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Jardinería

Siete plantas que crecen lento, requieren poco cuidado y vale la pena esperar

Florencia Cesio
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19 de febrero de 2020  • 00:00

Una planta que crece lentamente puede ser motivo de preocupación y habrá que preguntarse si las condiciones de cultivo son las adecuadas. Si esto es así y se la ve lozana, indicio que no tiene pestes ni enfermedades, probablemente se trate de una especie que tiene un crecimiento intrínsecamente lento.

Muchas veces, este tipo de plantas parece que se detuviera en el tiempo, pero en zonas donde la tasa de crecimiento en general es alta, donde hay un suelo rico y un clima amable, las lentas dan un respiro, ya que no hay que controlarlas asiduamente con podas . Una vez que alcanzan cierto tamaño, llegan a formar, por ejemplo, cercos que no requieren gran mantenimiento. Además, las plantas de crecimiento lento pueden cultivarse fácilmente en maceteros.

Izquierda: Rhaphiolepis indica. Derecha: Camelia japonica.
Izquierda: Rhaphiolepis indica. Derecha: Camelia japonica. Fuente: Jardín - Crédito: Florencia Cesio

  • Entre estas plantas está la camelia o Camellia japonica. No debe llamar la atención que se mantenga de un tamaño inquietantemente parecido por muchos años. Su volumen final -cercano a 4 o 5 m de altura- lo alcanza luego de largos decenios. Ver un añoso ejemplar en su apogeo, cargado de flores (generalmente en invierno) es realmente fascinante, da ánimos para plantarlas y esperarlas sin urgencias , quizás como un regalo al futuro porque, además, es una planta muy longeva.
  • Entre los arbustos más comunes, el Rhaphiolepis indica tampoco crece muy rápido, pero vale la pena esperarlo: su follaje persistente y la floración primaveral van compensando la espera.

Izquierda: Cycas revoluta en pleno crecimiento, desenrollando hojas. Derecha: Sansevieria trifasciata, conocida como "lengua de suegra" o "espada de San Jorge".
Izquierda: Cycas revoluta en pleno crecimiento, desenrollando hojas. Derecha: Sansevieria trifasciata, conocida como "lengua de suegra" o "espada de San Jorge". Fuente: Jardín - Crédito: Florencia Cesio

  • La Cycas revoluta también impacienta. No es una palmera, sino una planta tan primitiva que sus óvulos, grandes y anaranjados, están completamente expuestos , prendidos en los márgenes de unas hojas especiales, afelpadas, que forman una corona en el centro de los ejemplares femeninos. Los masculinos son más raros de ver cultivados y, en su centro, la estructura masculina aparece como un cono. Se pueden propagar por los hijuelos que nacen en la base e incluso más alto, en el tallo de la planta.
  • La Sansevieria trifasciata es la común sansevieria, llamada también "lengua de suegra" o, con su más elegante nombre, "espada de San Jorge". Esta planta africana lo soporta casi todo : falta de luz (se puede cultivar en interiores), tierra pobre, falta de agua; casi todo menos un suelo con mal drenaje y saturado de agua. Se puede cultivar en el suelo directamente -donde puede alcanzar más de un metro- o en macetas. Conviene alejarla del sol fuerte del mediodía. Se propagan utilizando secciones de hojas.

Las plantas de hojas variegadas crecen menos que la especie tipo porque las hojas no fotosintetizan en toda su superficie; las zonas blancas o blanquecinas no tienen clorofila. A menos producción de alimento menos crecimiento: es una ecuación simple.

  • El boj es otro caso de plantas cuyo crecimiento debemos esperar. Hay distintos híbridos y variedades. El más conocido es el Buxus sempervirens , que -creciendo libre- puede alcanzar más de 3 metros, pero para eso deben pasar muchísimos años; de esta manera se lo suele ver en los parques antiguos cuando no se lo poda . Es afamado por algo tan simple como sus pequeñas hojas, que crecen más y más apretadas luego de las podas, aunque con hacer un par por año basta para mantenerlos con la forma que se le quiera dar. Las flores no se distinguen casi porque son pequeñas. Crece al sol o bajo media sombra y soporta el frío.

Muchas trepadoras -como la hiedra- tienen un período de un par de años de crecimiento lento y luego se acelera. Algunos árboles se comportan de la misma manera.

Izquierda: abetos (Abies spp.). Derecha: Magnolia grandiflora.
Izquierda: abetos (Abies spp.). Derecha: Magnolia grandiflora. Fuente: Jardín - Crédito: Florencia Cesio

  • Los abetos ( Abies spp. ), adorables en su fisonomía y con la magia de su fragancia resinosa , también crecen lento; y más lento aún en zonas demasiado cálidas como en Buenos Aires.
  • Entre otros árboles de crecimiento lento está la arcaica Magnolia grandiflora , con sus desmesuradas flores blancas, que también son perfumadas y aparecen entre el fin de la primavera y el verano. Puede llegar a alcanzar 15 m de altura y a vivir cientos de años. El follaje persistente de hojas grandes -de un lado verde lustroso y del otro ocre- también es especialmente llamativo, al igual que las semillas rojas que portan los frutos leñosos.

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