Cuatro novelas al unísono

Silvia Hopenhayn
Silvia Hopenhayn PARA LA NACION
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8 de abril de 2016  • 00:53

Ya hace tiempo que pregunto y me pregunto, por qué en otros países los autores nacionales ingresan con facilidad en las listas de los más vendidos, mientras que en la Argentina, al menos en los medios gráficos frecuentemente leídos (o visitados), casi nunca están presentes, salvo casos excepcionales. Me refiero por supuesto a la ficción, en las que realmente se juega una identidad posible, o perdurable; ya que los libros de no ficción suelen responder a cuestiones más inmediatas, coyunturales o incluso esotéricas (no todos, claro). ¿Hay demasiadas novelas argentinas o no se publican suficientes? ¿Están escritas para pocos o son muchos los que no las conocen?

Como ya estamos cerca de la 42 Feria Internacional del Libro (del 21 de abril al 7 de mayo), no quisiera perder la oportunidad de señalar la feliz coincidencia de cuatro novelas argentinas que acaban de aparecer simultáneamente, antes de que la subsuman los invitados internacionales, los múltiples aniversarios, Cervantes y Shakespeare (cuatrocientos años de la muerte, supuestamente de ambos), Borges y Rulfo (treinta años ambos, pero sin suposiciones) y la presencia arrasadora de los booktuber.

Se trata de Cardenio, de Carlos Gamerro (Edhasa), Tacos altos, de Federico Jeanmaire (Anagrama), Fuera de lugar, de Martín Kohan (Anagrama) y El gran plan, de Paula Pérez Alonso (Tusquets) Novelas de autores que se asientan en sus anteriores libros, sobre todo los tres primeros que cuentan con múltiples publicaciones. Así como no hay cauce sin el río que lo socave, tampoco hay obra sin novelas que la constituyan. Casi diría que los libros hacen al escritor (y no tanto viceversa).

Aquí me encuentro, en un rapto de novelas enlazadas, cuatro novelas argentinas recién publicadas, bellamente dispuestas para ser leídas

El problema radica en esta feliz simultaneidad, como si mi apetito de lectura se viera inicialmente saciado con las ganas de leerlas, sin saber por cuál comenzar. Por eso, me propuse compartir ya no la lectura concluida, sino el festejo de la coincidencia editorial. No es habitual que confluyan los autores, porque cada escritor está en su mundo -por llamarlo de algún modo-, y sus novelas son frutos de estaciones impredecibles, ya sea por sus propias derivas de escritura, como por los planes editoriales. Apuro entonces la invitación a la lectura, en la que yo misma me estoy embarcando.

Cardenio, de Gamerro, es una propuesta tan remota como oportuna, misteriosa e imaginativa; un enlace genial entre Shakespeare y Cervantes, a partir de una leyenda, la obra perdida de Shakespeare, que a su vez es un desprendimiento de la obra de Cervantes. Gamerro se interna en ese pasadizo secreto entre estos dos autores, inventando su propia obra, una combinación de cartas y diálogos, donde se anuda la trama desconocida. La novela de Jeanmaire, Tacos altos, como en Más liviano que el aire, vuelve a dar cuenta de nuestra realidad de manera tan desopilante como sensible, ridículamente humana, con una lengua rítmica y gozosa. El comienzo es tan chino como argentino: "Me cuesta el pasado. Y me cuesta el futuro, también. Soy china, me defiendo siempre." Martín Kohan, en Fuera de lugar, apuesta a un despunte fantástico, aberrante, actual. A la manera de la primera pregunta de su novela Dos veces junio ("¿A partir de qué edad se puede empezar a torturar a un niño?"), también aquí comienza con "nenitos" y unas fotos. La novela viaja de la precordillera al litoral... y en ese viaje ando. En cuanto a El gran plan, de Paula Pérez Alonso, -autora de No sé si casarme o comprarme un perro, El agua en el agua, Frágil -, es una novela que contempla una fantasía y le busca una lengua: el rapto de la amada.

Aquí me encuentro, en un rapto de novelas enlazadas, cuatro novelas argentinas recién publicadas, bellamente dispuestas para ser leídas.

Vale mencionar de todas maneras la inminente llegada de los invitados internacionales a la Feria del Libro, tan esperados, como inusuales, cercanos, polémicos o apacibles: J.M. Coetzee, Paolo Giordano, Mario Vargas Llosa, Laura Restrepo, Manuel Ribas, etc (etcétera que continúa en la página web de la Feria).

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