Carta a un joven que se siente fracasado

Bernardo Stamateas
Bernardo Stamateas PARA LA NACION
Un ejercicio muy práctico
Un ejercicio muy práctico Fuente: Archivo - Crédito: Shutterstock
(0)
21 de noviembre de 2019  • 01:35

Te invito a comenzar la nota de hoy realizando un ejercicio muy práctico. Solo debés ser sincero con vos mismo al responder:

  • Mi peor fracaso fue...
  • Cuando sentí que había fracasado tuve estas emociones...
  • Sucedió porque yo...
  • De este fracaso aprendí que...
  • Lo podría haber evitado si yo...
  • Si nuevamente pasara por una situación similar, actuaría de esta manera...

Quienes se resignan al fracaso, no son lo suficientemente flexibles ni determinados como para aceptar los cambios en su manera de funcionar. Cuando somos intransigentes e inflexibles en el método que no produjo los resultados que esperábamos, solemos sentir que la experiencia es un traspié, algo tan negativo que no somos capaces de modificarlo. Pero el significado del fracaso aquí es que no tenemos sueños que nos permitan proyectarnos hacia adelante; que no tenemos la sabiduría y la habilidad para convertir una equivocación en algo beneficioso.

Deberíamos comenzar por entender el fracaso como una oportunidad de continuar creciendo, sin darnos por vencidos, teniendo en mente que:

1. Cada error es un escalón, no la cima

El fracaso solo ocupa el lugar que vos quieras darle. Si aún no alcanzaste aquello por lo que venís luchando desde hace tiempo, seguí adelante porque ese resultado adverso te empujará a esforzarte un poco más. Fracaso es una situación, no una posición. Éxito es una posición, no una situación.

2. Cada error es una semilla de aprendizaje

Cada vez que erramos, tenemos la posibilidad de aprender algo nuevo. El problema no se encuentra en las circunstancias, ni en lo que creemos no tener, sino en la semilla que sembramos para que nuestra visión funcione. El éxito debe juzgarse a diario por las semillas que son sembradas, no por las cosechas que son recogidas. En tu interior hay un potencial que no estás utilizando, ideas creativas que están en tu mente y nunca han salido de allí. El fracaso siempre libera el potencial que todos poseemos.

3. El error nos lleva a perder algo pero jamás la habilidad que una vez nos llevó a la cima

Lo único que se puede perder es una posesión pero jamás se pierde la capacidad que nos hizo alcanzar al éxito. Muchas personas se afanan por demostrarles a los demás de lo que son capaces; vos demostrate a vos mismo de lo que sos capaz de aprender y conquistar. Y cuando te equivoques, reconocelo. No corrés ningún riesgo. El error te servirá de base para volver a empezar de manera más inteligente. Concentrate en lo que tenés y sabés administrar, no en lo que te falta.

4. El fracaso es circunstancial, no permanente

El fracaso es circunstancial. No dura para siempre. El metal más puro se produce en el horno más caliente y el rayo más brillante es el que produce la tormenta más oscura. "¿Qué aprendí de todas estas circunstancias?" es la pregunta que debemos hacernos. Nuestra manera de pensar saldrá a la luz a través del grado de flexibilidad que demostremos para convertir un error o fracaso en un camino que nos conduzca al éxito. El éxito no se alcanza con deseos sino con perseverancia.

5. No te apresures en llamar fracaso al fracaso

Dejar de actuar por miedo a fracasar es peor que generar ideas que no nos resulten útiles para revertir un error. Siempre llega el momento en el que debemos hacer a un lado lo conocido para movernos sobre la base de posibilidades nuevas. Que tu análisis sea objetivo y preciso. A partir de ello, determiná qué es lo que más beneficio te produce.

6. Si no soy lo suficientemente grande para perder, no seré lo suficientemente grande para ganar

¿Sabías que al mismo tiempo que fracasás estás siendo preparado para triunfar? A todos nos gusta compartir nuestros logros con la gente; pero no es el éxito el que nos permite llevar a cabo las grandes tareas sino la reacción que tuvimos en medio de la crisis y la frustración. El fracaso es únicamente un escalón para llegar al éxito; nos permite chequear tareas, métodos y conductas en las que es necesario esforzarse y planear las cosas para que estas sucedan. De esta manera, el aprendizaje es permanente.

7. Para dejar atrás al fracaso hay que salir de la zona de comodidad

Alguien exitoso va de fracaso en fracaso sin desanimarse hasta llegar al logro deseado. Sin importar cuánto te demores, determinate a triunfar aun en medio de la adversidad y todo obstáculo que quiera apagar tu visión.

8. En medio de la dificultad debemos ver la oportunidad

Einstein fue uno de tantos que, como cualquier otra persona, fracasó cientos de veces; pero no se conformó con la derrota. Los triunfadores no ofrecen excusas, solamente atrapan las oportunidades. Son conscientes de que siempre hay algo más que aprender y que ellos mismos deben provocar sus oportunidades sin esperar nada de nadie. También que un fracaso no echa por tierra sus proyectos porque, como no lo saben todo, necesitan seguir adelante para aprender y enfrentar los desafíos que surjan en el camino hacia la meta.

9. Cada fracaso es la preparación para tu nuevo éxito

El lugar donde hoy estás es el de tu proceso, tu preparación, para llegar a la meta y al sueño cumplido. El problema surge cuando pensás que donde hoy estás es donde vivirás para siempre. Podés elegir permanecer en el fracaso o confrontarlo. Hay un proverbio inglés que dice: "El que nunca comete errores, nunca logra hacer nada". Son los hechos y los resultados los que demuestran quién sos.

Debemos cambiar nuestra mirada acerca del error y el fracaso procurando no mirar dónde nos caímos sino dónde nos resbalamos. Cualquier situación deja de ser un fracaso cuando aprendemos algo de ella y se transforma en una oportunidad.

10. Cada error nos humaniza

Nadie se siente completamente cómodo al estar con alguien que pretende ser perfecto. Cuando nos atrevemos a ver el fracaso como algo positivo, nos volvemos más humanos y somos capaces de administrarlo de forma más saludable.

11. Cada error es una fuente de creatividad

Todo error nos ayuda a realizar cosas nuevas y a cambiar de rumbo. Una equivocación no es sinónimo de debilidad. Esta consiste más bien en no esforzarnos y apasionarnos al máximo para alcanzar aquello que aún no logramos llevar a cabo. Quienes tienen el coraje de fracasar suelen conocer grandes victorias.

12. Fracasar no es caer sino permanecer caído

Fracasar no es caerse sino permanecer en el suelo por mucho tiempo. Aunque hayas recibido más de un "no", perseverá porque mañana habrá alguien que te dirá que "sí". Esa será tu puerta de ingreso a los resultados extraordinarios que siempre has estado esperando.

No es exitoso quien nunca se equivoca, quien nunca se frustra, quien nunca enfrenta dificultades, quien nunca se detiene y retrocede. Éxito es simplemente la consecuencia de sumar fracasos y saltar obstáculos que nos hacen volver a ponernos de pie hasta lograr nuestro cometido.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.