Sólo para hombres

La visión de Paolo Zegna sobre cómo estar elegante. Hacia dónde va el mercado de lujo masculino
(0)
27 de diciembre de 2009  

Paolo Zegna tenía 10 años cuando murió su abuelo Ermenegildo, el hombre que le puso nombre y apellido al lujo italiano. "El quería hacer los mejores tejidos del mundo, en tiempos en que los géneros venían de Inglaterra. Quería que su nombre apareciera con la leyenda Made in Italy en el orillo de las telas junto con la leyenda. Y vaya si lo logró. La hilandería que fundó en Trivero, un pueblo de los Alpes al norte de Italia, llegó a emplear a 1200 de los 5000 habitantes del lugar donde crecieron sus hijos y sus nietos, entre ellos el propio Paolo, hoy presidente de la firma. Zegna estuvo en Buenos Aires, donde la marca tiene dos locales, para entregar el Trofeo de la Lana Argentina 2009, premio que se otorga con el fin de alentar la búsqueda de la excelencia en la producción local.

-¿Cómo definiría la calidad?

-Es lo que tiene valor en el tiempo. Esa sensación al usar una prenda que hace que se quiera volver a usar y tener otra como ésa cuando ya está gastada.

Video

-¿Cuánto tiene de análisis y cuánto de "olfato" el mercado del lujo?

-Hay que tener en cuenta la reacción de la clientela, con análisis y con olfato: a partir de ellos se crean colecciones. Es fundamental el contacto con el consumidor en las tiendas: verlos reaccionar a las propuestas nos permite entender lo que buscan, o lo que les gustaría encontrar.

-¿Cómo se evalúa la calidad de una lana para realizar confecciones? ¿Qué debe tener en cuenta el consumidor a la hora de comprar en una tienda?

-Lo más importante es la finura, que permite obtener hilados muy agradables en el uso y en el aspecto. La lana argentina mejoró mucho en los últimos años y tiene una buena oportunidad para acercarse a la australiana, que es la que más usamos. La de la Argentina es menos suave, pero tiene mayor nervosidad, por lo que reacciona bien a las arrugas. Si logra una finura parecida a la australiana y mantiene esa nervosidad podría ser muy buena para los trajes formales.

-¿Cómo se hace para seguir innovando a la hora de pensar un vestidor masculino?

-Vamos hacia una vida más informal, y nos adaptamos diseñando prendas sport, que mantienen los mismos criterios de calidad e innovación. Lo que no se debe cambiar nunca es el estilo.

-¿Qué aporta la tecnología a la ropa de hombre?

-Nosotros, por ejemplo, innovamos en la combinación de las fibras: mezclamos las de verano con las de invierno, lo que permite lograr tejidos distintos. Incorporamos tratamientos con mucha tecnología en las telas, el proceso antimanchas, y otro que baja la temperatura percibida en 10 º.

-¿Qué privilegia el consumidor actual?, ¿elegancia, versatilidad o comodidad?

-Las tres son características con las que hay que trabajar. Creo que la versatilidad es la más importante, porque permite que aflore la personalidad de cada uno, al combinar distintas prendas, según la ocasión o el estado de ánimo.

-¿Cómo ve al argentino con respecto a la moda?

-Clásico, pero atento al detalle y a la calidad. Podría atreverse un poco más, pero lo digo como italiano; para nosotros es muy natural.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.