Un tibio baño de inmersión: el curioso tratamiento para un búho herido
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Una veterinaria australiana encontró a un búho enganchado a una trampa para ratas. El ave nocturna tenía lesiones en toda la piel. Cuando la llevó a un hospital de emergencia para que la trataran el primer cuidado que recibió fue un insólito y reconfortante baño tibio de inmersión.
Meterse en una bañera con agua caliente y burbujas no solo resulta un remedio eficaz para personas cansadas y estresadas necesitadas de relajación. Al parecer también lo es para los animales, al menos, en este caso, para los búhos.
Ornella Jebrail, una veterinaria australiana, encontró a la lechuza atrapada en una trampa para ratones y con quemaduras en la piel y enseguida la llevó a un hospital veterinario de emergencia en Sydney. "No estábamos seguros acerca del origen de las heridas de la piel: si fueron provocadas por el pegamento de la trampa que generó una reacción cutánea o si eran quemaduras de aceite", contó Jebrail.

Frente a las dudas sobre sus lesiones, un veterinario especialista en aves rapaces revisó al búho y su primera recomendación para sorpresa de todos fue la de darle un baño relajante para aliviarle el dolor y luego frotarle la piel con crema de flamazina: un producto antibacterial que se usa para prevenir las infecciones por quemaduras.
A mediados de enero, una lechuza fue rescatada de una zanja cuando un peatón pensó que estaba herida. Sin embargo,de acuerdo con la BBC, el ave no presentaba ningún problema salvo un peso excesivo de 245 gramos. Un especialista explicó que el búho no podía volar estaba "extremadamente obeso" por lo que cuando lo atendieron en un santuario dedicado a estos animales en Suffolk lo sometieron a una dieta y a una rutina de ejercicios para que perdiera, al menos, treinta gramos.
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