Borges, siempre Borges
El eterno retorno de gobiernos hegemónicos y sus intentos por reescribir de la historia
2 minutos de lectura'

Los números redondos, esos que califican aniversarios con materiales preciosos, construyen referencias ineludibles. Un lugar, un tiempo, para recordar. Para reconstruir. Para deconstruir. Para reinterpretar. Es y, al mismo tiempo, no es solo el exagerado encanto del sistema decimal, como dijo Borges ante el lamento de alguien porque su madre hubiera muerto apenas unos meses antes de llegar al centenario.
En ese fulgor de los aniversarios redondos, Argentina vive hoy, de nuevo, la eterna disputa que imponen gobiernos con pretensiones hegemónicas (y definitivas) para reescribir la historia. Según su conveniencia. Sus creencias. Sus intereses. Sus culpas. Sus rencores. Sin reparar en que no fueron los primeros en intentarlo ni serán los últimos en hacerlo. A 50 años de la interrupción del orden constitucional que dio paso al tiempo más oscuro de la historia argentina contemporánea, ejecutado desde el propio Estado, todavía hay mucho por contar y más por aprender. Pero ya hay demasiado probado. Demasiado como para intentar negar o relativizar atrocidades cometidas por los que, como siempre, dijeron venir a poner orden y moralizar. Pero, al final, siempre está Borges para recordarnos que en la Argentina ya no existen los caníbales, porque “nos los comimos”. O se los comieron. Irrefutable. Atroz. Inolvidable. Tristísimo. Inmodificable. Nunca más.
Otras noticias de Catalejo
1Estiman una caída en las ventas de libros de hasta el 20% y las distribuidoras tienen problemas para cobrar
2Adrián Villar Rojas y el fin de la imaginación: “Nos hackearon la realidad. Nadie puede decir cómo va a ser el mundo de acá a cinco años”
3A 50 años del golpe, la biblioteca de la buena memoria que no puede faltar en casa y en la escuela
4La ciudad del Eternauta, Mafalda y el Loco Chávez rinde tributo a la historieta con la primera Bienal del siglo XXI




