
Un secreto a voces que estalló cuando Darín lo nombró en la mesa de Mirtha: <I>“Tiranos Temblad es una bomba”.</I> Cómo, a partir de videos caseros de YouTube, una pareja de uruguayos redefinió el consumo de imágenes
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-Ricardo, somos de Uruguay. ¿Nos podemos sacar una foto con vos?
-Sí, pero solo si después la pasan en Tiranos Temblad.
La charla sucedió entre una pareja de uruguayos y Ricardo Darín después de una función de Escenas de la vida conyugal. El domingo 10 de agosto, Agustín Ferrando preparaba una nueva edición de Tiranos Temblad. Su novia, la fotógrafa Fernanda Montoro, entró en el cuarto sabiendo que iba a romper la concentración que Agustín necesita para armar el puzle gigante que es Tiranos Temblad. Pero se lo tenía que decir.
-Parece que Darín habló de nosotros en Mirtha Legrand.
En la Argentina, ese fue el programa de la discusión sobre la pobreza y el sistema capitalista con Szifron. En Uruguay, el programa en el que Darín dijo que Tiranos Temblad era "una bomba". Y lo fundamentó: "Tiene un humor increíble, está hecho como los dioses y es sencillo, simple".
La historia empieza así: a fines de 2012, Agustín Ferrando -uruguayo, treintañero, artista, un tanto desencantado de la televisión local- encontró en YouTube un video de un señor filmando a una mujer mientras se robaba flores de un cantero público en uno de los principales bulevares de Montevideo. La sensación que tuvo fue que se estaba filmando una película que nadie estaba editando. Con esa idea en la cabeza empezó a buscar videos caseros que los uruguayos subían a Internet, y el 30 de diciembre colgó en YouTube el primer capítulo de Tiranos Temblad. Ese día surgió lo que Agustín define como el único resumen semanal de acontecimientos del Uruguay.
Tiranos Temblad puede ser el lado B de las noticias; un programa de archivo con material que los programas de archivo nunca usarían; un retrato audiovisual de la uruguayez; un compendio de historias pequeñas y cotidianas de personas y animales anónimos, un documental con una mirada tierna, fresca y con un humor muy respetuoso de la realidad uruguaya. O todas esas cosas juntas. "El programa toma hechos que los medios habían dejado bastante de lado. Porque en lo que respecta a videos era difícil acceder a la cotidianidad. Recién ahora, gracias a YouTube y a que todo el mundo tiene una cámara de video, se genera un material que antes no existía", cuenta Agustín.
Uruguay fue la excusa, una manera de acotar un universo inabarcable. Pero, es cierto, Tiranos Temblad (el nombre responde a una de las frases del Himno Nacional uruguayo) expone retratos que son universales y, por eso, ahora tiene fanáticos de todos lados, especialmente de la Argentina: un señor que ronca en un colectivo, un chico que se va a borrar un tatuaje, un niño que riega las plantas, una abuela que da consejos, cuatro personas que se quedaron trancadas en un ascensor, un novio que le propone casamiento a su pareja en un partido de fútbol, un loro que canta Ámame en cámara lenta de Valeria Lynch, un bebé que aprendió a decir "ajó", un señor que baña a su erizo y cientos de situaciones microscópicas más.
Cuando Agustín empezó este experimento, pensó que no iba a haber suficiente material. Para su sorpresa se encontró con que los uruguayos -poco más de tres millones de personas- suben mucho material a YouTube. Y ahora les gusta verse, pese a que durante años tuvieron fama de perfil bajo y poco cholulos.
Tiranos Temblad fue un éxito inmediato. Los miles y miles de views por capítulo llegaron con ofertas de canales locales, argentinos y señales de cable internacionales. A todos les dijeron que no sin importar cuán tentadora era la oferta. Ambos querían seguir con un producto independiente aunque eso significara hipotecar los fines de semana y no ganar un peso."Nunca sentí el apuro de sacarle un rédito. Pese a que tenés gente que te empieza a decir: ‘No sabés cuánto va a durar esto. Aprovechalo ahora’. Para mí no era algo viral. Yo no quería que fuera como el Gangnam Style. Quería seguir trabajando y no descansarme en que tenía muchos seguidores. El formato sigue evolucionando, sigo probando cosas nuevas y no estamos ni cerca de aburrirnos", dice Agustín.
Hoy, Agustín y su novia ya no viven en Montevideo. Hace un par de meses se mudaron a Atlántida, un balneario a cuarenta minutos de viaje de la capital. No tienen tanta plata, pero viven mejor y más felices. Así lo cuentan. Desde allí, con sus Mac bajan todo el material de YouTube. Se volvieron expertos en la búsqueda y, además, cada vez más gente les manda videos. Tiranos Temblad tiene un promedio de 60.000 views por capítulo y llegó a tener picos de casi 100.000. Entre esos views está Darín. También Liniers y su hermano Santiago Siri, Malena Pichot y varios de los integrantes de Cualca!, y Martín Piroyansky, que hizo su versión "Argentinos Temblad".
En tiempos de mucha discusión sobre qué quiere consumir la gente en televisión, que muchas veces se traduce en peleas, cuerpos semidesnudos y humor berreta, Tiranos Temblad demostró que la gente puede consumir otra cosa y hacerlo con placer. Agustín lo explica así: "Si vos a la gente le das algo que es rico, no importa que sea verdura y que no sean papas fritas y milanesa, la gente lo va a comer con muchas ganas y feliz de la vida. El cocinero tiene que ser responsable, no le tiene que preguntar al niño qué quiere comer, porque el niño siempre le va a decir milanesa con papas fritas".






