
Queridos monstruos
El 6 de diciembre llegará a las pantallas locales Monsters Inc. , la nueva comedia animada de los creadores de Toy Story, Bichitos y Toy Story 2 , a las que superan en sofisticación con este film
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Después del ansiado estreno de Harry Potter y la piedra filosofal, y para no perder contacto con el niño que todos llevamos dentro hasta el estreno de El señor de los anillos a principios de enero, el 6 de diciembre llega Monsters Inc., la nueva comedia animada de los creadores de Toy Story, Bichitos y Toy Story 2.
Como lo indican sus respectivos títulos, en la primera película las estrellas fueron los juguetes; en la segunda, los insectos, y ahora les llegó el turno a los monstruos. Monstruos de todo tipo, tamaño y color, de esos que las madres y los padres suelen describir a sus retoños para obligarlos a comer una ensalada o dormirse rápido antes de agggghhhhh!!... apagar la luz.
"La génesis de Monsters Inc. se dio en una reunión que tuvimos con el diseñador de producción Harley Jessup en 1996 –recuerda Pete Docter, director de este último emprendimiento de Pixar/Disney, en las notas de producción del film–. Nos divertimos mucho haciendo Toy Story, tanto como la gente pareció disfrutarla. Así que empecé a pensar en otras cosas que también resultaban verdaderas para mí cuando era chico. Y una de esas verdades era que en los placares vivían monstruos que aparecían particularmente de noche. De esa forma empezamos a jugar con la noción de cuáles son las razones por las que los monstruos atemorizan a los chicos."
El producto de esta brain storming (tormenta de ideas) se materializó en las monstruosas (pero adorables) figuras de Sulley, Mike, Celia, Waternoose, Boggs y cientos de otros monstruos que habitan Monstruópolis y se ganan la vida asustando a los niños del mundo. Trabajan en Monsters Incorporated (la compañía que da nombre al film), una de las empresas más exitosas dedicadas al procesamiento y refinamiento de gritos de niño, convirtiéndolos en la fuente de energía para todo lo que existe en su mundo.
James P. Sullivan (Sulley para los amigos), una enorme bestia de pelo azul con manchas lilas, cuernos y dientes gigantes, es la estrella de la compañía y, como tal, tiene la voz de otra estrella, el actor John Goodman, tan multifacético él que en su currículum figuran desde la interpretación de Pedro Picapiedra hasta papeles secundarios en las alabadas películas de los hermanos Coen.
Mike Wazowski, su asistente, mejor amigo y compañero de cuarto, es verde, petizo y monocular, y con la voz de Billy Crystal, una fuente inagotable de comentarios ad hoc.
En esta singular compañía tampoco falta el trepador dispuesto a cualquier cosa por serrucharle el piso a quien opaque su show. Aquí, ese rol lo lleva con garbo Randall Boggs, que con ocho brazos y la voz de Steve Buscemi puede transformarse como un camaleón.
El elenco vocal se completa con la paternal interpretación de James Coburn como el CEO de Monsters Inc., Jennifer Tilly como el objeto del afecto de Mike, y Mary Gibbs, la hija de uno de los animadores, que ahora tiene cuatro años y medio, como Boo, la pequeña niña que se cuela en el mundo de los monstruos causando más de un ataque de nervios. Algo perfectamente comprensible (como cualquier madre podrá atestiguar, si se tienen en cuenta los patrones de conducta de los chicos de tan corta edad), sobre todo porque los monstruos están convencidos de que son fatalmente alérgicos a los chicos y que la presencia de uno en su mundo representa una amenaza mortal.
Para que Monsters Inc. y todos sus trabajadores se vean tan cool como en el trailer disponible en Internet, la película pasó por 2,5 millones de marcas de render. Sí, esto no significa mucho para aquellos que no estén familiarizados con el arduo trabajo que implican las animaciones, pero para tener una idea se puede recordar que en Toy Story 2 se utilizaron menos de la mitad (1,1 millón). La piel peluda de Sulley tiene 3 millones de pelos individuales, y gracias al programa Deep Shadowing, los pelos, la iluminación y la densidad propias hacen que Sulley luzca más real que el gigante oso de peluche de nuestra sobrinita.
El estreno de Monsters Inc. coincide con el 15º aniversario de Pixar, compañía que adquirió el carismático fundador de Apple, Steve Jobs, de manos de Lucasfilm, y que inauguró una nueva era en el campo de la animación computada desde su primera y exitosa producción, Toy Story.
Con la carta de introducción del trailer y el pedigree que les imprime la factoría Pixar a sus creaciones, Monsters Inc. es una promesa de humor inteligente y abona la batalla que fue tomando forma entre PDI/DreamWorks, responsables de Shrek –la película más taquillera del verano en Estados Unidos–, y Pixar/Disney. A estas alturas, nadie duda de que la contienda por el Oscar a la mejor película animada de este año estará protagonizada, principalmente, por estas dos producciones.






