
Yo, mi novia y mi mejor amigo
Cautivaron a rockstars y causaron rupturas. Un film sobre Los Ramones ofrece detalles de amores y chicas feroces, historias tan repetidas como deliciosas
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"Cuando conocí a Yoko fue como cuando conocés a la primera mujer y dejás a los muchachos en el bar y ya no vas más a jugar al fútbol ni al snooker ni al billar. Mi vieja pandilla quedó atrás en ese instante. Fue el fin de los muchachos, pero ocurrió que los muchachos eran famosos, no eran sólo los tipos del bar del barrio." John Lennon.
Oh, Yoko. Cuando los Beatles decidieron hacer pública su separación, Yoko Ono se transformó en el anticristo. Culpable de la disolución, sin juicio ni derecho a réplica. "John está enamorado de Yoko y ya no está enamorado de los otros tres Beatles", le dijo Paul McCartney al periódico Evening Standard, en abril de 1970. Yoko a la hoguera y caso cerrado.
Desde que los Beatles conformaron el manual de comportamiento para el músico moderno, la ecuación indica: banda de amigos + novia con carácter = disolución del grupo, o enemistades eternas, o canciones con mensajes claros u ocultos. De Nancy Spungen a Courtney Love y de "Layla" a "The KKK Took My Baby Away".
Así lo confirma "End Of The Century", documental sobre Los Ramones que acaba de editarse en DVD. Dos mujeres irrumpieron en la banda punk; su destino cambiaría para siempre. La primera fue Connie Gripp, que apareció cuando Los Ramones (todos) vivían en el departamento de Arturo Vega, su director de arte, que los aguantó hasta que las peleas lo superaron. "El problema era con Connie", dice en el documental. "Era una chica grandota, de grandes pechos, novia de Dee Dee -agrega Danny Fields, primer manager de la banda-. Ambos eran adictos a la heroína." Ex groupie de los New York Dolls, ella había estado en pareja con el guitarrista de esa banda, Arthur Kane, al que le había querido cortar un pulgar. "Dios... -aporta Monte Melnick, organizador de las giras de Ramones-. Era demasiado. Una persona muy densa, muy intensa, que le hacía frente en las peleas. Recuerdo que una vez Dee Dee se metió una moneda entre los puños y le pegó en la cara. Ella le respondió apuñalándole el trasero." El hermano de Joey, Mickey Leigh, era el encargado de mantenerla en el estacionamiento durante los recitales. "John quería que la alejara de ellos", recuerda.
La banda logró sobrevivir, pero pronto llegaría Linda Cummings. Joey ganaba seguridad en sí mismo y estaba feliz "por poder conquistar a chicas no medicadas" (como explica su ex manager), cuando ella se convirtió en su novia. Pero duró poco: Linda se fue con Johnny, y se casó con él. Amigos desde la adolescencia, los músicos jamás volvieron a hablarse. Durante años tocaron peleados, compartiendo escenario incluso con temas como "The KKK Took My Baby Away" ("El KKK se llevó a mi chica"), escrito por Joey en alusión a su compañero "conservador de derecha", como el mismo guitarrista se definía (ver aparte).
Romeos, Julietas y el punk
"Cuando una chica mete la nariz en una banda de rock es un suicidio. Las cosas se van a la m... y dejás de preocuparte por tocar", dice Steve Jones, guitarrista de los Sex Pistols, en el documental "La mugre y la furia" ("The Filth and the Fury", 2000), dirigido por Julian Temple. "Nancy era una persona horrible, una nube negra. Nunca había sentido una energía tan negativa en una persona", concluye sobre la legendaria novia de su compañero Sid Vicious. Lejos de la idolatría generada por sus novios/amantes, las chicas se han llevado siempre el papel de malas, en torno del slogan "sexo, drogas y rock and roll". Nancy no fue la excepción. "Trataron de mantenerme lejos de Sid durante meses. A Rotten no le gustaba porque era adicta a la heroína", dijo en su defensa la joven que, en 1978, fue encontrada muerta en el Chelsea Hotel, a los 20 años.
La jugosa y macabra novela de amor y odio causó tanto revuelo que también llegó en formato ficción a la pantalla grande: "Sid & Nancy" (1986), dirigida por Alex Cox, film que marcó el debut actoral de Courtney Love. Casualidad o destino. La cantante y esposa de Kurt Cobain, años más tarde, llegó a estar en el banquillo de los acusados por la muerte de su esposo. "Está loca", dijo Dave Grohl, baterista de Nirvana. "Grohl es un pequeño ingeniero que hace la limpieza y se convirtió en un artista mediocre y complaciente", contestó Courtney en uno de los capítulos más intensos de la lucha por el legado de Cobain, entre la viuda y los ex compañeros de banda. ¿Oh, Courtney? Otro documental se encargó de apuntarle a Love por la muerte de su ex: "Kurt & Courtney" (1998), donde su mismísimo padre la acusa por la muerte de Cobain.
Escándalos amorosos se han hecho canción, y muchas veces leyenda. Apenas una línea de diálogo tuvo Pattie Boyd en el film de los Beatles "A Hard Day´s Night", pero la película le permitió a la joven modelo y fotógrafa conocer a George Harrison. Fue en 1964, durante el rodaje: ella le pidió un autógrafo, comenzaron a salir, se casaron en 1966 y comieron perdices hasta que Eric Clapton, amigo de la casa, se cruzó en el camino. Tuvieron mucho más que un affair: enamorado, el líder de Cream escribió el clásico "Layla" en referencia a Pattie: "... Please don´t say we´ll never find a way..." ("Por favor, no digas que nunca encontraremos la manera").
Boyd se divorció de Harrison en 1977 y se casó con Clapton dos años después. Musa en sus matrimonios -canciones de ambos se inspiraron en ella- fue "Layla" el tema que quedó como símbolo. La amistad entre ellos continuó, pero el remordimiento de Clapton por robarle la mujer a su amigo fue, según reconoció luego, la principal causa de su adicción al alcohol.
Pattie no fue la única de la familia Boyd que causó problemas entre músicos. Su hermana menor, Helen Mary, apodada Jenny, inspiró a Donovan Leitch para escribir "Jennifer Juniper". El problema es que estaba casada con Mick Fleetwood, fundador de Fleetwood Mac, del que se divorció dos veces (luego se juntó con Ian Wallace, baterista de King Crimson). Liberales los Fleetwood Mac, ¿no? Tanto, que el grupo ni siquiera se desintegró cuando Mick Fleetwood tuvo amoríos y demás con Stevie Nicks, casi en las narices de su marido Lindsdey Buckingham, guitarrista de la banda. Pata de lana rockero, bonus track: Mick Jagger. En 1977 le birló la novia a Brian Ferry, por entonces la modelo texana Jerry Hall, y el pobre Brian quedó al borde del suicidio. Ya en los años 90, la ex esposa de David Bowie, Angie, publicó el libro "Backstage Pass", en el que sostenía que aquella canción con su nombre que le dedicara el Rolling Stone nada tenía que ver con una relación amorosa entre ella y Jagger. Al contrario: "Un día llegué a mi casa y los encontré a los dos en la misma cama", acusó despechada.
Amoríos feroces, relaciones inciertas. Rockeros, groupies y backstages. Versiones de fans, mitos (miles) que ya conforman otra historia. Pero en medio de las rupturas entre músicos aparece alguna que otra conciliación, como la de Liam Gallagher y Robbie Williams. Enemigos mediáticos con desafíos de boxeo incluidos, ellos compartían una historia de romances: Nicole Appleton, madre de un hijo de Liam, había sido novia de Williams, que una noche se cruzó a la pareja en un bar. Con ella de presentadora hicieron las paces. "Fue fantástico verlos juntos", dijo Williams, y les deseó mucha suerte.
"Una versión rockera de «El Padrino»"
- "Cualquier otra persona sería feliz con lo que nosotros tenemos", dice Dee Dee Ramone. La frase da comienzo a "End Of The Century", el documental que, según Michael Gramaglia, uno de sus directores, es la versión rockera de "El Padrino": "Es la desintegración de la familia".
Treinta segundos demora el otro director, Jim Fields, en responder un mail que le llega de sorpresa desde Buenos Aires. "Con gusto contestaré a sus preguntas", escribe, muy al tanto del interés criollo que puede haber por un film sobre Los Ramones. Es "la" película, según él mismo define: "Habrá una ficción, pero nosotros teníamos la responsabilidad de crear una declaración histórica. El objetivo era lograr un retrato íntimo de sus personalidades y dejar un registro de su paso por la historia del rock. Creo que logramos el equilibrio." Con cruces desde sus comienzos -hay imágenes de la banda insultándose en el escenario-, personalidades antagónicas y luchas de poder, la relación no podía terminar de otra manera. Después de ver a Johnny como "un conservador de derecha, admirador de Nixon" (como él mismo se define en una entrevista), a Joey como un idealista, apoyando manifestaciones contra el hambre, y a Dee Dee con sus arranques y adicciones varias, el caos final era previsible y complicó muchísimo a los realizadores. "Nunca pudimos filmar a Joey. Murió dos días después de aceptar participar en la película, tras un año de ignorar nuestros pedidos, de rogarle que estuviera. No quería tener contacto con nosotros, pensaba que éramos Johnny´s boys, y no era así", agrega Fields.
"End Of..." se realizó entre 2002 y 2003. Tras la muerte de Johnny, su representante evitó el estreno ("tuvo de rehén la película hasta que aceptamos un acuerdo que nos impedirá recuperar lo invertido", dice el director), de manera que llegó a las salas comerciales recién en 2004. Johnny, Tommy, Marky, Richie y CJ vieron el film. "A Joey le mostramos unas pocas escenas para que nos aceptara, y dijo que le gustaron. Dee Dee no quiso ni pidió ver nada. Creo que sabía que era mejor para él, porque entendía que íbamos a mostrar la verdad con crudeza, y el material lo hubiera puesto incómodo. Pero firmó la autorización para el estreno sin dudar, nos dio todo su apoyo."
Los realizadores trabajan ahora en proyectos separados: Michael en un film relacionado también con Los Ramones y Jim -que realizó un documental sobre The Clash, entre otros- en una película sobre "el rock cristiano -explica-. Nuestro país atraviesa una etapa religiosa, fundamentalista, y muchas iglesias están aprovechando el rock para evangelizar. Después de ocho años con los crazy Ramones, necesitábamos separarnos".






