
Ver al otro del mejor modo posible
"He pensado alguna vez que quizá una persona que esté enamorada vea a la otra tal como Dios la ve, es decir, la ve del mejor modo posible." El autor de esta frase es nada menos que Jorge Luis Borges, quien parece refutar con ella esa idea de que el enamoramiento es, en realidad, una suerte de torpe borrachera. Efectivamente, suele decirse que el enamoramiento es un momento alucinado de la pareja en el cual la realidad se distorsiona, provocando una especie de locura (a veces individual, otras compartida) que, gracias al transcurrir del tiempo, dejará paso a una mirada más "realista" y terrena, cuando no amarga y descreída.
Todos anhelan las burbujas del enamoramiento, si bien éstas parecen condicionadas por un inexorable y trágico destino que las hace temibles, a la vez que deseadas. Es que el enamorado moderno sufre de antemano, pensando que debe apurarse para aprovechar la circunstancia ya que, cuando den las doce, las calabazas serán otra vez calabazas y las cenicientas volverán a vestir como tales, no ya como princesas.
Sin embargo, la frase de Borges permite pensar que, quizás, el enamoramiento no es una distorsión de la percepción, sino un momento diáfano de ésta, en el que los enamorados ven "del mejor modo posible" a quien merece sus afanes afectivos. Tal vez ese "mejor modo posible" tenga que ver con percibir algunas características esenciales que, con el tiempo, pueden o no ser honradas y desarrolladas, de acuerdo con lo que cada persona haga con eso "mejor" que tiene como potencial. Es importante el enamoramiento. No solamente es lindo, sino que es útil. Sin él mucho del amor al otro no existiría, ya que no habría energía como para salir de la fuerza gravitatoria del narcisismo, que lleva la mirada y la atención siempre hacia el propio ombligo.
Toda esa fiesta química dentro del cuerpo enamorado, a la que gustan muchos científicos señalar como la causa del enamoramiento, en realidad puede ser vista como consecuencia de éste, es decir, como efecto del encuentro, perdurable o efímero, de los enamorados. Podríamos pensar que ellos ven algo del alma del otro y, desde allí, empiezan una historia que puede ser interesante, o tal vez se trate de un simple atisbo de eternidad que, luego, se nubla o traiciona a partir de las actitudes que se tengan ante las complejidades de la vida. Es interesante ensayar el pensamiento de que los enamorados se perciben de manera transparente y esencial, tal como los chicos perciben la vida con sus ojos incontaminados.
En tal sentido, y para que estas reflexiones no parezcan descabelladas, digamos que el enamoramiento es un punto de inicio, no un punto final y definitivo de una relación. Con él empieza un proceso en el que se deberá unir esa mirada "angelada" respecto del otro con otros elementos que se suman al juego, variables más prosaicas y duras que también forman parte de la realidad de la vida. De hecho, un error habitual es intentar permanecer para siempre en un estado de enamoramiento inmaculado, como si un niño quisiera perdurar siendo niño para no perder su pureza, cuando, sabemos, la cuestión pasa por crecer, madurar, bancar lo que haya que bancar, sin por ello perder la raíz esencial que impide que nos marchitemos.
Ver al otro "del mejor modo posible" no es negar que ese otro (o uno mismo) pueda eclipsar y dejar de lado lo esencial de sí, por ejemplo, actuando de manera insufrible o violenta. No se trata de negar el hecho de que las personas suelen perder el contacto con su mejor raíz, sino de ofrecerle al enamoramiento una mirada más respetuosa, menos cínica y descreída, para que lo lindo del amor no solamente se asocie a la tontera, sino que pueda verse como parte de una inteligencia que permite una buena vida, amor incluido.
El autor es psicólogo y psicoterapeuta
@MiguelEspeche
1
2El dolor de la muerte la hizo acompañar, con yoga y alimentación, a mujeres en su fertilidad: “El camino de cada una no lo podemos saber”
3El dolor de dejar Italia y la manera de hallar el camino para no caer en el olvido: “Argentina fue oportunidad y futuro...”
4El calendario lunar de marzo 2026 en la Argentina




