Situaciones cómicas en la tv
Por Carlos Marcucci
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Si uno es un televidente amante de los programas divertidos y de muy buena realización y no se acuesta muy temprano, a partir de las 23, puede deleitarse con Cheers, un sitcom de 25 minutos realizado con el mejor humor y emitido por la señal Sony.
Un bar, simplemente un bar en el cual se aman, se admiran, se unen y se separan el dueño, Sam, (Ted Danson) y la camarera, Diane (Shelley Long).
Cheers tiene personajes memorables: el contador del bar (Norm), que es un gordo capaz de tomarse toda la cerveza del mundo y que siempre entra con mal humor por situaciones equívocas vividas con su mujer o su cuñada. Un cartero de muy mala suerte con las mujeres (Cliff). Una camarera (Carla) abandonada por sus maridos, que intenta por todos los medios despreocuparse de los hijos y que no puede con su resentimiento. Un asistente del dueño que tiene un coeficiente mental deplorable, un médico en busca de pareja; en fin, una sucesión de personajes que ha ido cambiando durante el desarrollo de esta serie, iniciada en los años 80, en los Estados Unidos; y que todavía mantiene la frescura de la comedia de humor bien hecha.
¿Por qué no se logra producir estas memorables series, como La niñera, Seinfeld o The Cosby Show , en la Argentina?
Hay quien asegura que los presupuestos son muy altos, otros afirman que no hay intérpretes adecuados; algunos alegan que el formato no es acorde con nuestra televisión abierta y los hay quienes afirman que no hay libretistas que puedan dominar el género de la comedia y el humor de un modo sutil.
Todos tienen razón. Sofovich, con Polémica en el bar o Rompeportones, con el humor construido sobre la base de chistes que eran viejos cuando eran nuevos, son una cabal muestra de que en la Argentina confundimos el humor de texto ingenioso y situaciones inteligentes con el humor del grito, el chiste soez o el gag agotado por Porcel y Olmedo, que consiste en mirar o tocar el trasero de una semidesnuda vedette.
En fin, si para muestra basta un botón, aquí va una de las situaciones graciosas de Cheers :
Pasa uno de los empleados de Cheers y el dueño le pregunta:
-¿Cómo vas con el libro ?
-Ya llevo seis años, pero creo que en seis meses más lo termino -contesta el empleado-.
Un parroquiano le pregunta al dueño:
-¿El escribe?
Y el empleado contesta:
-No, leo.
En uno de los capítulos de la comedia, Seinfeld dice:
-Yo no entiendo el boxeo; no entiendo cómo dos personas se pueden pelear sin haber discutido antes.
Yo, en cambio, no entiendo el humor de la tevé argentina; no entiendo cómo un grupo de personas intenta hacerlo sin haber discutido antes qué es eso que llaman "buen gusto".






