Tesoros y objetos emblemáticos: ¿Cuáles son los que guardaban los vecinos en sus casas y donaron al museo de San Isidro?
Hay piezas con más de 300 años que dan cuenta de la historia del partido.
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“Este teléfono me lo regaló mi suegra y cuando nos enteramos de la propuesta, ni lo pensamos y lo donamos”, cuenta María Correa Luna, junto a un antiguo Estándar Electric, todo un símbolo ya que fue el primer teléfono de San Isidro. La mujer guardó la reliquia en su casa durante años hasta que hace pocos días decidió entregarla al Museo Beccar Varela donde se inauguran tres nuevas salas referidas a la historia del partido.
La valija de un inmigrante; una gorra y traje de la nadadora Delfina Pignatiello; piezas antiguas de farmacias; zapatillas de baile de Cecilia Díaz; anotaciones de las primeras parteras del pueblo; boleteras de colectivos; juguetes antiguos; un autorretrato de Guillermo Roux; camisetas de rugby; actas religiosas y cartas con matasellos son algunas de los tesoros donados por habitantes de la zona y exhibidos en las salas permanentes recién inauguradas. La muestra es gratuita y el objetivo es mostrar la evolución del partido en todas sus facetas, desde los orígenes hace 300 años hasta nuestros días.

“Yo viví en la Quinta los Ombúes”
El museo, ubicado sobre una barranca frente al río, primero fue la residencia donde vivió Mariquita Sánchez de Thompson y luego estuvo habitada por la familia Beccar Varela que la donó al partido en el 2005. “Hasta mis 15 años yo viví en esta casa conocida como la Quinta los Ombúes”, cuenta emocionada Ana Correa Luna frente al teléfono exhibido en una de las vitrinas junto a un pequeño anotador con dibujos de Mariquita. “El aparato es de edición limitada. Estaba en el medio del living, todos escuchábamos lo que se hablaba, me acuerdo hasta del ruidito que hacía el disco al girar”, cuenta la nieta del político Horacio Beccar Varela.

Entre las innumerables anécdotas que envuelven al teléfono recuerda risueña que “teníamos una señora española que trabajaba con nosotros. Ella llamaba para preguntar la hora y le decían “son las 11.15″, pero enseguida volvía a marcar y preguntaba lo mismo. La operadora respondía “son las 11.16″ y ella se enojaba y le decía “pero cómo puede ser? Si me acaba de decir que son las 11.15″.

Objetos con vida propia
Al recorrer la muestra se tiene la impresión de que cada objeto cobra vida propia al tiempo que da cuenta de una época, usos y costumbres. No fueron elegidos al azar. Según Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, les demandó tres años de intensa investigación y diálogo con los vecinos montar la exposición inaugurada en un evento del que participaron unas doscientas personas, quienes donaron objetos y sus familiares. Pero además, en los jardines y con vista privilegiada al río se degustaron empanadas y postres elaborados de acuerdo al recetario original del libro de cocina de los primeros Beccar Varela hallado en la casona.

La sala número uno exhibe, entre otras cosas, imágenes de las primeras farmacias, tintorerías, zapaterías como Olivero y relojerías como Testorelli. Miriam Testorelli, descendiente del fundador del histórico local, también recorre sonriente la muestra y se detiene frente a un antiguo reloj donado por su familia. “Mi bisabuelo y mi abuelo, José Testorelli, son famosos por elaborar el reloj floral de la actual Plaza Mitre y brindar el know how para hacerlo, sin cobrar nada. Se puso en marcha por primera vez en 1913″, explica.

Un partido, diversas identidades
El partido de San Isidro, ubicado al norte de la Ciudad de Buenos Aires, comprende diferentes barrios con identidades diversas: Villa Adelina, Boulogne Sur, Martínez, Acassuso, San Isidro y Beccar. Por eso en la sala dos se muestra un video con una sucesión de imágenes del San Isidro de hoy. “Refieren a nuestra sociedad, su territorio y desarrollo. Me emociona y da esperanza saber que ese diálogo con la comunidad en su conjunto se mantiene y fortalece”, dijo el intendente Gustavo Posse, luego de visitar la muestra que abarca un recorrido que va del 10.000 A.C. al presente y donde se hace alusión a variadas temáticas.

Se pueden ver fotografías de una multa por bañarse desnudo en el río de 5 pesos (1891); imágenes del pintor inglés y viajero Emeric Essex Vidal (1817); la creación del Servicio de Voluntarias Damas Rosadas (1959); el aeródromo que funcionó en San Isidro (1920); el primer semáforo del partido (1958); el primer túnel bajo la calle Primera Junta (1981); galeras y pulperías y fotos actuales de vecinos en situaciones cotidianas.

En breve el Museo pondrá en marcha un programa educativo relacionado con las flamantes tres salas y diseñado en especial para las familias y las escuelas. “Invitamos a los vecinos que se acerquen y participen, que compartan sus historias, que se instalen. Queremos que el museo sea una casa más de todos los que conformamos esta comunidad”, dijo Christian Schwarz, el nuevo director del museo donde se continuarán recibiendo objetos antiguos en manos de vecinos. Para ello deberán comunicarse al 4575 4038 o enviar un mail a info@quintalosombues.gob.ar

El museo cuenta con otras salas permanentes sobre arqueología urbana, un archivo histórico y biblioteca, la evocación del dormitorio de Mariquita Sánchez, la sala principal de mediados de siglo XIX y el comedor de la familia Beccar Varela. La gente también podrá disfrutar en forma gratuita de pasear por los jardines de la residencia. Está abierto martes y jueves de 10 a 18 h, sábados y domingos de 14 a 18 a partir de abril. Ahora de 15 a 19.
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