Sergio Goycochea. Presenta a Valentín, su primer nieto

En casa de los Goycochea en el barrio Santa Bárbara, Sergio mima a su nieto mientras Paloma busca el mejor ángulo para una selfie.
En casa de los Goycochea en el barrio Santa Bárbara, Sergio mima a su nieto mientras Paloma busca el mejor ángulo para una selfie. Crédito: Matías Salgado
Gabriela Grosso
(0)
29 de julio de 2019  • 18:20

Se entienden con una mirada o un gesto y cuando se ríen al unísono queda claro que la llegada de Valentín potenció la complicidad entre padre e hija. A él, Sergio Goycochea (55), todavía se le hace un nudo en la garganta cuando recuerda que conoció a su hija a los cinco días de vida -estaba jugando las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos- y ella, Paloma (25), sonríe con toda la boca como para que no queden dudas de que el amor por su padre es incondicional. Cariñosos, se divierten mientras posan en su primera nota con Valentín y los dos están tan pendientes del otro como del bebé que, a esta altura, es el rey de la casa.

-Paloma, ¿cómo le contaste a tu papá que iba a ser abuelo?

-Fuimos a comer con mi familia y la familia del papá de Felipe para festejar mi cumpleaños y teníamos planeado no decir nada todavía porque el embarazo era muy reciente. Pero resulta que el papá de la criatura fue más ansioso y mientras estábamos en la mesa empezó a mandarme mensajes: "¿Lo cuento?, ¿lo cuento?". Hasta que le dije: "¡Bueno, dale!". Y cuando trajeron la torta con las velitas lo anunciamos.

-Sergio, ¿cómo reaccionaste a la noticia?

-Mi mujer y yo nos pusimos a llorar. Es que de verdad no lo esperábamos, fue una sorpresa ciento por ciento. Quizás, si Paloma hubiera estado de tres meses algo hubiéramos sospechado, podría haber tenido algún síntoma o incluso el instinto de la madre habría detectado algo. Pero al estar de tan poquito no teníamos idea, no sabíamos nada. Fue un momento hermoso realmente.

-¿Qué sentiste cuando lo tuviste en brazos por primera vez?

-Como nos enteramos rápido, fueron ocho meses de ver crecer la panza de Paloma, de saber que venía, que íbamos a ser abuelos. Pero al verlo la emoción fue tan grande que no sé cómo describirla. Una sensación diferente a todo. Cuando lo tuve en brazos fue como si toda mi vida pasara delante de mis ojos en una película de unos pocos segundos. Imágenes de ella chiquitita, de mis hijos bebés, y ahora mi nieto. No sé, es muy fuerte. Tardás un poco en tomar conciencia de que es tu nieto.

-Paloma, ¿es un abuelo baboso?

-Durante el embarazo mis amigas me preguntaban: "¿Tus papás cómo están?, ¿están contentos?, ¿están babosos?". Y yo les decía: "Sí, están felices, pero lo viven de manera muy natural". Pero cuando nació Valentín fue otra cosa, como que ahí se dieron cuenta. Y ahora están babosos mal, los dos. [Risas].

Lo primero que pensé fue que el bebé llegaba en un buen momento, un momento de pura felicidad para ellos dos y por lo tanto también para nosotros
Sergio Goycochea

Abuelo feliz y orgulloso, Goyco posa con Valentín, que nació el 16 de junio y pesó 3,700 kilogramos.
Abuelo feliz y orgulloso, Goyco posa con Valentín, que nació el 16 de junio y pesó 3,700 kilogramos. Crédito: Matías Salgado

No me imagino con muchos hijos. Cinco o seis seguro que no, quizás dos o tres. Sí, creo que tres es un buen número
Paloma

Valentín, protagonista de la producción, fue de los brazos de su abuelo a los de su abuela y de sillón en sillón, siempre dormido (el bebé es fruto del amor de cinco años de Paloma y Felipe. "Decidimos no casarnos", dijo ella)
Valentín, protagonista de la producción, fue de los brazos de su abuelo a los de su abuela y de sillón en sillón, siempre dormido (el bebé es fruto del amor de cinco años de Paloma y Felipe. "Decidimos no casarnos", dijo ella) Crédito: Matías Salgado

-¿Tenías ganas de ser abuelo?

-No sé si ganas, pero sí estaba seguro de que si íbamos a ser abuelos la que tenía mayores posibilidades de los tres de darnos un nieto era Paloma. Creía que Paloma nos iba a dar ese primer nieto. Aunque nunca pensé que tan pronto, lo pensaba como algo que iba a suceder en un par de años.

-Cuando pudiste dejar de lado la emoción, ¿qué fue lo primero que pensaste?

-Teniendo en cuenta que uno puede ser abuelo en muchas circunstancias, lo primero que pensé fue que el bebé llegaba en un buen momento, en un momento de pura felicidad para ellos dos, por cómo están como pareja, y por lo tanto también para nosotros. No es traumático por ningún lado y eso se refleja alrededor para que todos lo disfrutemos.

-¿Vas a ser un abuelo malcriador?

-Seguro que sí, porque para mí esa es una materia pendiente. Cuando nacieron mis hijos yo estaba en plena carrera futbolística y me perdí muchas cosas, porque necesitaba estar descansado para entrenar, o porque viajaba mucho. Cuando llegaban las vacaciones de invierno, por ejemplo, yo estaba concentrado. De hecho, a Paloma la conocí con casi una semana de vida. Me perdí de llevarlos al cine, a los juegos, al jardín. Por ahí con Valentín tengo la chance de disfrutar de esas cosas.

Paloma: También es cierto que cuando sos abuelo lo vivís distinto, porque podés llevarlo al cine o a la plaza y después se lo devolvés a la mamá y te vas a tu casa tranquilo. Es diferente y está bien. Para eso están los abuelos.

-Sergio, ¿lo extrañás si no lo ves durante algunos días?

-Ahora hacía cinco días que no lo veía y sí, lo extrañaba. A veces no puedo pasar a verlo y otras veces tengo un ratito pero no quiero pasar quince minutos y salir corriendo, porque me gusta quedarme con él a upa un rato en el sillón y mimarlo. Calculo que cuando empecemos a interactuar un poco más cada vez va a ser más difícil despegarme de él, ahí la voy a cargosear un poco más a Paloma.

Paloma: Vos vení tranquilo que yo te lo dejo y me voy a hacerme las manos. [Risas].

-¿Querías el nieto varón?

-La verdad es que cuando te enterás te agarra el susto y lo único que querés es que venga todo bien, que esté sano. Después, los hombres siempre tenemos el berretín de que el primer hijo sea varón y el primer nieto también, porque es más compañero. Yo voy a la cancha con mis hijos y poder hacerlo con mi nieto sería genial.

-Paloma, ¿te gustaría una familia grande, con muchos chicos?

-No sé si tantos, cinco o seis seguro que no. Tres es un buen número. Dos o tres.

Sergio: Depende de qué tengas de segundo. Si tenés otro varón vas a ir a buscar la nena. En cambio, si tenés una nena, por ahí te plantás.

-¿Lo dejás con tu mamá o tu suegra?

-Lo cuido yo, pero se lo dejo a mi mamá o a mi suegra si tengo que salir por algo, porque como nació en una época de mucho frío prefiero no sacarlo a la calle. Además, sólo le doy teta, entonces no me puedo ir mucho tiempo. De todos modos me obligo a hacer cosas fuera de casa para que Valentín cree vínculos con las personas con las que se queda. Quiero que se acostumbre a estar con los abuelos y con los tíos, eso es muy importante. Aunque a veces me voy casi llorando, como me pasó el Día del Amigo, que no tenía ganas de salir porque era de noche y hacía frío, pero fui igual.

-¿Ya lo dejaste a dormir con Goyco?

-Ni de casualidad, a dormir todavía no lo dejé en ningún lado. [Risas].

Padre e hija comparten unos mates en la cocina mientras Valentín está listo para dormir la siesta
Padre e hija comparten unos mates en la cocina mientras Valentín está listo para dormir la siesta Crédito: Matías Salgado

Cuando nos enteramos que íbamos a ser abuelos, mi mujer y yo nos pusimos a llorar. Es que de verdad no lo esperábamos, fue una sorpresa ciento por ciento
Sergio Goycochea

Puro amor, Goyco dice que no puede separarse de su nieto.
Puro amor, Goyco dice que no puede separarse de su nieto. Crédito: Matías Salgado

Maquillaje: Joaquina Espínola

Sergio le da la mamadera a Paloma su hija, en 1994.
Sergio le da la mamadera a Paloma su hija, en 1994.

Paloma a las treinta y seis semanas de embarazo
Paloma a las treinta y seis semanas de embarazo

Goyco y Ana Laura, su amor desde hace treinta años y madre de sus tres hijos, Juan Cruz (28), Paloma y Bautista (20).
Goyco y Ana Laura, su amor desde hace treinta años y madre de sus tres hijos, Juan Cruz (28), Paloma y Bautista (20). Crédito: Tadeo Jones

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.