
Arreglos simples que no siempre sabemos cómo encarar: aprendé a cambiar un vidrio, una cerradura y el cuerito de la canilla
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Por arq. Gustavo Peláez.
RENOVAR UN VIDRIO
Qué necesitás: formón, martillo, pistola de silicona o masilla (según cómo esté colocado), destornillador, vidrio, cepillo, y guantes.
Para empezar, quitá los fragmentos de vidrio que hayan quedado en el marco (recordá siempre utilizar guantes para esta tarea). Después, con un destornillador o formón, retirá el contravidrio; si la ventana es en metal, seguramente estén sujetos con tornillos; si es de madera, con clavos sin cabeza. En este caso, lo recomendable es no quitar del todo los clavitos de cada varilla.
Con el formón quitá los restos de silicona o masilla. Luego cepillá bien para que no queden restos de material. Es importante que la superficie quede lo más lisa posible para que el nuevo vidrio se apoye bien. Si es necesario, ayudate con una lija suave.
El nuevo vidrio debe ser un par de milímetros más chico para contrarrestar las posibles dilataciones y contracciones producto de la variación de las temperaturas.
Pegado
Con silicona: aplicala sobre el contorno, luego apoyá el vidrio y presioná. Da otra pasada sobre la línea del vidrio, repasando con un paño embebido con alcohol. Luego, clavá nuevamente las varillas.
Con masilla: amasala y aplicala con la mano o con una espátula sobre el contorno del vidrio. Apretá en forma oblicua para que quede repartida de manera uniforme y lisa. Lo ideal es esperar una semana para colocar el contramarco (así te asegurás que la masilla tengo buena consistencia).
Con silicona:
Con masilla:
CAMBIAR UNA CERRADURA
Primero retirá la que esté rota. Las cerraduras pueden variar según el modelo, y si se trata de una puerta interior o exterior; aunque, en líneas generales, son similares. Antes que nada, debemos quitar el picaporte. Para eso, retirá el pasador que lo fija (una especie de clavito que se encuentra en su base) y luego sacá el eje que une ambos picaportes. Ahora quitá los tornillos fijan la cerradura a la puerta. La quitamos y colocamos la nueva con el mismo procedimiento pero a la inversa.
CAMBIAR EL CUERITO DE LA CANILLA
Qué necesitás: destornillador, llave francesa, cinta teflón y los cueritos.
Antes que nada, cerrá la llave de paso del agua. Con el destornillador desenroscá la tapita superior de la canilla (en algunas ocasiones esta tapa funciona a presión). Quitá el tornillo y retirá el volante (la parte de donde se abre la canilla). Va a quedar al descubierto el mecanismo de la válvula (vástago). Desenroscalo con la llave francesa y retirá el cuerito. Remplazalo por uno nuevo.
Es importante que selles la rosca del vástago con el teflón, para que la unión entre las piezas sea impermeable. Luego enroscá el vástago con la llave francesa y colocá nuevamente la perilla.





