
Tentaciones
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Clásico local pinamarense, el pub Green, íntegramente decorado en madera, cuenta con una barra gigante que oficia de mesa. La hospitalidad de su propietario, Tomás -prefiere no dar su apellido-, logra que los comensales se detengan en la degustación de las minutas. Después del dancing, el desayuno de la casa -huevos con panceta o jamón, tostadas, medialunas, queso, frutas, jugos y el dúo de manteca y mermelada ($ 15), resulta balsámico y apto para compartir.
Las ensaladas ($ 5) aquietan las conciencias de los cuerpos a dieta, acompañadas por cerveza sin alcohol ($ 2,50). Para estómagos voraces, el caserísimo plato del día (de $ 6,50 a 7) que puede ser pastel de carne o bifecitos de cuadril con salsa de champignons y croquetas de papa. Luego de la playa, se imponen los sándwiches de lomito en múltiples versiones (desde $ 5).
La noche es el momento especial para recalar en el lugar, de clima íntimo y distendido. Nada mejor que un trago largo ($ 7), o una taza de café Florentino, realizado sobre la base de licor Strega, crema y canela, a $ 6. Las tortas de Vicky -esposa de Tomás-, son el complemento dulce más buscado ($ 3, la porción).






