
El estudio de Carolina Etchebehere funciona como una auténtica usina de ideas para las producciones y ambientaciones que realiza para publicidad, televisión y las revistas más importantes.
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Fotos: Santiago Ciuffo.
Especialista en la creación de escenografías, Carolina buscaba una casa "para hacer de cero" cuando decidió mudarse a Vicente López hace cinco años. Pero el destino le puso delante una construcción racionalista con todas las comodidades necesarias para ella y sus dos hijos: cocina, living, jardín con pileta, un dormitorio para cada uno y un cuarto extra donde crear su estudio. Así que sólo hizo una mínima reforma para incorporar un pequeño depósito donde va a parar la enorme cantidad de material que va quedando de su trabajo. El espacio, en un primer piso, cuenta con una ventana que da al jardín del frente: "Fundamentalmente, quería que mi escritorio recibiera mucha luz natural: me gustan los ambientes netos y claros". Su trabajo como ambientadora, estilista de decoración y decoradora de espacios y viviendas es en verdad una tarea cuyo ámbito natural es tan variado como las posibilidades de sus creaciones. Sin embargo, después de haber vivido en una casa tipo loft, Carolina sabía que necesitaba un lugar exclusivo para sus cosas, donde pudiera cerrar la puerta para reunirse con su asistente, investigar y desarrollar ideas. Pero la naturaleza de su oficio fue copando ambiente por ambiente y hoy presta su living (que se encargó de equipar con muebles móviles que va desplazando según la ocasión) para fotografiar; su piscina, para las producciones de inflables y hasta su mesada, que puede verse en algún coleccionable de cocina: "Vivo muy a gusto en esta suerte de locación, siempre cambiante."





