
Cartas de lectores: Demasiado, traslado de la capital, niños libaneses
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Demasiado
Señor Milei. yo lo voté pese a la opinión adversa de mis cuatro hijos profesionales. No participo de las frases rimbombantes ni de las relaciones ostentosas con gente de la farándula ni la escritura de frases en libros del Congreso pero mantenía mi imagen positiva, que sufrió un duro golpe con “ficha limpia”. No olvido los caos $LIBRA, Andis y ahora el no cumplimiento de la ley de financiamiento educativo. Pero ahora lo de Adorni, quien no se disculpó y solo dice haberse equivocado, y todos sus esfuerzos para apoyarlo, me parecen demasiado. No es tarde para retomar el rumbo de la no casta e indicar a su amigo que deje la función pública.
Luis María Pereyra
DNI 8.436.833
Traslado de la capital
¡Cuánta razón tenía el presidente Raul Alfonsín hace 40 años cuando quiso trasladar la capital de la república a las ciudades de Rawson y Viedma!
Las históricas y diarias congestiones de vehículos a cualquier hora para circular por el AMBA y entrar a CABA ya son un flagelo que se asume como inevitable.
Horas y horas de miles de autos trabados quemando combustible, que son dólares, generan más contaminación y riesgo de accidentes, perdiendo millones de horas hombre que serían más productivas y satisfactorias en tantas otras actividades o el descanso... algún día alguien hará algo?
Antonio Mario Guarino
aguarino@fibertel.com.ar
Niños libaneses
No puedo explicar en palabras la conmoción que sentí al ver en la tapa del diario del sábado último la fotografía de niños de El Líbano, subidos a una camioneta, con una sonrisa brillante como un sol, y haciendo la V de la victoria, por el alto del fuego durante diez días. Sí, tan sólo diez días que para ellos, en su sana ingenuidad, son como una eternidad. No pertenezco a ningún bando político, pero no me puedo imaginar lo que es ver tantos niños, jugar, estudiar, vivir bajo un constante bombardeo, en cualquier país que esté en guerra. La cara de esos niños no se me borrará tan fácilmente, gracias a Dios.
Beatriz Vedoya
DNI 5.422.226
Mandriles
En la edición del sábado, un editorial analiza con mucho acierto y fundamento los lamentables hechos de racismo de la abogada Agostina Páez y de su padre, ampliamente difundidos. Pero me llama la atención cuando similares actos, quizá no exactos, bajan al ruedo autóctono y se mezclan con el debate político y la grieta, y no nos mueven el amperímetro. Peor aún, resultan masivamente “graciosos”. Eso me pasa cuando el presidente Milei y sus fundamentalistas seguidores llaman “mandril”, a todo aquel que no esté de acuerdo con sus ideas, con el agravante de la connotación de sodomización comparativa con rasgos de la especie en cuestión. No sé, pero... ¿en Brasil no irían presos como la abogada?
Enrique Di Fiori
enriquedifiori@fibertel.com.ar
El hombre y la IA
Recuerdo que a la edad de 10 u 11 años, un cuñado mío me llevó a ver 2001, odisea del espacio, una película de Stanley Kubrick que en su momento cobró una notoriedad notable, muy densa y difícil de entender al menos para un chico de 10 años. Mi cuñado, que ya la había visto y había quedado fascinado con esa obra cinematográfica me explicaba cada escena para que yo pudiera comprender al menos, una parte. La música de Strauss, con su genial Así hablaba Zaratustra, le daba un toque mágico. Lo que más me impactó de la película fue el protagonismo de una computadora, Hal 9000, que controlaba los pasos de los dos astronautas que habían ido al espacio. No sólo los controlaba, sino que esos dos hombres le consultaban ante cada problema que se les presentaba. Hal, mientras tanto, los estudiaba, leía sus labios sabiendo lo que tramaban, en suma tenía sobre ellos un dominio total. En un momento, la máquina, dotada de una inteligencia superior, decide eliminar a uno de los viajeros ante la sospecha de que a ella pudieran hacerle algo. La situación se torna en pesadilla. Era la IA, expuesta por Kubrick en la década del 60, la que comenzaba a hacer estropicios, con la intención de dominar totalmente al hombre. El astronauta sobreviviente, ante el peligro que significaba convivir con ese asesino escondido en una computadora, no se queda quieto. Es el hombre que actúa, que procede; no se dejará atropellar por esa inteligencia que hoy está vigente e intenta dominar a la especie humana.
Ese hombre, solo y desamparado, decidió tomar la mejor solución para el futuro de la humanidad: desconectar la computadora...
Julio C. Borda
DNI 11.478.116
Discapacidad
“Para la inmensa mayoría de las personas, el mundo de la discapacidad resulta enigmático, distante, a veces molesto. La misma palabra, por su novedad en nuestro idioma, se nos antoja extraña y poco inteligible. ” Con estás palabras inicia la presentación de su obra A la vera de nuestros caminos, por cierto muy recomendable, el Dr. Jesús Flores, quien es célebre médico y catedrático de Cantabria. Triste realidad la situación de los discapacitados de nuestro querido país, con gobiernos que miran de soslayo la cuestión como si no estuviera dentro del objetivo del bien común, única causa final del buen gobernante. Solo deseo llamar la atención de las autoridades para que vean con empatía a este sector que si bien se ha avanzado algo, estamos recién en los inicios de una política que lo incluya en el planeamiento estratégico general. Es un sector que si le damos la oportunidad, está en condiciones de sumar esfuerzos en pos del objetivo general. Es hora de que los discapacitados se incorporen a las relaciones laborales como el resto de la población, déficit que se mantiene cualquiera sea el color político de los gobiernos de turno.
César González Guerrico
DNI 11.675.918
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