
Restaurant Dora
Cocina española y porteñaRetiro
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Abrió en 1945 con clientela portuaria. Hoy, como siempre, pero mucho mejor; así está "el Dora" desde que reabrió en su antiguo local de Alem. El nuevo tiene igual el salón, con un comedor que balconea y más arriba un espacio de reuniones, con ascensor. Muy bien puesto a nuevo todo, del techo cuelgan jamones y ristras de ajo, y hay estantes con botellas paradas. Sí quedan las sillas reconocibles, las mesas en blanco bien clásicas, y algunos mozos de antes. Benito Mosquera lleva allí 44 años, muy contento de seguir en el nuevo Dora con el servicio de antes. Quedaron al frente los herederos de los dueños originales, los Calvo. Vuelven los clientes de siempre, las tripulaciones de compañías aéreas, los turistas, y se recuerdan las épocas en las que frecuentaban periodistas, intelectuales, pintores, músicos, actores, la gente del Di Tella. La misma carta kilométrica, también el cocinero, el salteño Enrique Moña. Los platos preferidos llegan muy abundantes a la mesa, tanto que proveen perfectamente para dos (pueden llevarse a casa en un prolijo doggy bag). La tortilla de papa, una especialidad imbatible, jugosa y liviana. Las ostras frescas, otro hit ($ 10); siempre, pulpo a la gallega o "a feira" (205-223), a veces cigalas y carabineros a la plancha (83-90), y los langostinos que lo hicieron famoso, al ajillo y al olio. Variedad de pescados a la plancha, desde sardinas hasta atún rojo (85), cantidad de ensaladas, minutas -las milanesas de lomo, enormes (85)- tortillas y omelettes, pollos, lomos, mollejas, chivito, conejo, y un capítulo de carnes a la parrilla con lo que más apetece a los porteños y a los extranjeros que en gran medida acuden al Dora. Imperdibles las ranas a la provenzal, la merluza a la gallega (81) y el besugo a la vasca (66), muy compartibles. Más hacia el frío habrá que probar las cazuelas y los arroces. Postres caserísimos. No faltan buenos vinos.
Ambiente: * * *
Atención: * * *
Cocina: * * *
Más datos Leandro N. Alem 1016, Capital. 4311-2891/4313-1323. Mediodía y noche; cierra domingos. Tarjeta VISA. Estacionamiento en M. T. de Alvear 455. Vigilancia.
Imperdible
Amigos del verano Con sus notas de duraznos, damascos y miel, el Tardío 2008 Colección Privada Navarro Correas es acertadísimo para los postres frutales de verano. Clafoutis, tartas, espumas, helados de frutas de carozo ganan lucimiento con una copa de vinos dulces bien fríos (8ºC). Este 2008 tiene 75% de semillón de Luján de Cuyo y 25% de sauvignon blanc del valle de Uco, reposó en bodega durante 24 meses y puede guardarse tres años más ($ 37,50). A. D.






