#LectoresEnRed. Quién es Chris Pueyo, el madrileño que anima a los jóvenes a la valentía del autodescubrimiento
Con El chico de las estrellas, una novela autobiográfica, el autor se adentra en la temática gay
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"Este libro está dedicado a todos esos chicos que tienen más amigas que amigos, su voz suena más aguda de lo normal y caminan distinto. A los niños a los que llaman maricón por los pasillos del instituto. A quienes los defienden. A todas aquellas personas que se marchan para volver. A los que cuando llegan, comienzan. A los valientes. Este libro está dedicado a todo el que amó incluso cuando ya no quedaban razones. Pero sobre todo, este libro es para ti, abuela. De acero inoxidable". Esta es la dedicatoria que Christian Martínez Pueyo eligió para dar comienzo a El chico de las estrellas, su primera novela. Una obra autobiográfica cargada de valentía pero por sobre todo de honestidad. Chris, se expone sin temor. Es capaz de mostrar su costado más cálido pero también el más desgarrador. Nos invita a ser parte de sus recuerdos, de sus vivencias, de sus sueños. De los momentos de felicidad y también aquellos en los que aparece el desaliento, la humillación. Recuerdos en busca de una identidad sexual.
"El chico de las estrellas no era especialmente lindo, ni demasiado alto, ni tremendamente gracioso, pero era la persona con más ganas de ser feliz que he conocido. Era yo", escribe a modo de presentación este madrileño nacido en 1994.
"Cada noche en la cama escribía para desahogarme –cuenta Chris a #LectoresEnRed–, pero no pensé que pudiera terminar siendo un libro, jamás habría imaginado algo así."
Tras una ruptura sentimental, comenzó a escribir. De hecho el final del libro marca el comienzo de la escritura del mismo. Con el corazón roto inició un viaje de autodescubrimiento.
"Me cansé de adultos inteligentísimos y personas que aconsejan asquerosamente bien. Me cansé de que tuvieran razón. De vivir de consejos y experiencias ajenas. Del desamor de los demás, de las decisiones equivocadas que no me dejaban tomar. Mi vida son mis decisiones. Sangrar o correrme. Elijo vivir. Que nadie me quite de vivir", proclama en una de las páginas, en la que la vida comienza a ser "vivida" y que en Twitter (@ChrisPueyo conocido como Peter Pan, tiene más de 20 mil seguidores) encontró un aliado.

–En tu novela hablás del importante rol que tuvieron en tu vida las redes sociales. Hoy, después de publicar el libro, ¿qué papel juegan?
–Las redes sociales han sido mi multinacional y psicólogo al mismo tiempo. Yo empecé a escribir en un blog para once seguidores llamado El Desván del Duende y se fueron sumando a medida que me contaba a través de la pantalla. La gente valora mucho la honestidad y ver que hay más gente como tú en otros lados del mundo lo conseguí a través de las redes sociales y eso me hizo sentirme amparado. Menos extraño. Tras el libro se convirtieron en una herramienta, gracias a las redes hablo con los lectores, pueden informar de presentaciones, firmas, tener un trato más directo y cercano con ellos al fin y al cabo.
–¿Es importante mantener contacto con quiénes te leen?
–Sí y no. ¿Sabes qué? nunca he sido muy fanático de algo en concreto. Bueno, de Joaquín Sabina sí. De Sabina mucho. Pero siempre prefiero no conocer en lo personal a mis ídolos. Me gusta cómo trabajan, su manera de sentir, y su interpretación de cómo les atraviesa el mundo... pero a mí me da miedo no encontrar en ellos lo que esperaba. Así que me asusta eso. Me da miedo que la gente deposite en mí muchas expectativas. He escrito un libro pero ya está, solo eso.
–Tiene una edición bastante particular. Frases sueltas, palabras destacadas, en mayúscula, en minúscula. ¿Buscabas mantener el espíritu de tu blog?
– Totalmente. Ha sido una manera de premiar a aquellas personas que llevan leyéndome desde el principio. Lo tomo como seña de identidad.
– También está narrado de forma peculiar, donde la primera y la tercera persona se combinan y el realismo y el lirismo se entrecruzan.
– Es que es mi forma de escribir, no sé hacerlo de otra manera.
–Tus ganas de curarte, por momentos de huir te llevó a escribir, mejor dicho a escrivivir. Y ahora, ¿cómo sigue? ¿De dónde vienen las ganas de seguir escribiendo?
–Sigo escriviviendo, no hay un día que no lo haga. Forma parte de mi rutina. A veces estoy triste, o enfadado y no sé porqué. En un papel termino de comprender qué me ocurre. Escribir es mirar dentro de lo que no se ve.
"El chico de las estrellas es escritor. Y no es el mejor, pero lo hace bien. Porque mientras los demás se limitan a intentar imaginar vidas ajenas, él escribe la suya."
–Escribiste sobre tu vida y muchos jóvenes lo agradecieron. ¿Cómo fue recibido por la gente que te rodea, muchos de ellos aparecen en la novela? ¿Alguno se sorprendió, desconocía lo vivido?
– Todos, al menos con los que he hablado después, han descubierto cosas. Es normal ¿no? todos tenemos nuestros secretos... y en el momento que cuentas una vida, tienes que contar las verdades. Y no hay otra manera.
–A lo largo de las páginas uno se topa con muchas referencias literarias como El mundo amarillo, de Albert Espinosa, los clásicos de los hermanos Grimm, Andersen, el lado oscuro de Disney y cantautores como Sabina y tantos otros. Hoy, siguen siendo referentes o en tus búsquedas ¿te topaste con otros en el camino?
–Siguen, siguen. Adoro a Espinosa y a Sabina. En realidad, adoro mucho a los cantautores, me encuentro en ellos porque me cantan lo que les pasa. Y eso procuro hacer yo, pero sin voz. Pero no solo admiro a personas artísticamente, admiro a muchas de las personas que me rodean y no las dejo de conocer nunca.

–En tu novela –más allá de confesar que sos gay– hablas y lo dedicas a quiénes se atreven a ser lo que son. ¿Creés que hoy los mandatos sociales y de los medios pesan mucho en esto de "ser alguien"?
– No creo que el libro sea de "ser o no gay". Se trata de una novela de identidad. Creo que hay que ser quien eres, no hay otra, al final es lo único que merece la pena.
–Es cierto, hablamos de identidad. Chris, aún hoy, muchas librerías separan a las novelas de temática LGTB del resto. Muchos creen que se trata de una moda, otros hablan de falta de integración.
– Cuidado. No confundamos moda con necesidad. Y no creo que la temática LGTB deba separarse. Diferenciarse no ayuda a la normalización.
–¿Cómo te presentarías a futuros lectores?
– Como alguien con muchas, pero que muchas, ganas de ser feliz. Y ya está, solo eso.
–¿Pronto veremos alguno nuevo?
– La gente me dice... "Bueno. Después de El Chico de las Estrellas te tomarás un descanso y vendrás en un tiempo con algo nuevo ¿no?" Y es como, pero cabrones que yo no quiero descansar. Estoy con algo nuevo que me hace muchísima ilusión. Y lo verán mucho antes de lo que la gente piensa. No quiero parar.










