"Era imposible tener un diálogo banal con Roberto Bolaño"
La periodista argentina Mónica Maristain presenta hoyBolaño. El hijo de Mister Playa, su biografía del autor de Los detectives salvajes, al que entrevistó por última vez poco antes de su repentina muerte, en 2003
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La periodista Mónica Maristain, argentina radicada en México, fue la última que entrevistó al escritor chileno poco antes de su repentina muerte en 2003. El extenso reportaje se publicó en la edición mexicana de la revista Playboy en julio de ese año. Desde entonces y con el objetivo de escribir una biografía a varias voces del autor de Los detectives salvajes, Maristain entrevistó a familiares, amigos, colegas, críticos y editores de Bolaño. El resultado de esa investigación es el libro Bolaño. El hijo de Mister Playa, que acaba de publicar en el país el sello Treintayseis. Con la participación de Silvina Friera y Alan Pauls, se presentará hoy, a las 19, en el auditorio del Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile (Tagle 2762). Después de la charla se proyectará la película II Futuro, de Alicia Scherson.
–En el libro te presentan como una "periodista de verdad" que "tuvo la mala suerte de hacer la última entrevista a Bolaño y el talento suficiente para no ser recordada por eso". ¿Qué significan en lo laboral y en lo personal las dos partes de esa frase?
–Eso es algo que dice mi amigo, el cineasta Isaki Lacuesta. Tengo muchos libros más y no todos tienen que ver con Bolaño. Ahora mismo preparo uno sobre el escritor Daniel Sada y escribo mi primera novela. Es cierto que la última entrevista circuló mucho y en lo laboral me dio cierta visibilidad fuera de México. En lo personal, la comunicación con Roberto fue un hecho trascendente y su muerte, un verdadero "palo", como se dice en la Argentina.
–Periodista y entrevistado establecieron una amistad por correo electrónico. No llegaron a conocerse ¿A qué se debe que hayan logrado esa relación de confianza, al punto que fue él quien te invitó a hacerle aquella entrevista que resultó la última?
–No lo sé, pero fue una comunicación vertiginosa y entrañable que me ayudó en momentos difíciles de mi vida en México, como la enfermedad de mi madre. Bolaño era un hombre que indagaba y se interesaba mucho en la vida personal de las personas con las que se comunicaba, no era posible con él establecer un diálogo banal o superfluo. Supongo que la pregunta se responde con un simple "así era Bolaño".

–¿Cuáles fueron las respuestas de Bolaño que más te conmovieron y sorprendieron entonces?
–Me conmovieron su humanidad, su sentido de la amistad. También, cuando responde lo de las escribidoras, un hecho que expresa su posición frente a la literatura latinoamericana que comparto [en el reportaje publicado en Playboy, Bolaño había dicho: "Una escritora es Silvina Ocampo. Una escribidora es Marcela Serrano. Los años luz que median entre una y otra" ].
–¿Y cuáles fueron las mayores dificultades y los mayores desafíos a resolver durante el proceso de producción del libro?
–No haber podido entrevistar a la viuda, Carolina López, sin duda le quita una visión importantísima al libro.
–A la obra de Bolaño se la ama o se la odia. No hay punto medio. ¿A qué crees que se debe? ¿Es su obra o su persona la que genera esos sentimientos extremos?
–El mito de su persona genera esos sentimientos. Modestamente, si algo aporta El hijo de Mister Playa es la posibilidad de verlo un poco más real, humano, más allá del mito. Con respecto a la obra, nunca he leído lo que me dices. Mi impresión es que el poderío de sus libros aumenta y aumentará con el paso del tiempo. Bolaño ahora está en manos de sus lectores y de la academia y veo que el valor y el interés crecen sin cesar.






