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Mirar al Sur. Nace el museo Marco, en La Boca

CON ENTRADA GRATUITA. Impulsado por la Fundación Tres Pinos, alojará una colección donada por Ricardo Cadenas
Marina Oybin
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28 de febrero de 2016  

Crédito: Santiago Cichero/AFV

Hay que subir despacio las escaleras de mármol. Obreros y restauradores ultiman detalles en el edificio declarado patrimonio arquitectónico –por su valor histórico y estético–, donde funcionará el Museo de Arte Contemporáneo de La Boca (Marco). Ubicado en Avenida Almirante Brown 1037, se sumará al Distrito de las Artes para delinear el perfil de galerías y espacios culturales de la zona sur de la ciudad. Construido en 1913 por el arquitecto francés Alfred Massüe, en este edificio estilo transición art nouveau funcionó el cine Kalisay, uno de los primeros del barrio.

El alma máter de este proyecto es Ricardo Cadenas, presidente de la Fundación Tres Pinos, que está construyendo el Marco. En sus dos plantas, comunicadas por un ascensor de cristal, el museo ocupará 700 metros cuadrados y alojará la colección donada a la fundación por Cadenas, compuesta de unas mil obras que este médico cirujano reunió durante las últimas cuatro décadas.

El edificio tendrá una sala de exposiciones, SUM, confitería y tienda especializada en catálogos de arte. El proyecto implica la restauración integral y puesta en valor de las medianeras, los espacios de circulación interior y la fachada, que fue lo primero que fascinó a Cadenas. Se busca recuperar texturas, colores y ornatos dañados. El estudio Mvf Arquitectos trabaja junto con restauradores de la Casa Soler, que realizó tareas de su especialidad en el Museo de Arte Decorativo y en la Catedral Metropolitana, entre muchos otros sitios.

Por ahora se restauraron pisos, puertas, molduras, y se pintaron las paredes del verde original del edificio, de principios del siglo XX. Tomando como referencia los planos diseñados por Massüe, se restaurará un gran vitraux que ocupará la cúpula. El trabajo de restauración comenzó en enero de 2015 y se prevé que estará terminado en abril. Apenas el Gobierno de la Ciudad apruebe los planos edilicios se comenzará con la construcción de la planta baja, donde estarán la sala de exposición y la confitería: se estima que la obra demandará unos diez meses de trabajo. La nueva arquitectura proyectada en su interior convivirá con la de época.

Emergentes y consagrados

Crédito: Santiago Cichero/AFV

Conducido por Cadenas (director ejecutivo) y el curador italiano Massimo Scaringella (director artístico), el museo exhibirá con entrada gratuita obras de la colección. Tanto de los emergentes, en general sub-35, como de los consagrados no contemporáneos y contemporáneos. Entre ellos se cuentan Ernesto de la Cárcova, Pío Collivadino, Fortunato Lacámera, Benito Quinquela Martín, fray Guillermo Butler, Ponciano Cárdenas, Santiago Cogorno, Alfredo Gramajo Gutiérrez, Gertrudis Chale, Antonio Berni, Enio Iommi, Lucio Fontana, Horacio Butler, Carmelo Arden Quin, Juan Melé, Gyula Kosice, Marta Minujín, Julio Le Parc. La lista sigue con León Ferrari, Ernesto Deira, Rómulo Macció, Ary Brizzi, Rogelio Polesello (el único acrílico con motor que hizo el artista), Koek Koek, Victor Chab, Carlos Gorriarena, Juan Del Prete, Adolfo Nigro y el grupo Espartaco, con varias obras de Ricardo Carpani.

A esta lista de pesos pesados se suma una gran cantidad de jóvenes artistas de Corea y distintos países de América Latina, y Europa que pasaron por las becas y residencias que coordina la fundación. Es el caso del venezolano Rafael Parra Toro, que en estos días se hospeda, junto con su mujer, en el edificio donde funcionará el museo. Hay también otros departamentos para becarios y residentes en la sede de la fundación, a unas cuadras del Congreso.

“La beca me permitió focalizarme en mi investigación, sin preocuparme por temas económicos”, dijo a LA NACION Parra Toro, que expuso sus obras de arte digital cinético en Art Basel Miami 2015, representado por la galería Curator’s Voice Art Project (Miami) y Pictoplasma (Berlín).

La fundación brinda a los becarios alojamiento, viáticos, un espacio de taller en el Centro Cultural Borges, dinero para producir sus trabajos y, en algunos casos, les compra obras que pasan a integrar la colección. Otras obras son donadas por los artistas. “Queremos generar un círculo virtuoso –señala Cadenas–: promover el trabajo de artistas jóvenes y exponerlos.”

Además de las becas y residencias, la Fundación Tres Pinos produce catálogos y ha apoyado muestras en la Argentina y en el exterior, como Soy Jean Tinguely, Tina Modotti: fotógrafa y revolucionaria y dos ediciones de La Línea Piensa. Por otra parte, a través del proyecto de mecenazgo, produjo y pondrá en funcionamiento durante dos años una instalación lumínica de Gachi Hasper bajo la autopista Buenos Aires-La Plata. Desde marzo, se activará a partir de atardecer y traducirá en luz y movimiento distintos sonidos, entre ellos los provenientes de la Usina del Arte. Una buena forma de transformar un sombrío espacio público en un ambiente alegre, con color y calidez.

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