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En respirador; ¡Ya entendimos!; ¿En la misma barca?; Chiques; Regreso de las misas
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28 de abril de 2020  

Coronavirus

En respirador

Terrorismo es la doctrina que aplica el terror para imponer su voluntad al oponente. Sorprende que la doctora Graciana Peñafort, directora de Asuntos Jurídicos del Senado, le haya enviado un desafiante mensaje público a la Corte Suprema, dándole la opción "con sangre o con razones". Deberíamos asumir, por el contenido de su declaración al máximo tribunal, que como abogada se tiene poca fe. Si la Justicia no procede con presteza, la pandemia nos llevará a poner la democracia en un "respirador".

Diana Alina Echaide

DNI 5.706.754

¡Ya entendimos!

Ya entendimos que este virus es muy contagioso y letal para las personas mayores, y que es muy probable que si somos mayores y nos contagiamos, no va a haber capacidad en los hospitales para atendernos. Ya entendimos que los adultos mayores que quieren cuidar su vida se tienen que quedar en sus casas, poner un recipiente de alcohol en gel en la puerta y solicitar que cualquier persona que se acerque lo haga con barbijo, y que los mayores de 55 tienen derecho a quedarse en sus casas y cuidarse, cobrando su sueldo, y si la empresa donde trabaja no lo puede pagar, solicitar algún tipo de ayuda del Estado.

Ya entendimos que este virus no es letal para los menores de 55, pero que sí pueden ser agentes de contagio y les tenemos que pedir que tomen todas las medidas de higiene necesarias a los que nos rodean para cuidarnos a nosotros.

Déjennos demostrar que lo entendimos y respetemos, de ahora en más, las libertades individuales de cada uno y que los adultos que quieran cuidar su vida así lo hagan y se hagan cargo de ejercer sus derechos, y los que prefieran tomar algún riesgo también lo puedan hacer.

Pero también entendamos que nuestro país es muy pobre y no se puede dar el lujo de dejar de trabajar, como sí lo pueden hacer los países más ricos o que tengan acceso al financiamiento internacional para pagar por esos meses en que no se trabaja. La Argentina tiene que trabajar y educarse, si pretendemos enfrentar, de alguna forma, los enormes desafíos que vamos a tener para recuperar la salud económica del país, que está enfermo desde hace muchísimos años. Esta cuarentena inicial y la información recibida por todos los ciudadanos fue muy positiva para que entendamos todo esto. Pero la extensión de la medida, sin consideración de los efectos económicos que genera, implica la aceptación de que nuestra enfermedad económica no tiene cura y la búsqueda de un culpable externo, como tantas veces hicimos los argentinos.

Yo me resisto a que nuestro país se rinda, y solicito al Gobierno que dé por terminada esta cuarentena y que permita que cada uno de nosotros se haga cargo de cuidarse y de cuidar a nuestros mayores, y que aporte su grano de arena con su trabajo para comenzar la recuperación de la Argentina, para que empecemos este camino focalizando en la generación de los incentivos necesarios para la inversión, el trabajo y la educación de nuestros hijos.

Cuidémonos y trabajemos por la Argentina y los argentinos.

Félix Lacroze

DNI 21.482.092

¿En la misma barca?

A la hora de impartir justicia, "no todos estamos en la misma barca". Hace unos días el Papa, en la bendición u rbi et orbi impartida a causa de la pandemia, pidió que nos unamos, "porque nadie se salva solo". Por eso, ante el pedido del Papa, me llama la atención que no podamos dejar de lado ideologías, especialmente a la hora de impartir justicia. Algunos exfuncionarios que no constituyen -ni por edad ni por enfermedades- población de riesgo en los penales vuelven prontamente a sus casas. Otros peligrosos delincuentes incendian y destrozan la cárcel para presionar a las autoridades, poniendo en vilo a víctimas y demás ciudadanos. ¿Cómo puede ser que a un excomisario de 90 años o personas mayores con cáncer u otras patologías acusados por delitos de "lesa humanidad" se les niegue la prisión domiciliaria ante esta pandemia? Ellos han combatido la subversión hace más de 40 años y en su mayoría han cumplido órdenes de una presidenta constitucional para defender a su patria. Estos delitos de los que se los acusa no existían en las leyes de aquel momento.

Señores jueces, con todo el respeto que su investidura me merece, ¿no podría ser acaso un delito de lesa humanidad dejar encerrada a gente tan mayor y vulnerable en estas circunstancias?

Aclaro que no tengo familiares en esa situación, pero ya lo dijo el Papa: "Todos estamos en la misma barca", y solo con justicia encontraremos la paz.

Luz García Hamilton

luzghamilton@gmail.com

Chiques

Señor Presidente, usted debe hablar correctamente, porque les está hablando a todos los argentinos. La palabra "chiques" aún no existe, y usted no puede utilizar palabras que no existen para dirigirse a sus conciudadanos. Si nos habla con palabras que no existen, ¿qué credibilidad podemos dar a sus palabras?

Gabriel Ballester

gabrielballe@gmail.com

Regreso de las misas

Los católicos de la Argentina necesitamos nuestra misa dominical, nuestro confesor. Hoy nosotros los fieles podemos colaborar en cada parroquia de nuestros barrios con lo que el sacerdote necesite. Respetaremos la distancia, nos pondremos alcohol en gel y lo que se nos pida. Los cristianos tenemos a Dios en todas partes, pero solo se comulga en la iglesia. Los jueces pueden moverse por todas partes también, pero sus sentencias se dictan en los tribunales. Los enfermos se alivian en los hospitales y no en sesiones virtuales.

Siento mucho que los que hoy gobiernan no acepten el profundo catolicismo que contra viento y marea sigue firme en estas tierras.

Ernestina María Miller

DNI 6.199.441

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