
¡Gracias hospitales Muñiz y Fernández!
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He demorado mucho tiempo en enviar esta carta, error que deseo subsanar ya.
Hace tres años y medio se me detectó hepatitis "C". En ese momento ignoraba la gravedad o no de la enfermedad y, lógicamente creo, me asuste.
Una amiga, Lidia, me sugirió fuera al hospital Muñiz ya que mi obra social (OSNE) no contaba con hepatólogos. (Esta obra social merecería una investigación profunda pero este no es el motivo de mi carta. En el hospital Muñiz me atendió el jefe de hepatología, el Dr., profesor y por sobre todas las cosas excelente ser humano, Hugo Fainboin, quien miro mis antecedentes, me explicó, tranquilizó y el PERSONALMENTE me hizo una ecografía, con sencillez, con humildad; ocupándose, sigue atendiéndome hasta hoy.
Por otro problema, últimamente necesite otros estudios y el Dr. Fainboin le pidió intervención a otro gran especialista, Dr., profesor, del hospital Fernández; hablo del Dr. Alberto Allieri quien me atendió con la misma actitud sencilla, calida, segura, autorizada. No tengo palabras para agradecer a estos dos grandes profesores, sus ayudantes (Especialmente a Susana en el Muñiz y al Dr. Dalpra en el Fernández) y a todo el staff de los mismos sin excepción, que atienden con una sonrisa, con un golpecito en la espalda, con mucho respeto y no como otros que lo primero que muestran es un gesto adusto, agresivo y casi con un no o no sé, antes de que uno le la consulta, la pregunta. Esta actitud humana la tiene todo, todo el personal de los dos hospitales; enfermeros, laboratorios ( Mencion especial para Ramón y Mirian en el Muñiz) y a todos los que no puedo mencionar ya que desconozco sus nombres; sólo sé que regalan una sonrisa, una ayuda, una palabra amable, desde que uno entra hasta que sale.
Estoy convencida que todos, en nuestra vida cotidiana, debiéramos actuar así (Conformaríamos una sociedad mucho mejor) pero especialmente que la mayoría de los médicos tendrían que trabajar en los hospitales y así talvez aprendieran y aprehendieran "algo" de la cálida humana que en ellos se respira. Que no todo es dinero en la vida.
Omití decir que el Dr. Fainboin esta considerado como uno de los mejores hepatólogos si no el mejor. No puedo dejar de agradecer a otro gran profesor, gastroenterólogo de renombre: el Dr. Norberto Kido y a su colaborador Dr. Agarinakasato ( humano, cálido, alegre) que me atendieron en OSME y los consulto cuando hoy los necesito ( ya no están en OSME naturalmente) Gracias, Gracias a todos.





