Brumas

Víctor Hugo Ghitta
Edición fotográfica Dante Cosenza
Edición fotográfica Dante Cosenza Fuente: Reuters - Crédito: Shannon Stapleton
(0)
18 de septiembre de 2019  

Nueva York, Estados Unidos.- La obra de Caspar David Friedrich es una de las cumbres del romanticismo. Creada en 1818, El caminante sobre el mar de nubes está entre las piezas más conocidas del pintor alemán, que toda su vida se sintió atraído por la naturaleza y encontró en ella un elemento de fuerte carga simbólica. El cuadro muestra a un hombre de espaldas en la montaña de la baja Sajonia; para muchos, es el propio Friedrich. Se le han atribuido múltiples significados, incluido el religioso, pero es seguro que el autor quiso conferirle a la niebla -a ese espléndido y perturbador mar de nubes- el espesor de un manto existencial. La niebla que envuelve Battery Park, en Nueva York, no es en un principio inquietante, pero sí bellísima: guarda esa bruma, en la que restalla escandalosamente el rojo de un pañuelo coronando el rostro semioculto de una mujer, la hermosura de los grandes misterios que nos rodean.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.