo una extraordinaria comunidad online de quienes experimentan estos efectos.








