
Santa Fe Style: la huella que sólo deja lo simple
Profesionales locales les sacan provecho a ciertas características del estilo
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Aunque parezca ajeno a nuestra forma de vida, tiene particularidades que le otorgan al hogar una calidez especial. Por eso, los profesionales lo tienen en cuenta y no dudan en integrarlo. "No es que aconseje realizar una decoración sólo con el Santa Fe Style -aclara la decoradora María Zunino-. Lo mejor es conocerlo para extraer lo que más adecua a cada espacio."
Se trata de un estilo que ha dejado su marca hasta hoy. Por eso, se pueden encontrar sus referencias tanto en un loft del Soho de Nueva York como en un departamento del moderno barrio Parque en Buenos Aires. Asimismo, en varias de las ambientaciones de la actual Casa FOA, prestando un poco de atención, será posible descubrirlo (aunque fusionado con otros estilos).
¿Cómo es el Santa Fe Style? Primero hay que ubicarlo en un contexto para comprender el porqué de sus líneas. Santa Fe es la capital de Nueva México, Estados Unidos. Esta ciudad fue fundada por los españoles en 1609.
Como en las clásicas películas de vaqueros, tiene paisajes desérticos y secos, con parvas de pasto volando cerca de los cactos. Todo es arena y el sol agrieta la tierra. Lo que apenas corta la monotonía son algunas casitas simples, de colores, distribuidas por el vacío terreno. Así es a primera vista.
Pura historia
Lo esencial del Santa Fe Style es respetar la idea de conservar los objetos, paredes y pisos, entre otros, en su estado original. Se valora lo que está marcado por el transcurso del tiempo.
Se ha vuelto un estilo singular, debido a que incorporó diferentes corrientes. La primera fue la de los indios nativos (aún hoy hay varias comunidades). Años después, con la conquista, los españoles imprimieron su sello; también los mexicanos en el siglo XIX, ya que fue parte de su territorio. Por último, en la segunda mitad del siglo XX, una corriente artística de fotógrafos, pintores y arquitectos rescataron la belleza de sus paisajes y arquitectura autóctona. Con un especial gusto estético, reinterpretaron el estilo y para darle forma a lo que hoy es el Santa Fe Style.
¿Qué aspecto tienen las casas por fuera? Puro y primitivo. Ranchos bajos, de una planta, con techos chatos y paredes anchas de adobe (lodo y paja) o cemento. Líneas simples y formas redondeadas, poco prolijas. Las puertas son grandes, imponentes, de madera pesada y trabajada. Las ventanas, con marcos decorados, en su origen se construían pequeñas (era una estrategia para protegerse del sol). En la actualidad se ampliaron para aprovechar los paisajes de montaña y los vistosos patios o galerías con cactos dentro de las vasijas de barro.
Un mundo interior
Por dentro las paredes tienen el mismo aspecto artesanal del exterior, con terminaciones imperfectas donde es casi imposible encontrar un ángulo recto. Un recurso interesante que presentan para exponer sus objetos son los nichos: espacios construidos dentro del muro. Allí suelen colocar varias artesanías étnicas y muchos símbolos religiosos. Son piezas únicas que conservan un espíritu especial.
No hay que pasar por alto el color, tan importante para cortar con la monotonía del desierto. Sobre las paredes se utiliza una técnica especial. No se pintan, sino que se mezclan los pigmentos con el revoque. En general se emplean los tonos de la tierra, amarillos, naranjas y ocres, o los de la naturaleza local (por ejemplo, la piedra turquesa).
También en la madera es posible observarlos. La mayoría de los muebles están pintados, pero no en forma prolija. Asimismo, las maderas naturales tienen aspecto rústico y agrietado. Suelen emplearse las de la zona, como el pino ponderosa. Aunque en las últimas décadas también comenzó a verse el roble en los diseños sofisticados. "Además, es habitual encontrar maderas recicladas que se utilizan con otra función: una puerta como tabla de mesa", explica la norteamericana Cynthia Beuerman, dueña de una casa de decoración, que estuvo en Santa Fe. Este material se observa en vigas, columnas, portales, marcos, nichos y enseres. Respecto de los últimos, suelen tener sólo los necesarios (sillas, banquetas, camas). No deben faltar los vajilleros, en los que los habitantes de la región ponen especial atención.
Sin embargo, los que dan el toque distintivo al estilo aún son los indígenas. Las artesanías de los navajos: especialmente la plata combinada con piedra turquesa y la confección de tejidos realizados con colores audaces y diseños geométricos. La alfarería es otro de pilares. Representa el bienestar y cada vasija expresa un significado.
Cómo adaptarlo
En la Argentina hay una corriente que se inclina por recuperar lo natural y conservar la armonía de las líneas. Eso es lo que refleja el Santa Fe Style y allí está el punto de encuentro.
Existen zonas del interior en donde es posible hallar muebles, tejidos, diseños y hasta una arquitectura muy similar. ¿Casualidad? Según los especialistas se debe a un sello indígena que se refleja en varias partes del mundo.
De todas maneras, hay arquitectos y decoradores que lo trasladaron a Buenos Aires, a menudo en las casas de countries. También en la ciudad se puede recrear. Se lleva de maravillas con los muebles contemporáneos y de campo. Basta recordar ciertas pautas esenciales: vigas de madera; pisos naturales; grandes vasijas; tejidos indígenas; muebles con historia; artesanías, figuras religiosas y, por supuesto, el uso del color. No es necesario vivir en América del Norte para disfrutarlo.
Modelos y precios
- Cómoda: en maderas antiguas de colores, desde $ 450.
- Mesas de luz: desde $ 220 (El Postigo).
- Espejos: con marcos de madera reciclada, desde $ 80 (El Postigo).
- Mesas rústicas: de madera, desde $ 250.
- Sillas materas: con asientos de junco, desde 80 (El Postigo).
- Banco: de pino americano, con madera antigua, $ 740. Mesa de lapacho, de 0,80 m de ancho x 2,25 de largo, 1100 (La Ferme).
- Mesita de costado: con base de hierro y tapa de pino tea, $ 290. Espejo con candelabro, 48 (La Ferme).
- Jarra de cerámica: $ 13. Portatazas y platos de hierro, 43 (La Ferme).
- Mesas de comedor: de cemento con pigmento de color y diseños decorativos, desde $ 700 (María Zunino).
- Sillas: con diseños decorativos, desde $ 120 (María Zunino).
FUENTES CONSULTADAS: María Zunino, decoradora: 4803-4344; (15) 4538-8530. E-mail: mzunino@fibertel.com.ar . Blue, Cynthia Beuerman: Arenales 1315; 4812-8848. El Postigo: Cerviño 3588; 4807-1453. La Ferme: Arenales 1257, 4815-5226. Santa Fe Style , Christine Mather y Sharon Woods. Ethnic by design , Dinah Hall. Mexican Style Peter Aprahamian. Librerías Jenny: Patio Bullrich, Avda. Libertador 740, local 17/18; 4815-1610.






