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Decorar con color

Sello personal. Hallazgos, color y creatividad en la casa de una restauradora

Silvina Bidabehere
Magalí Saberian
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12 de marzo de 2019  

Pato López, decoradora y restauradora cree que las casas, además de un número en la puerta, deben tener un nombre. " Los Cuatro Vientos" es el de la suya. "El nombre las hace tan únicas como las personas que las habitan", dice, y en su hogar, queda comprobado.

La lámpara de pie es una creación propia: "La diseñé a partir de un tambor de lavarropas".
La lámpara de pie es una creación propia: "La diseñé a partir de un tambor de lavarropas". Crédito: Magalí Saberian

En el living conviven dos sillones franceses reciclados por ella con cientos de libros y obras de arte suyas y de su familia de artistas. El diseño geométrico de la biblioteca tiene un efecto visual potente. La dueña de casa no dudó en colgar cuadros de sus estantes para imprimirle aun más capas de interés. "Acá se reúnen las tradiciones escocesa y francesa", dice divertida sobre la silla con apoyabrazos que restauró. "Es muy difícil que compre algo nuevo". Aquí todo surge de un hallazgo o de su creatividad, como la mesa ratona hecha a partir de paneles de cobre, circuitos de viejas computadoras.

La profusión de plantas crea un efecto fresco y selvático. De inspiración china es el origen de las ramas doradas que pintó sobre el viejo aparador.
La profusión de plantas crea un efecto fresco y selvático. De inspiración china es el origen de las ramas doradas que pintó sobre el viejo aparador. Crédito: Magalí Saberian

"Existe el preconcepto de que los colores oscuros achican los espacios. Para mí, crean un clima de contención, del mismo modo que el escenario enmarca una obra de teatro"

A la lámpara del escritorio se le ocurrió ponerle plumas de vedette (The Pulgas Society). "En una casa siempre hace falta humor".
A la lámpara del escritorio se le ocurrió ponerle plumas de vedette (The Pulgas Society). "En una casa siempre hace falta humor". Crédito: Magalí Saberian

Patricia asegura que en una casa con tanta información como la suya, el negroamarronado de sus paredes destaca y delinea lo que se apoya contra ellas. El marrón de este ambiente de noche parece negro y de día genera gran calidez. Fue el elegido para rodear sillas de distintas épocas y enmarcar un escritorio lleno de tesoros y recuerdos. Para la imprescindible cuota de luminosidad, los cielos rasos se pintaron de blanco.

La mezcla de texturas me resulta intuitiva y, por eso, difícil de explicar. Impacta como un eclecticismo casi barroco. De esa superposición de sensaciones surge la armonía
Patricia López

En la cocina, al listón de madera (hecho con restos de un cajón antiguo) se le colocaron ganchos de hamacas paraguayas transformados en organizador. Abajo, la pared es pizarrón.
En la cocina, al listón de madera (hecho con restos de un cajón antiguo) se le colocaron ganchos de hamacas paraguayas transformados en organizador. Abajo, la pared es pizarrón. Crédito: Magalí Saberian

Como Patricia no quería poner cerámicos, para generar continuidad aplicó el mismo color que en el living-comedor, pero unos tonos más claro. Sí colocó una alzada de granito jaspeado bastante más alta que lo habitual. "Eso, como usar lámparas de mesa o escritorio en las mesadas, son pequeños detalles que hacen una gran diferencia".

Flores pintadas rodean la lámpara que antes fue tambor de lavarropas.
Flores pintadas rodean la lámpara que antes fue tambor de lavarropas. Crédito: Magalí Saberian

Plantas altas y de hojas gigantes crecen a gusto en el patio.
Plantas altas y de hojas gigantes crecen a gusto en el patio. Crédito: Magalí Saberian

"Me parece que el orden de la naturaleza genera un cierto desorden: este jardín era un páramo y ahora es un trópico que me envuelve a mí y a los pájaros que llegan buscando refugio".

La abundancia de verde, tan añorado por la dueña de casa, provoca sombra que es muy bienvenida en verano, pero que dificulta el crecimiento del pasto. Las rosetas fueron la solución ante los manchones de pasto, además de que impiden la proliferación de yuyos. No importó perder metros de canteros: "Este living al aire libre y la pileta son todo lo que necesito".

El azul del agua se replica en las reposeras de madera.
El azul del agua se replica en las reposeras de madera. Crédito: Magalí Saberian

La pajarera y el espejo neoclásico son de un mercado de pulgas; las estatuillas y diosas de distintas culturas, traídas de viajes. Las rosas vienen del jardín.
La pajarera y el espejo neoclásico son de un mercado de pulgas; las estatuillas y diosas de distintas culturas, traídas de viajes. Las rosas vienen del jardín. Crédito: Magalí Saberian

"A algunos muebles me gusta respetarles la edad, con sus imperfecciones y sus rastros de uso, como esta mesa china junto a la cama".

En el dormitorio, el rojo cambia a medida que pasa la tarde: de un fucsia intenso va virando al tomate y sirve de nexo cromático para todos los elementos del ambiente. "No me imagino vivir en una casa sin rojos. Es un color estimulante, vital, que me transmite fuerza y energía". En las antípodas, el turquesa de la cómoda pintada por Pato. Atención al detalle: un biombo ahora es respaldo de cama (Patricia López).

En el baño se complementaron los cerámicos con paredes negras, para darle mayor elegancia.
En el baño se complementaron los cerámicos con paredes negras, para darle mayor elegancia. Crédito: Magalí Saberian

Sobre el color del estar, Pato cuenta que: "Lo elegí por su nombre: 'Isla'. Me encanta por su intensidad y porque, dependiendo de la luz, tira más al verde o al celeste". Y agrega: "Me gusta experimentar con los colores, y aquí busqué sentirme cerca del mar". (Cuando hacemos esta foto, todos sentimos lo mismo). Para vestir el camastro, no hay timidez: se juntan almohadones del Norte con flores bordadas, géneros livianos y otros que retratan a ídolos de la música o a los perros de la casa.

Colocada hacia abajo, una maceta fue convertida en lámpara con detalles en dorado.
Colocada hacia abajo, una maceta fue convertida en lámpara con detalles en dorado. Crédito: Magalí Saberian

"Creo en la no-tendencia, en la construcción estética permanente. Es importante no apurarse; ir descubriendo qué ofrece el espacio a medida que vas viviendo ese lugar".

Con un cerramiento de hierro, esta entrada de auto es un espacio ganado a la casa, perfecto para dictar talleres y restaurar muebles. Aquí, Pato junto a Josefina Vanoni.
Con un cerramiento de hierro, esta entrada de auto es un espacio ganado a la casa, perfecto para dictar talleres y restaurar muebles. Aquí, Pato junto a Josefina Vanoni. Crédito: Magalí Saberian

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