La necesidad de aparentar

Bernardo Stamateas
Bernardo Stamateas PARA LA NACION
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15 de agosto de 2019  • 01:24

Todos los seres humanos tenemos una manera de vernos, de interpretarnos, de sentirnos. Esta imagen es nuestra propia mirada y la llevamos a todos lados.

¿Por qué hay personas que necesitan demostrar a los demás algo que, en realidad, no son? Observemos algunas variables:

1. Mi yo externo no coincide con mi yo interno

Algunos divorcian su imagen exterior de su imagen interior. Construyen así una imagen que puede ser de tener dinero, o de saber, o de tener una pareja feliz. Pero este yo externo no coincide con su verdadero yo, el interno, el cual está separado y es distinto. Esto es así porque necesitan impactar al otro. Es una forma de ocultar ese mundo interior que la persona ve y no le gusta. Por haberlo rechazado porque le desagrada, teme que si el otro lo descubre también lo rechace. Esta es la lógica de la hipocresía.

2. Creo que la estima viene de afuera

Muchos buscan agradar, impactar, seducir a los demás porque creen que, cuanto más aplausos, miradas, reconocimientos y felicitaciones reciban, más reforzarán su estima. Sin embargo, sabemos que eso no ocurre así. Por más atención que uno obtenga del mundo externo, la estima siempre se construye de adentro hacia afuera (no de afuera hacia adentro). La persona cae en un pozo sin fondo y, a pesar de ser reconocido a través de lo que sube en las redes sociales, de sus logros, etc., termina viviendo insatisfactoriamente.

3. Necesito impactarte como artilugio de manipulación

Este es un rasgo psicopático. El psicópata que no respeta límites, que ambiciona el poder y clasifica al otro como un objeto a ser utilizarlo y descartado, construye una imagen de algo que no es en función de las mentiras que dice. Su objetivo no consiste en buscar autoestima en el otro sino en manipularlo. Tenemos así, por ejemplo, al que ofrece el gran negocio millonario cuando no tiene ni un centavo; o al que propone un amor eterno e incondicional cuando en realidad ni siquiera sabe lo que es la empatía. La manipulación psicopática consiste en obtener algún beneficio. La lógica es la siguiente:

Es la hipocresía psicopática, por llamarla de algún modo, que te ofrece A para sacarte B. La persona estudia cuál es la vulnerabilidad del otro (sentirse solo, sentirse débil, tener baja estima, etc.). Entonces le ofrece precisamente eso: reconocimiento, mimos, felicitaciones, etc. Le da A y, mientras lo hace, le está sacando B (dinero, sexo, poder o lo que fuese). Con el tiempo la víctima cae en la cuenta y se siente un tonto: "¿Cómo no me di cuenta?", se pregunta. En eso consiste la estafa, el engaño.

4. Soy hipócrita o falso como expresión de mi miedo

Mucha gente, por su inseguridad, necesita construir una imagen de seguridad externa para ocultar este miedo interno. Es el alumno que, por ejemplo, pregunta pero no por el deseo de saber sino para demostrarles a sus compañeros cuán inteligente es. O el profesor que necesita demostrar su sapiencia por temor de ser evaluado como alguien incapaz. El miedo al rechazo nos lleva a "vestirnos con hojas de higuera" o a "usar máscaras", es decir, a querer impactar o seducir permanentemente.

Conclusión

¿Cuál es la imagen verdadera de una persona?

Es la misma para todos. Todos tenemos aciertos y errores, fortalezas y debilidades, capacidades e incapacidades. Ver eso con claridad y expresar nuestros puntos débiles nos permite ser fuertes. Cuando yo veo solo mis fortalezas, las magnifico y me vuelvo un narcisista. Como resultado, les echo la culpa a los demás de todos mis defectos. Cuando yo veo solo mis defectos, me siento en un estado de impotencia. Una persona con estima sana sabe qué puede y qué no puede, qué sabe y qué no sabe. Como se permite sus fortalezas y reconoce sus debilidades, es capaz de decirle al otro: "No sé, ayudame, enseñame".

No necesitamos impactar ni agradar ni seducir a nadie. Tampoco debemos idealizar ni descalificar al otro. Sencillamente deberíamos tratarnos y respetarnos como lo que somos: seres humanos en proceso de crecimiento.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

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