En botellas de litro, latas o porroncitos, los tragos listos para tomar están de moda. Pero los buenos bebedores los miran con desconfianza
1 minuto de lectura'

Mojitos en botella de litro, caipiriñas en lata, aperitivos en porroncitos. Todo esto es parte del universo de los RTD, la sigla de moda que marca las pasarelas de la temporada de verano 2015. Significa Ready to Drink y hace referencia a las mezclas alcohólicas diseñadas para ser bebidas directamente de su envase, en general de bajo contenido alcohólico (entre un 4% y un 8%), con un envase juvenil, sabores dulces y colores intensos.
Que están de moda se reconoce a simple vista: nuevos productos en la góndola, grandes carteles en la calle, importantes campañas publicitarias. Para que no queden dudas, allí están los fríos números, que muestran un crecimiento de la categoría superior al 30% en el último año.
Los RTD no son una novedad. En el mundo, nacieron hace más de tres décadas, y tan grande fue su éxito que incluso las marcas de spirits más importantes presentaron sus propias propuestas. Entre ellas, se encuentran Bacardi (con sus Breezer), Smirnoff (con sus Ice y Mule) y Jack Daniel’s (con sus Jack & Cola y Jack & Ginger).
En la Argentina, el pionero fue Pronto Shake, el producto de Cepas Argentinas que, en los primeros años de la década de 1990, se convirtió en la banda sonora de las discotecas de todo el país. "En los últimos tres años, los RTD están viviendo su mejor momento, tanto en la Argentina como en el mundo. Nosotros duplicamos nuestro volumen con nuevos productos, packaging y sabores", explica Manuel Sorrosal, Group Leader del porfolio de RTD de Cepas, que incluye las marcas líderes Dr. Lemon (que acaba de presentar su Mojito y su Caipi de limón y maracuyá), la línea completa de Pronto (Shake, Blue Shake y Bitt) y los Gancia One, entre ellos el flamante sabor green apple.
Este éxito seduce a nuevos jugadores. Smirnoff Ice, propiedad de Diageo (principal grupo de bebidas alcohólicas en el mundo), aterrizó en la Argentina a fines de 2010, pero al ser importada su precio la dejó fuera de competencia. Esa vacante la aprovechó la compañía argentina World Spirits, que en agosto pasado lanzó Russky Ice Vodka, su propia mezcla carbonatada de vodka y esencia de limón. Y el gran anunció se dio hace apenas un par de meses, con el lanzamiento del Mixxtail Mojito, el primer RTD elaborado por Quilmes. "Hay una gran oportunidad en el mercado y los consumidores están permeables a recibir este tipo de cócteles en los que con solo agregarles hielo, tenés un trago rico, dulce y refrescante", explica Juan Zarattini, director de marca de Mixxtail. "Como compañía líder de bebidas de la Argentina, Cervecería y Maltería Quilmes tiene la responsabilidad de liderar las últimas tendencias mundiales", agrega.
Así como crecieron los RTD en el mundo, creció la crítica en torno a ellos. Bebidas de sabores artificiales, dulces y coloridas, apuntando a jóvenes que quieren beber alcohol sin darse cuenta de que están bebiendo alcohol. De allí el término alcopops (mezcla de alcohol con pop), como se las llama despectivamente en Estados Unidos. Algo está claro: no se trata de competir con la alta coctelería, sino de presentar una opción fácil de beber, que busca la novedad por sobre la calidad gourmet. Un verdadero mojito requiere ron, menta fresca, limón sutil y un bartender que los mezcle. Una caipi sin fruta fresca pierde su espíritu playero. A fin de cuentas, los RTD no son muy distintos del mundo de las gaseosas. ¿Acaso una Mirinda reemplaza el jugo de naranja recién exprimido?
<b>El mundo de los RTD</b>

Mixxtail Mojito
Es la gran apuesta de Quilmes para entrar al mundo de los RTD. A diferencia de otros, que usan alcohol destilado en su receta, en este caso se elabora con alcohol de cereales fermentados, la misma base de una cerveza. Pero su sabor es bien distinto, es fresco, suave y tiene un 8% de alcohol. Lo recomiendan para beber bien frío, idealmente con hielo, lo que apacigua sus sabores más dulces, además de agregarle una rodaja de lima y unas hojas de menta.
Dr. Lemon
Es el RTD número uno del mercado argentino, y sigue en crecimiento. Viene en botellitas y latas de distintos tamaños (tanto individuales como para compartir), y ofrece desde el clásico de limón hasta el flamante green apple (de color verde flúo), pasando por variantes que suman vodka o los que emulan los cócteles más populares, el Dr. Caipi y el Dr. Mojito. Siempre, con un contenido alcohólico de 6,5% a 7,5%. "Es una categoría muy joven en la que todo el tiempo hay que estar innovando, presentando novedades", explica Manuel Sorrosal.
Russky Ice Vodka
Similar en estética y sabor al Smirnoff Ice, World Spirits presentó este año su mezcla de vodka tridestilado, saborizado al limón y con un 5% de alcohol, en una versión de un clásico sour que, bebido bien frío, es fresco y apenas dulce. Viene en botellitas de 350 ml y, según explican desde la marca, busca ser "una bebida práctica y versátil, una forma diferente de beber un trago en cualquier ocasión".
Don’t wait for the show
No todos los RTD tienen que ser artificiales o apuntar exclusivamente a las generaciones más jóvenes. Así lo muestra el flamante Shout, que elaboró para su carta su propio Ready to Drink, un cóctel que embotellan en el bar y que, bajo el nombre Don’t wait for the show, lleva pisco, vino moscatel de Alejandría, almíbar casero especiado, infusión de hibisco, naranja, Gancia Spritz y soda. Delicioso, muestra un nuevo camino posible para los cócteles premixados.
1El dolor de dejar Italia y la manera de hallar el camino para no caer en el olvido: “Argentina fue oportunidad y futuro...”
2“Me tiró un like”. La historia de amor del jugador de hockey argentino con el primer ministro de los Países Bajos
3El calendario lunar de marzo 2026 en la Argentina
4El dolor de la muerte la hizo acompañar, con yoga y alimentación, a mujeres en su fertilidad: “El camino de cada una no lo podemos saber”





