El dilema secreto de Insaurralde
Martín Insaurralde deshoja la margarita. No la de su boda con Jesica Cirio, que ya fue definida bajo los auspicios de Marcelo Tinelli, el socio de Cristóbal López, a quien Insaurralde trata desde sus tiempos en Lotería Nacional.
La duda está referida a su enlace político. A comienzos de esta semana, Alicia Kirchner invitó al ex intendente de Lomas de Zamora a repartir subsidios. Pero Insaurralde no asistió. Prefirió inaugurar con Daniel Scioli una escuela de policía. El trato con el gobernador fue, sin embargo, muy frío.
Varios presidenciables se lo disputan. Entre ellos, Sergio Massa. El problema es que él migra con una mochila: la relación con Amado Boudou. La causa judicial sobre Ciccone registra numerosas comunicaciones entre la secretaria de Insaurralde y la de Vandenbroele, el supuesto testaferro de Boudou. Son de cuando había que imprimir las boletas del Frente para la Victoria, que encabezaba Insaurralde.
El diputado suma un dilema: defenderse con el argumento de que celebró el contrato por orden de sus superiores.









