
En una charla con LIVING, Todd Selby, el creador de la propuesta online que supo captar el espíritu de cada dueño de casa, reflexiona sobre sus proyectos y comparte sus experiencias
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"Nunca nos cansamos de ver las casas de los demás. Creo que la curiosidad por el otro, por ver cómo vive y qué hace puertas adentro es algo intrínseco a nuestra naturaleza. Y yo soy una persona particularmente curiosa", dice Todd Selby (38) durante una charla telefónica con Living. Una charla que tardó más de un año en concretarse, porque el creador de The Selby (y todas sus ramificaciones) alcanzó –desde que comenzó con su sitio en 2008– el mismo rango de celebridad de muchos de sus entrevistados actuales.
Una mirada distinta
Todo empezó fotografiando las casas de sus amigos neoyorquinos, "gente interesante y creativa" (adjetivos que prefiere repetir una y otra vez cuando habla del porqué de sus elecciones antes que reemplazarlos por cool, o banalidades por estilo). Y, además, haciéndolo de un modo distinto al resto de los sitios de decoración. Desde sus inicios, theselby.com tuvo un espíritu documental que todavía conserva, aun invitado a los espacios privados de Philippe Starck o Christian Louboutin. El truco está en no tener trucos, en mostrar los espacios tal cual son y en concentrarse fundamentalmente en los detalles: es el todo el que termina de construir el mensaje. Cada imagen cobra fuerza dentro de su pequeño sistema y ahí es cuando sentimos que conocemos a la persona. En ese sentido, hace picar la curiosidad del más discreto y bajo ningún concepto cae en la general de esos sitios que se navegan en cuatro minuto promedio.
–Definamos "interesante" para Todd Selby.
–Es algo muy subjetivo. Todo mi trabajo es muy personal porque está atado a lo que me interesa, que, a su vez, está atado a la curiosidad de la que hablábamos antes. En general, me atrae la gente que tiene, en mi opinión, un estilo de vida diferente, un modo original de ver las cosas, un trabajo creativo o un método de trabajo especial. Siempre estoy alerta para descubrirlos.
–¿Cómo plasmás la personalidad de tus retratados?
–Siendo, ellos y yo, lo más naturales posible y observando y destacando los detalles.
–Volviendo a la creatividad, todas tus notas, que son eminentemente gráficas, terminan con un cuestionario escrito a mano que el entrevistado tiene que contestar…dibujando.
–Lo hago para saber aún más acerca de ellos. Me parece que ese juego, que ya está instalado, nos saca de un lugar clásico de preguntas y respuestas: con unos pocos trazos se revela algo tan difícil de transmitir como el sentido del humor de una persona.
Infinito y particular
–Hoy sos alguien influyente en el mundo de internet y también de las marcas que quieren transmitir su mensaje con tu mirada (desde Louis Vuitton hasta Heineken, Fendi o American Express). ¿Quién fue una influencia importante para vos?
–Lil Wayne, un rapero genial y niño prodigio de la música. Estaba con un grupo llamado Hot Boys, pero recién despegó cuando se abrió, se metió de lleno en internet y empezó a lanzar canciones permanentemente, directo a la gente, sin intermediarios. Eso me inspiró. Así hice con todas las cosas que creé, desde el sitio hasta mis tres libros, todo fue producto de una motivación personal a la que no le puse obstáculos.
–Por un lado, el mar de internet; por otro, algo aparentemente limitado como es un libro. ¿Por qué decidiste hacerlos?
–Porque es bueno tener varias maneras de expresarse creativamente. Los libros plantean un ejercicio interesante porque te dan una cierta estructura. En el sitio puedo poner lo que quiera, pero los libros necesariamente tienen un tema. El primero, The Selby is in your place (The Selby está en tu lugar) estaba claramente orientado a las casas; Edible Selby (Selby comestible), al mundo de la gastronomía, los chefs, los restaurantes, los productos; y el último, Fashionable Selby (Selby a la moda, que se presentó el 18 de marzo), un libro en el que trabajé durante tres años, está dedicado al espacio y el trabajo de los diseñadores.
–¿Descubriste un hilo conductor en sus casas?
–Creo que los diseñadores de moda tienen un sentido de la vista bien desarrollado y entrenado, y tienden a tener casas interesantes. Por su supuesto, al igual que su ropa, sus estilos varían, pero es gente que suele ser muy expresiva en su trabajo, y eso se traslada a sus hogares.
–¿Cómo elegiste a los protagonistas?
–Quería que el lector se encontrara con gente conocida, pero también, con otra que hace cosas sumamente originales y no por eso sale en los diarios. Una mezcla entre familiaridad y descubrimiento. Mi objetivo fue sorprender, incluso al que sabe de moda, y en ese sentido creo que el libro fue muy exitoso.
Volar y navegar

–Has viajado muchísimo. ¿Adónde querrías ir?
–A Corea. Me intriga su avance tecnológico, su evolución social. Y muero por disfrutar de su gastronomía.
–Todo lo que hacés tiene que ver con ponerte y ponernos del lado del local, del insider. ¿Qué te da una mejor perspectiva: viajar por vacaciones o por trabajo?
–En mi caso particular, por trabajo, sin duda. Me gusta ir a lugares en los que tengo a alguien con quien encontrarme, cosas que hacer. Te cambia radicalmente el recorrido. Una de mis colaboraciones recientes es con Airbnb, un sitio que les propone a los viajeros alquilar propiedades –desde cuartos hasta un castillo– en lugar de alojarse en hoteles.
–Volviendo a tu sitio, noto que no tiene espacio para los comentarios.
–Leer comentarios en los sitios web me aburre. Sé que a la gente le gusta escribirlos, pero a mí no me gusta leerlos. Por eso no creé ese espacio. Hace tantos años que navego sitios web e investigo, y no sé si muchas veces me topé con un comentario que sumara algo enriquecedor a lo que inicialmente ese sitio estaba proponiendo. Creo que los comentadores seriales, si realmente tienen algo que decir, deberían empezar sus propios blogs. Me parece una actitud más productiva.
-¿Qué sitios te interesan, entonces?
-Me gusta trabajar en Pinterest. Pero te diría que el sitio que más me atrae hoy es Ebay. Me gusta navegarlo; explorar objetos de una cierta época, un cierto tipo de chaqueta, por ejemplo. Definitivamente, es un sitio que me inspira.
Por Inés Marini.
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