Primeras citas argentinas. Cuál plan es el más elegido y cuál pierde por goleada

Salir a comer en el primer encuentro, para muchos es demasiado compromiso y puede dar a momentos incomodos
Salir a comer en el primer encuentro, para muchos es demasiado compromiso y puede dar a momentos incomodos Crédito: Shutterstock
Natalí Ini
(0)
29 de abril de 2019  • 17:08

Tomar un café o una cerveza, salir a comer, ir al cine, a un recital, a caminar, son algunas opciones para la primera cita , que por estos días es muchas veces la instancia para verse "en la vida real" ya que las aplicaciones de citas o las redes sociales son el lugar de encuentro virtual. Por cuestiones económicas o porque son planes más cortos, salir a tomar algo resultó lo más elegido por los argentinos.

"Ni loco voy a comer en la primera cita", dice Sebastián Mel que con 37 años se considera experto en el tema "si vas a comer todo el plan se hace muy largo, no podés improvisar, si se demora la comida es incómodo y estás sentado cara a cara, lo que te hace sentir bastante evaluado". Según Sebastián, el bar permite estar parado, tomar algo y cambiar de ambiente, dar una vuelta y volver o últimamente, con la tendencia de la mesa comunitaria, estar en un clima más informal.

Una encuesta realizada por Blind Love, una app de citas, reveló que tomar un café (40%) es la mejor opción para la primera cita (en esta categoría el café se reemplaza por una cerveza en el segmento de 20 a 35 años). En segundo lugar, está salir a cenar (20%), más atrás quedan ir al cine (12%) e ir a un recital/evento (8%). Tomar café o una cerveza es un plan económico y breve, probablemente por eso sea el más elegido.

La informalidad de un bar permite que los encuentros sean más relajados
La informalidad de un bar permite que los encuentros sean más relajados Crédito: Shutterstock

"Yo no soy de esas minas que dicen 'acá no me siento, esto es un desastre, no es mi level'. Yo voy para el frente. Pero. ¿de entrada bondiolita en la Costanera en sillitas de plástico? Qué sé yo, estar hablando con el sánguche en la boca mientras te estás conociendo mucho no da, no genera clima", relata Daniela Álvarez en el libro Primera Cita. Amor y decepción en tiempos de Facebook y Tinder (Planeta, 2018) del periodista Martín De Ambrosio.

De Ambrosio compiló 41 relatos de primeras citas que están divididas en 5 categorías: desastres, escapistas, rarezas, delirios y éxitos. "A ojo diría que la mayoría elige los clásicos : tomar algo o ir a comer, después hay un grupo importante de citas que transcurren en el auto. Y bueno, el cine es la elección de los escapistas, los que durante la película desaparecen". Entre las historias que recolectó De Ambrosio están los que se encuentran en la casa de alguno con las complicaciones que eso puede traer y los que se citan directo en el hotel alojamiento.

"El cine me parece más para una segunda o tercera cita, te da tema de charla y vas viendo qué cosas compartís", dice Sebastián que nunca eligió el cine para una primera cita "porque estoy ansioso por conocer a la chica, quiero hablar, saber de ella, contarle de mí y ver si hay onda".

Anahí Felice tiene 22 años y dice que cuando invitó a salir a la chica con la que venía hablando por Instagram pensó que lo mejor sería un recital, "a las dos nos gusta el reggae y le dije de ir a ver una banda tranqui que tocaba en un bar y fue una gran decisión porque en ese tipo de eventos podés ver cómo es la persona, cómo se maneja y creo que eso te dice mucho más que cualquier cuestionario que le puedas hacer con un café de por medio". Anahí forma parte de ese 8% que elige un evento.

Graciela Vallino de 58 años es parte de la mayoría que se siente más cómoda con el encuentro de café. "Cuando uno conoce a alguien por una aplicación o una página creo que es importante no exponerse mucho, distinto es si te lo presentan", el café le parece una instancia que le permite conocer al otro y sentirse a gusto para hablar sin mayores compromisos, "yo ya estoy grande y en un rato de charla me puedo dar cuenta de si me interesa seguir o no".

Muchos diferencian la idea de verse por primera vez después de matchear en alguna aplicación que cuando una primera cita es con alguien que ya conocen. "Cuando salí con un compañero de trabajo que conocía hace 3 años fuimos a su casa y cocinó algo", dice Graciela, "pero esas situaciones son las menos, yo creo que el café le da cierta formalidad al encuentro y evita malos entendidos".

Lo curioso de la aplicación Blind Love es que las fotos de perfil se muestran cuando las personas coinciden en iniciar una conversación y de estos usuarios, el 80% prefiere conocer la voz del otro y hablar por teléfono previo al encuentro cara a cara. En estos tiempos, la primera cita es cada vez menos a ciegas pero cada vez más real.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.