
Soluciones para los bordes del aglomerado
Se trata de uno de los materiales más utilizados y económicos para tareas de carpintería en el hogar. Sin embargo, requiere de algunos conocimientos si se lo quiere aprovechar al máximo
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Las placas de aglomerado deben buena parte de su popularidad al bajo costo y las múltiples aplicaciones que se les dan. Sin embargo, la variedad de su composición y ciertas particularidades del sistema de fabricación obligan a tomar recaudos cuando se las utiliza para cumplir requerimientos de cierto esfuerzo. Sobre todo, si se pretende que soporten tracciones o flexiones en los bordes.
Medidas que ayudan
Aunque la mayoría sirve para resistir fuerzas de compresión o conforma paneles separadores que no deben afrontar grandes tensiones, cuando la resistencia se centra cerca de sus bordes o cantos, éstos tienden a desgranarse o fracturarse. Para subsanar esos problemas existen varios recursos. Todos se basan en distribuir los esfuerzos en determinados puntos críticos.
- Por ejemplo, pueden insertarse en las placas tarugos o espigas para fijar en ellos los tornillos. Otra opción es pegar en los bordes listoncitos o tablitas de madera dura a los que luego se atornillarán los elementos de fijación.
- Cuando deban colocarse bisagras en los bordes, habrá que elegir las que tengan alas más abiertas para disipar la concentración de esfuerzos de los orificios realizados. También se las puede fijar con tornillos pasantes que cuenten con tuercas y arandelas o alguna placa perforada de forma similar a la bisagra. De ser posible, podrá recurrirse a una bisagra larga tipo piano, la cual se atornillará al aglomerado o a un listoncito encolado a lo largo de su borde.
- En lo que concierne al corte o aserrado de las placas, es preferible utilizar sierras con dientes revestidos de carborundum o widia, pues el adhesivo que sirve de aglomerante provoca un desgaste rápido en las sierras comunes.
- Para aserrar o perforar las placas sin que se deteriore el borde de salida posterior (al desgranarse el material), conviene apoyar el reverso de la placa contra trozos de madera desechables, utilizando la máxima velocidad posible de giro en un disco de dientes chicos o mechas comunes para madera (si se emplean para metal, habrá que extraer en dos o tres pasos la viruta resultante de sus canaletas, de modo que no se traben).
Elementos y precios
- Mecha: desde 1,50 hasta 3,95 pesos.
- Taladro: desde 3,95 hasta 159,95 pesos.
- Tornillos: presentaciones de 100 unidades, desde 3,95 hasta 8,95 pesos.
- Bisagras con alas: 2 unidades con sus respectivos clavos, desde 2,95 hasta 8,95 pesos.
- Aglomerado placa maciza: de 2,60 de ancho x 1,83 de alto x 10 pulgadas de espesor, 15,53 pesos.
- Aglomerado placa maciza: de 2,60 de ancho x 1,83 de alto x 18 pulgadas de espesor, 19,75 pesos.
- Aglomerado de melamina blanco: de 2,60 de ancho x 1,83 de alto x 15 pulgadas de espesor, a partir de 34,25 pesos.
- Aglomerado de melamina blanco: de 2,60 de ancho x 1,83 de alto x 18 pulgadas de espesor, a partir de 35,50 pesos.
- Aglomerado de melamina blanco: de 15 pulgadas de espesor, el metro cuadrado, 24,95 pesos.
- Aglomerado de melamina blanco: de 18 pulgadas de espesor, el metro cuadrado, 25,95 pesos.
- Aglomerado de melamina, imitación madera de haya: de 2,60 de ancho x 1,83 de alto x 18 pulgadas de espesor, 50 pesos.
Recaudos al aire libre
- Los aglomerados que no se basan en resinas o parafinados resultan inadecuados para la intemperie. La explicación es simple: tienen predisposición a absorber humedad y terminan por hincharse y desmenuzarse.
- Los cantos son puntos críticos de las placas de aglomerado. Preventivamente es posible impermeabilizarlos por medio de diferentes pinturas o barnices.
- Incluso, es posible adquirir tiras de autoadhesivos. Estas se fijan mediante el calor que otorga una simple plancha eléctrica de las que se emplean en el hogar. Una manera de mejorar su fijación es puliendo el canto con una lijadora. También se adhiere en forma correcta si se masilla con una resina sintética, que luego se lija.
Sus características
- El primer tablero aglomerado se fabricó en 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, como elemento de recuperación y sustitutivo de la madera terciada, ya que utilizaba viruta y aserrín grueso mezclados con adhesivos especiales y resinas sintéticas a temperatura y presión elevadas.
- Actualmente, el 75 por ciento de la producción de muebles está basada en este material.
- Se fabrican aglomerados enchapados con placas decorativas, núcleos de partículas gruesas y densidades diferenciales, resinas fenólicas o parafinados (resistentes al agua), núcleos de listones, emplacados en materiales plásticos y hasta con foils (hojas finas como una película) metálicos o gofrados en variadas texturas.
Fuentes consultadas
Easy Home Center: Cerviño y Avda. Bullrich; 4778-8031/35. Fondo de la Legua y Edison, San isidro; 4735-5700/5758.
Ferretería El Francés: Medrano 579; 4866-1455.
Electro Service 57: Jean Jaurés 57; 4861-9049.






