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¡Otra vez Madryn!
Y sí, otra vez Madryn, porque nuestro personaje de esta nota es un pedazo de la historia de Puerto Madryn, al que los habitantes de esta localidad lo terminan identificando con el turismo local. Es interesante que muchos lo califican como "el dueño del turismo" madrynense, pero charlando con él se descubre que en realidad lo suyo es la hospitalidad, y su tarea de acercar turistas durante todo el año, en realidad tiene como resultado que sus esfuerzos terminan derramando clientes en los prestadores locales de otros múltiples servicios.
Holandeses errantes

La historia de la familia en nuestro país se remonta a su bisabuelo, del que Willie habla con absoluta admiración. Parece que llegó como representante de la Compañía de Indias en nuestro país. Esta empresa, que supo tener como nombre completo Compañía Holandesa de las Indias Orientales, se dedicó en sus orígenes al comercio de las especias venidas del Sudeste Asiático, y más específicamente a las islas del archipiélago malayo. Diversos inversores europeos crearon también la versión inglesa, sueca, danesa, y acumularon tal poder que algunas terminaron hasta acuñando su propia moneda.
Digresión: se llamaba de las Indias Orientales, porque en el siglo XV las Occidentales se referían al continente americano. Y el comercio de las especies era un negocio tan pingüe como que al propio clavo de olor en algún momento, en el mercado de Londres, se lo llegó a pagar a razón de siete gramos de oro por cada gramo de clavo. Pero la cuestión que aquel Guillermo Paats, el famoso bisabuelo, representó a la Compañía de Indias a secas, que era la denominación a fines del siglo XIX.
Allí comienzan los Paats en la Argentina, y este primer Paats fue todo un personaje que merece una historia aparte. Fue de los primeros directores del Banco Nación; construyó una quinta importante en el "pueblo" de Belgrano; fue un burrero de ley, dueño del famoso "Cruz Diablo". Su compromiso con el turf fue tal, que al día de hoy existe una carrera de potrancas que se corre en el hipódromo de Palermo que lleva su nombre.
Pero la cosa no terminó ahí. Como sufría de asma se fue a vivir a Paraguay, donde entre muchísimas cosas que hizo, estuvo el introducir el fútbol en aquel país, y como si esto fuera poco fue el fundador del afamado Club Olimpia.
Retomando

Volviendo a nuestro entrevistado, su infancia transcurrió en el Uruguay, porque siendo su padre aviador naval, terminó enmarañado en una de las reyertas cívico-militares y la familia se tuvo que exiliar en aquél país, donde Willie llegó de un año y vivió hasta los 6; hasta tuvo una hermana uruguaya que nació allá. Aquella familia terminó siendo de 7 hermanos, cinco mujeres y dos varones. Germán, su hermano varón, sería su socio con el caminar de la vida en varios emprendimientos, siendo que compartió el interés de Willie por invertir en la Patagonia.
Reinstalados en la Argentina, sus padres los llevaba con frecuencia a Bariloche, lo cual fue enamorando a todos los Paats con la Patagonia.
La cuestión que nuestro Willie comenzó a politiquear en la facultad, hasta que las circunstancias y su familia le aconsejaron poner distancia con el quehacer universitario. Es así que se encamina hacia Madryn en 1972, donde lo recibe el tío Domingo, hermano de la madre, que tenía la concesión del comedor de la estación de servicio del Automóvil Club Argentino. El joven Paats, se arremangó, y en ese lugar, con 5000 habitantes por aquellos años, comenzó a trabajar de mozo.
El azar juega sus cartas
Su tarea gastronómica la alternaba con el ocuparse de los temas de la logística de la COPEDESMEL, productora de aluminio, antecesora de Aluar en la zona. Esta tarea lo lleva a tener que entrevistarse con los gerentes de la empresa Austral Líneas Aéreas en Buenos Aires. Llega y el que lo recibe es el por entonces célebre ‘Willy’ Reynal, el mandamás de la empresa. Sin rodeos le propone hacerse cargo de la operación de cargas en Madryn. Le firma un contrato, le entrega un cajón donde había una máquina de télex y regresa con su nueva tarea a cuestas.
Luego, vendría el ocuparse de la venta de pasajes, operación en la que suma a su tío Domingo. Comenzaba a gestarse la empresa de turismo Argentina Visión, cuya gestión actual comparte con su hijo Guillermo Paats Corradini.
El frío y la soledad reclama una esposa

Ya encaminado empresarialmente, se pone la tarea de traer a la que sería madre de sus hijos: María Rosa Corradini. El detalle es que María Rosa tenía 17 años a la sazón. Lo que hace que llegue a Madryn a terminar el 5º año del colegio secundario. De este matrimonio nacen dos varones, que se forman en Administración de Empresas, y una hija recibida de economista.
Esto le permitió a Willie disponer del tiempo para desarrollar una intensa actividad de gremialismo empresario, que lo llevó a ser presidente de la Federación Empresaria de Chubut, y luego ejercer cargos en una multiplicidad de cámaras, siendo en la actualidad Vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio, entre otras cosas. Todos los que han convivido y conviven con él en estos ámbitos siempre destacan una idéntica cualidad: contracción al trabajo y no tener pelos en la lengua a la hora de exponer los problemas del sector.
Algunas ocupaciones actuales
Con su actual esposa, Mónica, regentea la Posada de Madryn. En la cordillera chubutense tiene a su cargo la hostería de Futaleufú. En la localidad de El Hoyo, en la Comarca del Paralelo 42 tiene 30 hectáreas donde ubicó un complejo de cabañas llamado Aldea Los Huemules. Una frase suya representa perfectamente lo que sentimos los que amamos la Patagonia: "En la Patagonia te equivocás de ruta y terminás llegando a un lugar más lindo que el que estabas buscando…".
Siguiendo su trayectoria, parece que siempre ha sido el primero en llegar a los lugares con buenas posibilidades para el turismo y la hospitalidad en general (muchas fotos lo muestran con delantal cocinando para otros). Y resume así su forma de abordar nuevos proyectos: "Me gusta hacer cosas nuevas y no comprar cosas hechas…".
En la mágica Península de Valdéz comercializa la estancia San Lorenzo, que pertenece a la familia Machinea, de la que forma parte José Luis, el ex Ministro de Economía. O el faro de Punta Delgada, de su hermano Germán, quizás uno de los lugares más indicados para convivir con la naturaleza en un contexto de saludable aislamiento.
Lo que sea necesario para asegurar una buena atención o servicio, lo ha hecho conciente de que el cliente natural para la Patagonia es el europeo, lo que lo llevó a colaborar en enviar a los responsables de hacerles de guías a formarse en los distintos países para asimilar el idioma y al mismo tiempo conocer sus expectativas en materia de hospitalidad. Han sido estadías de por lo menos 4 o 5 meses. Una de tantas explicaciones del buen nivel profesional que se respira en la atención madrynense.
Conclusión

Elegí este personaje porque es también muy representativo de lo que es un empresario de éxito en la Patagonia. Nada lo obtuvo sin esfuerzo, y en muchos los comienzos siempre fueron partiendo de la planta baja. Aprendieron a lidiar con el clima; con la falta de recursos humanos; con la dificultad para conseguir los aprovisionamientos necesarios para desarrollar su negocio. Formaron una familia que los sigue. Logran que Madryn desarrolle actividades como Madryn al Plato, y que aparezcan apoyando gente como los de bodega Zuccardi; o el joven José Lovaglio Balbo; o el histórico bodeguero Alfredo Roca, que se vino desde Mendoza para asegurarse personalmente de la presencia de sus vinos. Lograron que la compañía Andes de aviación facilitara los traslados de todos los que participaron. La familia Botazzi nos hizo ver el ojo de una ballena observándonos, una experiencia inolvidable. Y la lista sigue…
Estos patagónicos son bravísimos y han resuelto no darse paz, sobre todo en gastronomía. Y como argentino debo decir sin falso patrioterismo: por suerte… Seguramente, si el primer holandés errante viera lo que está haciendo este representante de su generación, estaría sumamente orgulloso. Y vaya que don Paats es un tipo bravo…sobre todo haciendo corderos.
<b>Miscelánea enogastronómica</b>
Los muchachos de Terrazas de los Andes vuelven a las andadas con su Ruta de Sabores, el que básicamente consisten que los restaurantes que participan tengan un menú especial maridado con algunos de los vinos de Terrazas. El circuito "Ruta de Sabores" se puede disfrutar en los siguientes restaurantes de la ciudad de Buenos Aires: Oviedo, Basa, Tomo I, Pura Tierra, Bice, Mirasol Campo y Mar, Mirasol del Puerto, Fervor, La Locanda, Dambleé Brasserie y Puerto Cristal. En el interior del país, en este segundo ciclo estará disponible en San Honorato, Goulu, y las sucursales Cañada y Yrigoyen de Alcorta de Córdoba. En Sarasanegro y La Guapa de Mar del Plata. En Fausta Cocina de Rosario; y en el restó Manos Morenas de Mendoza. En esta ocasión, el menú también se podrá encontrar en buenos restaurantes de la provincia de Buenos Aires: Captain Cook en Martínez; en Bar de Tapas de Cariló y Chizza en Los Cardales. Me gusta esta propuesta…
<b>Miscelánea enogastronómica II</b>
Los amigos de La Cabaña resolvieron tener un vino propio para ofrecer a los clientes, aparte de los que figuran en su nutrida carta. Entonces, la contactaron a la mujer de Michel Rolland, Dany Rolland, y le encargaron un vino de la finca Mariflor, para el que la experta decidió elaborarlo con 100% de uvas Malbec del valle de Uco. El vino, como no podía de otra forma es perfecto. El que probé yo proviene de la cosecha 2012. La Cabaña sigue sumando motivos para visitarla y de paso comer, beber y pasarla bien.
<b>Miscelánea restauranteur</b>
Superando los rifi-rafe que hubo entre los socios, el Palacio de la Papa Frita sigue siendo el lugar en el que los porteños nos encontramos con los platos de siempre. Que además son preparados de manera impecable como siempre. Con esas papas soufflé que hacen nuestras delicias desde hace 60 años, por no hablar de sus milanesas que son académicas. Con los mozos de siempre y ese trato familiar y correcto que generan un gran bienestar al visitar el lugar. Visité el local ubicado en Laprida 1339, y lo que me han quedado de la experiencia, son las ganas de volver cuánto antes. Quizás algún día logre develar el misterio de la excelencia de sus papas, que tan celosamente ha transmitido el querido Pedro Bello, su propietario original.







